Música y folclor

Cañamilleros tradicionales de la Isla de Mompós

Luis Carlos Ramirez Lascarro

14/12/2022 - 06:00

 

Cañamilleros tradicionales de la Isla de Mompós
Algunos cañamilleros tradicionales: Néstor Julio Polo Gómez, Fernel José Matute Lobo, Ramayá Beltrán y Fidel Domínguez Argüelles / Foto: collage

 

La ejecución de la caña de millo, en la región de la Isla de Mompós, puede decirse que se originó de manera rastreable, en el actual municipio de Talaigua Nuevo, Bolívar, pues en este lugar nacieron los cañamilleros que dieron origen a esta tradición, de acuerdo a lo que se ha podido indagar hasta el momento: Gregorio Polo y Santos Toloza, aunque es posible que en este mapa de cañamilleros que vamos a presentar no se incluya a algunos que se encuentren fuera de este origen Talaigüero que hemos identificado y que también hayan sido oriundos de esta subregión.

Gregorio Polo es considerado maestro de sus hijos José del Carmen y Néstor Julio Polo Gómez, además por Pedro Beltrán, aunque de manera indirecta. Fue autor de tres números, al menos, grabados por Pedro “Ramayá”: El callejero, La sonrisa y El loro, de acuerdo a lo indicado por el mismo maestro Ramayá en entrevista con Néstor Gómez Ramos (2003).

Santos Toloza fue el maestro de José Eustasio Mesa, quien fue el maestro de Andrés Amador, Pedro Nolasco Florián, Elisenio Arrieta y Aurelio Fernández, quien ha formado cañamilleros en toda la subregión, desde Hatillo de Loba hasta Talaigua Nuevo y principalmente en Guamal, Magdalena. Desafortunadamente, de estos dos primeros maestros no hemos podido conseguir muchos datos que permitan reseñarlos de mejor manera, como se ha podido con sus herederos musicales.

Mención especial merece el cañamillero Agripino, de quien no se conoce apellido y se sabe de su existencia mediante un relato legendario transmitido por el maestro Aurelio Fernández, en el cual se enfrenta con el diablo mientras viajaba hacia Sanpuma, Bolívar, a un toque, desde su residencia en una finca cercana.

Ramayá y Yeyo, herederos de estos maestros, son los milleros más destacados de la región, aunque sus periplos de vida son sustancialmente distintos, así como su grado de reconocimiento: Pedro “Ramayá” Beltrán definió la forma de interpretar la caña de millo en Barranquilla y el departamento del Atlántico, gracias a su prolífica obra, su extensa discografía, su exitosa carrera y los procesos formativos llevados a cabo desde las Escuelas Distritales de Arte, de Barranquilla. Aurelio “Yeyo” Fernández encarna un estilo interpretativo que se estima bastante apegado a las raíces tradicionales debido a su relativo aislamiento del circuito comercial y las grabaciones, el cual ha definido la forma de interpretación de la mayoría de los cañamilleros actuales de la subregión de la Isla de Mompós.

Néstor Julio Polo Gómez

Es uno de los dos hijos cañamilleros del maestro Gregorio “Goyo” Polo. El otro es José del Carmen, sobre quien no se tienen más datos hasta el momento. Nació en Patico, corregimiento, actualmente, de Talaigua Nuevo, Bolívar, el 6 de abril de 1924 (Musical afrolatino, 2004) y murió en Mompós, Bolívar, en el año 2012 (Ochoa, J. et al.,2017).

Fue, de acuerdo a lo establecido hasta ahora, el primer millero de la región en presentarse en Bogotá, en 1969, con el grupo folclórico “Danza caribe”, junto a Totó la Momposina. Estuvo en este grupo durante cuatro años, complementando a un millero de Mahates, Bolívar. Estuvieron de gira en varias ciudades del país, tales como: Manizales, Espinal, Mesitas del colegio, Tunja, Sincelejo, Cartagena y Barranquilla.

En la ciudad de Bogotá se presentó en La media torta, el Teatro Lux y en un programa de televisión que no especificó. Comenta que la primera vez que se presentó en esta ciudad no le pararon bolas y que en ella no gustaban de la música de flauta de millo en ese entonces. Compartió escenario con Celia Cruz en las ferias de Manizales y en Maracaibo, Venezuela, y en otros escenarios con La niña Emilia, Irene Martínez, Andrés Landero y el legendario Toño Fernández (Musical afrolatino, 2004).

Fernel José Matute Lobo, “Mojarra loca”

Nació en Tubará, Atlántico, el 1 de marzo de 1943, de manera circunstancial, mientras sus padres trabajaban en ese municipio atlanticense y murió el 4 de marzo 2005 en la ciudad de Cartagena, por complicaciones asociadas a una diabetes.

