Música y folclor

Las lágrimas eternas de María por su hijo Beto Rada

Juan Rincón Vanegas

19/12/2019 - 07:15

 

Las lágrimas eternas de María por su hijo Beto Rada
María del Rosario Ospino, madre de Beto Rada / Foto: FFLV

Ay levántate María, ven acá

que es tu negro que te llama.

Ay levántate María, ven acá

yo te llamo con empeño.

Ven acá querída mía

deja la cama y el sueño.

La petición que le hiciera hace muchos años el juglar Francisco ‘Pacho’ Rada Batista a su mujer, María del Rosario Ospino, en el son ‘Levántate María’, esta vez no fue obedecida, porque ella en vez de levantarse, lloró por la muerte de su hijo Alberto Constantino Rada Ospino.

Esta mujer abnegada y decidida es toda una historia andante e importante protagonista del folclor, que a pesar de que los años la siguen visitando, ella ni los tiene en cuenta. Ya suma 101, nació el 15 de abril del año 1918, y está campante y sonante recordando al pie de la letra diversos episodios familiares, recibiendo el cariño permanente de sus incontables nietos, bisnietos, tataranietos y siendo alimentada por esas canciones que siempre rodean su amplio entorno provinciano.

María, de un momento a otro, se queda pensativa, mira hacia el cielo, y como iluminada desde el más allá, expresa: “Esos son los designios de Dios, Alberto ya no me podrá llevar a mi tumba”. Agacha la cabeza, y guarda silencio mientras muchas lágrimas se pasean por sus mejillas, las cuales no intenta borrar. Lloró, y de esa manera explicó su dolor.

Bosquejar en letras su inmensa tristeza se hacía imposible, y ni haciendo el recorrido completo de la A hasta la Z se lograría encerrar en frases lo que sentía la bondadosa madre.

Ya un poco calmada, fue relatando paso a paso toda la historia de ese hijo que sobresalió en el arte musical por su empeño y dedicación, y porque quiso seguir los pasos de su padre.

“Desde niño fue sumamente inquieto y todo lo quería aprender lo más rápido posible”, señala entre trazos de lejanos recuerdos. Entrando en el terreno musical, donde un acordeón en infinidad de veces fue el mejor alimento en su hogar, anota que su hijo fue un aventajado: “De su papá recibió las mejores clases, y desde los ocho años ya estaba tocando el acordeón”.

Hace una parada, y continúa en medio de esas bellas añoranzas: “Hoy puedo decir con conocimiento de causa que el son se apellida Rada. Siempre ‘Pacho’ (Francisco Rada Batista) tocaba más los bajos que los pitos. A mí me hizo varios cantos, recuerdo ‘Levántate María’, ‘María del Rosario’, ‘Tú verás María’ y ‘Se fue mi palomita’. Él, todo lo volvía son y algunos no fueron grabados”.

Hizo un pequeño silencio para llamar un recuerdo, y anotó: “La letra original de la canción ‘Levántate María’ dice: Levántate María, ven acá que es Francisco que te llama. Pero la grabaron ‘es tu negro quien te llama’. Negro, podía ser cualquiera”, haciendo reír a los que la escuchaban.

Canción de su gusto

De un momento a otro, miró la vitrina donde están todos los trofeos y diplomas a los que se hizo acreedor su hijo Alberto ‘Beto’ Rada. Enseguida, recordó muchas canciones, pero se quedó con una especial. Se trata de ‘El mismo de siempre’, grabada por el artista Silvestre Dangond.

Por primera vez, sonrió y manifestó: “Qué canción tan linda. Esa me gusta, y más grabada por ese muchacho llamado Silvestre”. Entonces, María se llevó las manos al pecho y enseguida hizo una interesante declaración: “Dígale a ese muchacho que lo quiero conocer para darle las gracias, y decirle que hace parte de los tesoros de mi corazón”.

María volvió a llorar con esa mezcla inigualable donde los sentimientos se chocan de manera directa con las vivencias del ayer, logrando que el equilibro emocional ingrese a los terrenos del alma.

