Música y folclor

Mongo Santamaría: un ilustre del Latin Jazz

Isabelle Laymarie

28/01/2020 - 04:55

 

Mongo Santamaría: un ilustre del Latin Jazz
El percusionista Mongo Santamaría / Foto: The Jazz Institute

Conguero superior, Mongo Santamaría (La Habana, 1922 – Miami, 2003) interpretó las músicas más diversas y siempre consiguió conservar su homogeneidad estilística. Músicos de primera fila, a menudo descubiertos por él, como el flautista Hubert Laws, los pianistas Joao Donato, Herbie Hancock, Chick Corea, el saxofonista barítono Pat Patrick o el saxofonista colombiano Justo Almario, han desfilado por sus formaciones.

De niño, impulsado por su madre, estudia primero el violín, pero sucumbe a la llamada imperiosa de los tambores congo de sus ancestros. Como Chano Pozo, frecuenta las rumbas, las ceremonias abakwa y yoruba, y las descargas, y Pozo y “Chicho” (Clemente Piquero), bongosero de Benny Moré, le impresionan especialmente.

Primeramente, se gana la vida como cartero, y luego, a pesar del racismo que hace estragos en los principales clubes y hoteles de la isla, que preferentemente eligen a músicos de piel clara, es contratado en el Montmartre, el Tropicana y el Sans souci. En 1948 se va de gira a México con la pareja de bailarines cubanos Paulito y Lilón (ambos morirán asfixiados Estados Unidos, en su piso) y Armando Peraza.

Dos años después, se instala en Nueva York y toca con la charanga de su compatriota Gilberto Valdés y con el cantante puertorriqueño José Luis Monero, Tito Puente y Cal Tjader. Después de algunos excelentes discos de música tradicional afrocubana (Changó, Mongo, Mongo in Havana), forma la orquesta Manhattan y, luego, se orienta hacia el jazz latino. A principios de los años sesenta adopta también la música brasileña. “La había tocado antes que Stan Getz y Charlie Byrd –me decía–. La maravillosa cantante Angela María me había hecho descubrir la bossa negra, y muy pronto aprecié a Elis Regina y Jair Rodrigues”.

En 1963 actúa con su nuevo combo en el Birdland y prueba el soul. “Watermelon man”, del joven Herbie Hancock, su pianista de entonces, le pone al alcance de un público más amplio, y John Coltrane grabará varias veces el “AfroBlue” de Santamaría y lo transformará en estándar de Jazz.

En sus diversos grupos, Santamaría ha privilegiado a menudo la flauta, sobre todo la flauta travesera de metal, y la mayoría de las veces la ha utilizado en un estilo jazzístico. Además de Hubert Laws, empleó a los flautistas Héctor Veneros, Justo Almario, Al William, Mitch Frohman, Craig Rivers, Sam Furnace, Bill Saxton, Allen Hoist, Bobby Capers, Doug Harris y Dave Valentín, entre otros.

En la abundante producción de jazz latino del conguero, se debe destacar sobre todo “Ubane” (con el cantante cubano Justo Betancourt), “Afro-Indio”, en los que participan Justo Almario y el pianista Armen Donelian, “Mongo returns!”, con una rítmica puertorriqueña formada por Óscar Hernández y Hilton Ruiz (piano), Steve Berrios (percusión) y John Benítez (bajo), y “Mambo Mongo”, con arreglos de Marty Sheller, uno de los grandes arreglistas de la Salsa, con, especialmente, Darío Eskenazi (piano), Guillermo Edgehill (bajo) y Johnny Almendra (timbales).

 

Isabelle Laymarie

Pianista, musicóloga y escritora.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

La protesta de Marín

La protesta de Marín

  Un cantautor vallenato que dejó huella imborrable con sus canciones, su guitarra y su estilo inconfundible, que brilló con luz ...

El acordeón de los López

El acordeón de los López

Desde siempre la Dinastía López ha estado ligada al acordeón, partiendo desde Juancito López Molina, pasando por Juan López Guti...

El Hombre bambú: “Yo construyo mis propios instrumentos”

El Hombre bambú: “Yo construyo mis propios instrumentos”

En su gira por América Latina, Bambou Man llegó a Valledupar de manera repentina. Fue un viaje tan fugaz que ni siquiera tuvo tiempo ...

Elegías vallenatas

Elegías vallenatas

  Modernamente, la elegía es un subgénero de la poesía lírica que designa un poema de lamentación en el cual la actitud el...

El último de los caza-talentos

El último de los caza-talentos

Una maestra de escuela, poco agraciada, por no decir que fea, se presentó a un concurso de canto y cuando abrió su boca se convirti...

Lo más leído

Santander y su historia

Antonio Acevedo Linares | Historia

Tankas, versos de sexo subliminal

Elena Puchalt Ruiz | Literatura

Los suplementos literarios en Colombia

Antonio Acevedo Linares | Periodismo

La sinfonía de Margladys

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

No hay orden

Andy Romero Calderon | Opinión

El vallenato no es cualquier cosa: es asunto de amor

Edgardo Mendoza | Música y folclor

La Guillermina y el travestismo en el Son de Negro

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

Garrido, el verdadero apellido de García Márquez

Eddie José Dániels García | Literatura

Síguenos

facebook twitter youtube