Música y folclor

La vida de Jimmy Salcedo: un fenómeno de la Salsa en Colombia

Édgard Hozzman

27/10/2020 - 04:15

 

La vida de Jimmy Salcedo: un fenómeno de la Salsa en Colombia
Jimmy Salcedo a la izquierda / Foto: Colarte

 

Hice un esfuerzo de recordar a Jimmy Salcedo Tafache y muy temprano llegaron a la memoria dos hechos inolvidables: su reacción cuando Diomedes Díaz le incumplió una cita para grabar “Donde nacen las canciones”, y cuando, con un grupo de sus amigos, le despedimos el 27 de octubre de 1992 en el Cementerio Jardines del Recuerdo, al norte de Bogotá.

Quizá la palabra que más utilizó el músico, compositor, animador y presentador Jimmy Salcedo fue “chévere”. Para él todo era “chévere”, cuando estaba de buen genio.

Trabajaba como director de promoción de CBS y con Jimmy acordamos grabar un programa de “Dónde nacen las canciones” con el ídolo Diomedes Díaz. Hablé con el cantante vallenato y prometió que cumpliría, que iría al día siguiente, a la grabación.

Cuál no sería mi sorpresa cuando lo fui a recoger y se había ido para Valledupar. Al rato lo llamé y le dije que por qué había hecho eso y sencillamente me dijo displicente: “compadre, me dieron ganas de comer chivo y acá estoy en mi Valle”.

Achantado, meditabundo y sin saber qué hacer, me dirigí a la casa de Jimmy Salcedo para ofrecerle excusas por el incumplimiento del personaje. Debía disculparme con Jimmy. Me sudaban las manos y me puse a mirar el piano de cola que había en la sala de la residencia del presentador y observé la cantidad de cuadros originales de Botero, Graw, Obregón y decenas de brochas ilustres más. Al rato bajó Jimmy y le comenté lo sucedido. “!Qué man tan barro!”, exclamó y se puso a jugar con un manojo de nuevos billetes de 5 mil pesos que acaba de recibir. Me dio uno y me dijo: “Toma, te regalo uno para que muestres por allí” y soltó una gran carcajada.

Fueron decenas de oportunidades las que pasé al lado de este gran señor que nació en 1944 en Mompox y que llegó a Bogotá a mediados de los años sesenta como pianista de “Los Bee Bops”, agrupación de música tropical creada en Bucaramanga por el trompetista Álvaro Serrano en 1961. En 1963 ingresaron Víctor Gutiérrez, saxofonista y clarinetista y Jimmy Salcedo.

Ese mismo año participaron en La Orquídea de Plata Philips, la que ganaron en la modalidad tropical, lo que les dio la oportunidad de grabar un álbum en el que se fusionaba el sonido tórrido con la onda sesentera.

Este disco le significó a “Los Bee Bops” y a Jimmy el reconocimiento de su primer público y un contrato la feria internacional de Osaka Japón, evento en el que tuvo buena acogida el sonido y versatilidad de la agrupación conformada por Víctor Gutiérrez, Saxo y Clarinete; “Tabaquito” Álzate, voz; Álvaro Serrano, Trompeta; Henry Cuevas, percusión y Jimmy Salcedo, teclados.

En Japón fueron contratados para actuar en España, con la condición que le cambiaran el nombre a la agrupación de “Bee Bops”. Pasaron al llamarse “Los Bibos”.

Jimmy reconsideró el contrato y regresó a Colombia. En este lapso nos conocimos en el Grill Miramar, epicentro del movimiento musical de finales de los sesenta, comienzos de los setenta.

En este centro nocturno actuaban Plinio Córdoba, Los Hermanos Mondragón y César Hernández, Alfredito Linares extraordinario pianista peruano y más tarde Jimmy.

Jimmy, excelente relacionista público, entró en contacto con Pacheco, quien dirigía y presentaba “Mano a Mano musical”, programa de televisión que logró un alto rating en la medición de audiencia. Pacheco le propuso a Jimmy que armara una agrupación para que fuera la base del programa, así nació Jimmy y su grupo.

La Federación de Cafeteros contrató a Jimmy para que actuara con su agrupación en una feria en Japón. A su regreso a Colombia llegó con nuevas ideas y equipos de última tecnología.

El inolvidable Grill Miramar se convirtió en la base de operaciones de Jimmy, por lo que convenció a Pedro Balaguera, propietario del Grill Miramar para que lo admitiera como socio y director musical. En este centro nocturno se daban cita los más destacados miembros de la bohemia capitalina, músicos, poetas, empresarios, políticos, directores y empresarios de teatro televisión.

El grupo de base del Miramar lo conformaban Cesar Hernández, Guitarra, ex “Beatniks”- Alfredito Linares ex “Billos Caracas Boys”, Piano – Arturo Cataño, Bajo y voz –Oscar Ceballos, ex “Ampex”-Batería.

Jimmy trasladó a Linares a la Orquesta de Plinio y lo reemplazó en la agrupación con la que regresa a los Shows de televisión como Jimmy y su grupo. Ante el reclamo de César Hernández, Jimmy acepta el nombre sugerido por Hernández: “La Onda Tres”, la que finalmente se llamó, “Jimmy Salcedo y su Onda Tres”. Con esta agrupación grabó tres álbumes para Codiscos.

Agrupación por la que pasaron músicos de la talla de Lisandro Zapata, Mario Cuesta, Javier Gutiérrez, Willy Newball, Willy Salcedo, Wilson Viveros, Henry Cuevas entre otros más.

La vocación histriónica de Jimmy le dio la oportunidad de entrar de lleno a la televisión, trabajó con varias programadoras y a mediados de los setenta creo su propia empresa: DO RE Creativa, con la que produjo espacios musicales y periodísticos en los que los que aprovechaba al máximo a sus invitados, con diálogos, anécdotas y una buena dosis de humor lo que dio gran calidez y dinámica al “Show de Jimmy” y “Donde nacen las canciones”.

En 1977 produje para Discos Philips el álbum, “Jimmy Vallenato”. Trabajar con Jimmy era un reto por su genio y meticulosidad, en un turno de cuatro horas grababa una trompeta o un elemento de percusión. Su mano derecha en este trabajo fue el percusionista Alberto Nieto quien siempre estaba pendiente de los arreglos. Intervinieron en esta grabación: Augusto Villanueva Bongos, peruano qepd; Adolfo Castro, Trompetas; Javier Gutiérrez, Guitarra; Armando Escobar, Bajo y coros; Alberto Nieto, batería y coros; Willy Salcedo, Congas, Willy Newball, Teclados; Jimmy, voz y piano.

Por Jimmy conocí la obra de Diomedes Díaz, quien en esa época era un compositor prácticamente anónimo. Cuando Jimmy me comentó de grabar “Tres Canciones”, mi sorpresa fue grande: no conocía a su autor, ni el tema.

Este fue el primer álbum que le dio un toque internacional al vallenato, años más tarde Roberto Torres lo tomó como modelo para grabar su “Charanga Vallenata”.

Con Jimmy mantuve una excelente relación, como Director Internacional de Discos CBS, él fue definitivo en la proyección del elenco que me fue encomendado, como gerente de promoción de CBS fue mi gran soporte en la promoción del elenco nacional.

Fui testigo del crecimiento de su programadora desde la primera sede cerca al Concejo de Bogotá, hasta las modernas y originales del norte donde laboré como coordinador artístico.

La última etapa de su existencia fue épica, triste para quienes lo acompañamos y fuimos testigos de su ausencia en vida de la razón e inspiración que animó su paso por esta dimensión.

Jimmy vivió intensamente, libre de prejuicios consciente de su rol y compromiso con su generación, en el acto de la escena de su existencia fue el protagonista de su historia, intensa romántica, épica y trágica.

El 28 de octubre, un día después de su deceso, un grupo de amigos llegamos hasta el cementerio Jardines del Recuerdo. Estábamos, entre otros Willy Newman, César Hernández, Alberto Nieto y músicos que no recuerdo ahora sus nombres, solos, frente a ese féretro y de un momento a otro, sin ensayar, comenzamos a cantar la canción que más le gustaba a él. Era “Sin una ilusión” de Alejandro Jaén, con la famosa interpretación de Moby Dick: “No sonríes como antes, has cambiado y pensar, unos ríen y otros lloran, es el juego del amor”.

Y seguimos: “y que haré yo sin ti, sin tener una ilusión, sin sentir el calor,

de tus besos moriré”

Y cuando empezamos la siguiente estrofa nuestras mejillas estaban húmedas al decir: “Sin querer estoy llorando, tú me miras con frialdad, sin hablar te estás, sin hablar me está diciendo, que lo nuestro terminó, y me iré sin saber, el motivo por el cual, me has dejado ya de amar, te cansaste ya de mí”.

Era la canción que interpretaba Jimmy Salcedo cuando estaba en sus momentos de romanticismo. Han pasado casi 30 años de su partida y hoy se le recuerda aún como el gran amigo que puso la nota a millones de colombianos y que gozaron con sus programas.

 

Édgard Hozzman

2 Comentarios


Aurora montes 31-10-2019 04:29 PM

Inolvidable Jimmy Salcedo, fue un icono de la televisión colombiana.

Antonio Segovia 02-11-2020 07:55 AM

¡Excelente!

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