“Me siento agradecida con Dios porque me regaló un hijo bueno, noble y lleno de virtudes. Nunca me desamparó, y cuando se enfermó, mis primeras oraciones fueron para él, pero ante la voluntad de Dios no hay nada que hacer”. A continuación, hizo señas de resignación ante su sentida partida.

Mujer buena

La inspiración tuvo el más grande nido en la memoria de Alberto ‘Beto’ Rada, y su última composición se la dedicó al amor de su vida, su esposa, María del Socorro Andrade, la mujer que supo hilvanarle las piezas de su corazón por más de 60 años, logrando que el viento de la vida sonriera a cielo abierto.

‘Quedó un negro solito’ es el nombre de la canción. Él, ante el llamado de Dios a su amor eterno aquel siete de febrero de 2018 quedó encerrado únicamente con las tristes notas del recuerdo durante un año, nueve meses y 23 días, hasta que partió a su encuentro.

“María del Socorro fue una mujer buena, muy jovencita comenzó a vivir con mi hijo Alberto Constantino, nombre que se le puso por su abuelo paterno. Tuvieron una vida feliz. Ese fue un amor ejemplar”, indica María Ospino.

Ser inmortal

A través de muchos episodios se calcó en diversas facetas la despedida del Rey Vallenato 1993, su señora madre no se cansó de añorarlo y quiso quedarse en Valledupar hasta que se cumplió el último rezo pidiendo por el eterno descanso de su alma.

Después, tenía previsto regresar a su tierra El Difícil, Magdalena, donde seguirá contando las hazañas de su ‘Beto’, quien fue un excelso gladiador del folclor y alcanzó la corona del Festival de la Leyenda Vallenata cuando Dios quiso, y puso a cabalgar sus dedos en el teclado del acordeón resucitando el sonido de los aires de paseo, merengue, son y puya.

Al final, con la voz entrecortada, la matrona María Ospino, con quien ‘Pacho’ Rada tuvo tres hijos, aseveró: “Alberto Rada será inmortal. Eso se lo ganó a punta de acordeón”. Eso es muy cierto, porque las palabras de una madre se escuchan hasta en la eternidad y tienen el encanto de un jardín florecido.

María, la hija de Juan Evangelista Ospino Cáceres y Benilda Esther Ospino Altamar, protagonista de aquella célebre canción en aire de son, se quedó mirando el firmamento y obsequió un largo silencio donde se definía claramente haber cumplido con su deber de amar, sepultar y rezar por su hijo amado.

 

Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

Sobre el autor

Juan Rincón Vanegas

Juan Rincón Vanegas

Cultivo de folclor vallenato

Periodista, escritor y cronista, natural de Chimichagua, Cesar y ganador de distintos premios de periodismo con historias del folclor vallenato y sus distintos personajes. Actualmente se desempeña como Jefe de Prensa de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata.

@juanrinconv

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Glorias de la sabana: Miguel Cabrera Castilla

Glorias de la sabana: Miguel Cabrera Castilla

Las personas que le han dado gloria al vallenato, no sólo nacieron en El Cesar o en La Guajira, los encontramos en muchas partes del t...

Fredy Sierra, entre el vallenato y la música sabanera

Fredy Sierra, entre el vallenato y la música sabanera

  A Freddy Sierra, el hecho que sus abuelos paternos lo hubieran llevado a los cuarenta días de nacido para su casa, ubicada en la c...

Los secretos de la caja vallenata

Los secretos de la caja vallenata

  La caja vallenata tiene su arte y, si bien aparece en un segundo plano en las presentaciones en vivo, forma parte de los 3 instrume...

El inmortal Cantor de Fonseca

El inmortal Cantor de Fonseca

  Casi cinco décadas han transcurrido desde que el nombre de Carlos Huertas Gómez quedó grabado con tinta indeleble en las célebr...

Los altares de Valencia, una historia cincuentenaria

Los altares de Valencia, una historia cincuentenaria

  Ocurrió en 1967. La población de Valencia de Jesús descansaba bajo el silencio de la noche y la tranquilidad cotidiana que allí...

Lo más leído

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados