Música y folclor

El acordeón en el Magdalena: distintas teorías sobre su llegada

Raúl Ospino Rangel

10/06/2024 - 05:40

 

El acordeón en el Magdalena: distintas teorías sobre su llegada

 

Hay una teoría del investigador y médico plateño Luis Delio Gómez, quien plantea que el acordeón fue introducido por la compañía de navegación del Río Magdalena del alemán Juan B. Elbers, que inició labores en el año 1824 y que, en 1855, contaba con un mínimo de cinco barcos que navegaban a lo largo del río, transportando personas, tabaco y mercancías diversas entre Colombia y Alemania.

Bien es sabido que el acordeón de botones fue un fracaso para las fábricas alemanas, de modo que le buscaron salida con el libre comercio de la independencia del continente americano, a través de inmigrantes árabes, italianos y alemanes, que se refugiaron en el Nuevo Mundo.

Con razón, el plateño Eusebio Pasos Castro, nacido en Plato en el año 1838, ya desde su juventud tocaba acordeón en su finca La Cristina, ubicada en lo que se conoce hoy día como La Trocha de Disciplina.

De Eusebio Pasos Castro, se decía que tuvo un pacto con el diablo, debido a que en las fiestas patronales del 20 de enero se metía al Río Magdalena a nadar con el agua hasta la cintura para tocar el acordeón.

La teoría de Pacho Rada

Sostiene Pacho Rada Batista que el acordeón entró a Plato Magdalena a mediados de siglo XIX, procedente de Mompox y que el instrumento se vendía en todos los pueblos ribereños del Magdalena. Sostiene además, que entraron acordeones por el Canal de Panamá, donde los negros empezaron a comprarlos por tres pesos. Según él, eran acordeones medianitos y marca "Gloria".

Santa Marta también tiene referencias antiguas del acordeón

El samario Joaquín Viloria De La Hoz, en su investigación “Un Paseo a Lomo de Acordeón: Aproximación al Vallenato, la Música del Magdalena Grande, 1870-1960”, manifiesta lo que sigue: “La primera referencia del acordeón en Colombia se remonta a la década de 1860, cuando el médico francés Charles Saffray desembarcó en Santa Marta. Este viajero escuchó en pleno desembarque los sonidos de un acordeón, sin especificar mayor información. El texto de la referencia presenta dos problemas: no especifica la fecha de su viaje a Colombia y no da mayor información sobre el acordeón en Santa Marta. De acuerdo con anterior, Saffray estuvo en Colombia entre 1860 y 1862, por lo que la referencia del acordeón en Santa Marta sería para los primeros años de esa década”.

El libro del historiador Gnecco Rángel Pava

Guamal, Magdalena, según el historiador Gnecco Rangel Pava, fue epicentro del vallenato con sus aires guamalenses. Este historiador nació en Guamal en el año 1913, contribuyendo al folclor con las siguientes historias publicadas: Año 1947, con el libro El País de Pocabuy; año 1948, con el libro Aires Guamalenses. Son estos los libros donde se habla por primera vez de vallenato y demás cantos de la región, todavía no existía la Vallenatología de la "Cacica", Consuelo Araujo Noguera.

En el momento de escribir sus libros, Gnecco Rangel Pava, vivía en El Banco y frecuentaba los ambientes intelectuales de Bogotá, lo que lo llevó a la Editorial Kelly. Reseña en sus libros creencias, fiestas, música, bailes, personajes destacados, así como la importancia del pueblo a nivel comunitario y religioso; donde los protagonistas de la historia son los indios Chimila, los españoles y los mulatos que son briosos en el baile.

Manifiesta Rangel Pava que los patricios del pueblo desde finales de siglo XIX, despertaban a los músicos para que los acompañaran a improvisar Cumbia y Zambapalo, bailes en rueda que duraban hasta el amanecer y en donde no faltaban los sancochos.

El año nuevo era esperado con bandas de música, después se parrandeaba en la calle con Manducas, Cumbias y Cumbiambas. Música tocada con cajas, acordeones, millos y tambores. La cumbiamba se amenizaba con música de acordeón o caña de millo, tambor y guacharaca. Las modalidades de las Cumbiambas eran el Merengue, el Son y la Puya.

El folclor vallenato de Antonio Brugés Carmona

Escritor, periodista, abogado (1911-1956), nacido de Guamal y criado en Santana Magdalena. Fue Alcalde de Santana Magdalena, Inspector Nacional del Trabajo, Diputado Departamento del Magdalena, Juez Civil en Bogotá y catedrático. Nombrado en la primera Comisión Nacional del Folclor, por parte del Ministerio de Educación Nacional, en el año 1946. Considerado en la capital de la república “El Hombre del Magdalena”, ya que fue uno de los primeros escritores y periodistas costeños, en llamar la atención sobre la música campesina costeña en la década de 1940.

Precisamente, en esta época con sus publicaciones en periódicos y revistas como El Tiempo, Semana, Liberal y Sábado, se convierte en propagandista de la música de acordeón que todavía no se llamaba vallenata. Uno de estos escritos lo publicó en El Tiempo, el 21 de enero del año 1940, con el título “El Merengue”; otro lo publicó en el mismo diario con el nombre de “Noticia de los Últimos Juglares”, el 19 de marzo del año 1950. De modo que Antonio Brugés Carmona, fue un gran activista cultural en la Costa y Bogotá, promoviendo sus visiones desconocidas en ese momento de la música, el folclor y la tradición oral.

Canción “Delén gracias a Alemania”

Con razón nace en Plato Magdalena, la composición “Delén Gracias a Alemania”, en homenaje al acordeón fabricado en ese país, de la autoría de Cristóbal Pasos Batista; este era un negro acordeonero, hijo del primer músico de la región llamado Eusebio Pasos Castro, quien nació en el año 1838:

Delen gracias a Alemania

habemos muchos, habemos poco

cantadores de parranda

Colombia tiene sus músicos

delen gracias a Alemania.

La canción "La Italiana"

Cristóbal Pasos Batista (1870-1902), autor de muchos bailes cantaos, también se inspiró en la canción "La Italiana", haciendo referencia la llegada al puerto plateño del acordeón traído de Italia.

El acordeón en Ciénaga Magdalena

Nos cuenta el historiador cienaguero Ismael Correa Díazgranados que, en el periodo (1876-1880), se organizaban en Ciénaga parrandas tocadas por los acordeoneros, Agustín Melo, Ismael Montero, Octavio Castillo, Emigdio Ahumada. Esos antiguos del folclor llevaban el instrumento amarrado en el cuello con un pañuelo colorado, cantando por fincas y pueblos, es el caso de Emigdio Ahumada, que se veía por las calles alegrando con su acordeón, los carnavales de Ciénaga.

 

Raúl Ospino Rangel

4 Comentarios


Francisco Ricardo Muñoz Muñoz 07-03-2022 04:06 PM

Gracias por este tipo de artículos que aportan a la cultura colombiana.

NADIN LIÑAN 13-03-2022 05:29 AM

Siempre había visto su página en twitter, pero no le había prestado atención y le cuento de lo que me estaba perdiendo de importantes artículos que nos llevan a conocer mas a fondo la historia de nuestros pueblos, soy de El Difícil Magdalena, y conozco de hablas en ese articulo: "Trocha de Disciplina" importante investigación.

FREDY A. QUANT 10-06-2024 10:31 AM

Muy bien Raul Ospino Rangel. Ojalá sigas ahondando en esas investigaciones acerca de tópicos folcloricos y vernáculos.

YerLdin hernandez 11-06-2024 05:49 PM

Quien me.regala el numero de raul Ospino Rangel

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