Aprendió a tocar la caña de millo de manera empírica, sin tener un buen desarrollo con el instrumento, hasta que conoció al maestro Aurelio Fernández, quien mejoró su técnica de ejecución y ayudó a definir su estilo. Marlon De la Peña, Ariel De la Peña, Mario Martínez y Janer Panza, recibieron, en su infancia, sus enseñanzas como cañamilleros.

Fue un gran gestor cultural: fundó y dirigió el musical y dancístico Malibú, con el cual grabó el LP Cartagena mía en la ciudad de Medellín en 1985, en el cual participaron Aurelio Fernández, Chico Cervantes y Naudis Mancera. En 1987 creó la Corporación pro rescate y difusión de la cultura anfibia, con la cual buscaba mostrar a propios y extranjeros las costumbres y tradiciones del hombre ribereño. Esta corporación organiza el Encuentro de la cultura anfibia, que ya va para su versión 36. Fue bailador de la famosísima danza de Las farotas, teniendo la oportunidad de estar en la primera presentación en “La mediad torta”, en Bogotá, a mediados de la década de 1970, llevados por Totó. Lideró esta danza desde finales de la década de 1980 hasta finales de la década de 1990, cuando la señora Etelvina Dávila asumió su liderazgo.

Pedro “Ramayá” Beltrán

El maestro Pedro Agustín Beltrán Castro, nació el 15 de febrero de 1930 en el corregimiento de Patico del municipio Mompox, Bolívar, que hoy corresponde al municipio de Talaigua Nuevo. 

Aprendió a tocar viendo a Gregorio Polo, a quien considera el mejor millero que ha conocido. Creó su primera agrupación queriendo imitar al maestro Polo, la Banda "bombo asao", como le decían debido a que debían calentar los cueros con velas o alguna otra fuente de calor cuando los cueros se les destemplaban. Se vinculó en julio de 1961 con la Cumbia soledeña, agrupación con la cual grabó cuatro LP llamados Pa gozá el Carnaval, del volumen 1 al 4. La Cumbia moderna de soledad, grupo con el cual revolucionó la forma de hacer música de pitos y tambores, tuvo su nacimiento formal en el programa radial La hora de la cumbia, programado por Ventura Díaz en Radio libertad a principios de la década de 1970. En 1976, se ganó el remoquete de Ramayá, debido al gran éxito de su adaptación del tema homónimo de "Simón el Africano". 

Luego de sus más de 40 LPs y más de 100 canciones compuestas y grabadas, el maestro Pedro Beltrán se ha convertido en un ícono de la cultura atlanticense. Es el más importante e influyente de los cañamilleros, dejando una huella imborrable en la cultura del caribe colombiano, pues varios de los temas que grabó o compuso se han convertido en himnos de fiestas tan representativas como los Carnavales y del 11 de Noviembre, además de que se han vuelto estándares para las nuevas generaciones de cañamilleros, que han sido formados bajo su influjo, reproduciendo su estilo, el cual también sirve de referencia para muchos concursos de cañamilleros y festivales tan importantes como el de El Banco y Puerto Colombia.

Fidel Domínguez Argüelles

Es el único cañamillero y luthier ancestral de El Banco, Magdalena. Nació el 17 de noviembre de 1933 en Tamalameque, Cesar, pero a los pocos meses fue llevado a El Banco por sus padres.

Estuvo en varios grupos y fundó otros, siendo el más reconocido Los pocabuyanos, conformado por: Víctor Esparragoza, Toño Aranzales, Billo Moreno, Lino Hostia y Edgar Palencia. Ha compuesto las canciones: Cumbia y café, Caprichito, El viejo Fillo, Lamento porteño y El chupete, estas últimas dos grabadas por su hija Zuly. Es, también, el compositor de la música que acompaña a la danza del Cien pies (Domínguez, L. marzo 12 de 2022. Comunicación personal).

Estuvo en varios países de Europa con el grupo de danzas folclóricas de la Universidad del Magdalena y con su grupo fue invitado a varios eventos a nivel nacional, tales como: Feria de Cali, Feria de Manizales, Festival del café y a varias presentaciones en la Media torta en Bogotá. Estuvo invitado, también, en las Ferias de la Chinita en Maracaibo, Venezuela y fue condecorado, junto a su grupo, por su destacad participación en el Festival nacional de la Cumbia (1977). El 7 de abril del 2006 le fue notificada la aprobación, mediante el Acuerdo 001 del 26 de marzo de ese mismo año, de la creación de la Escuela de música y grupos folclóricos Fidel Domínguez Argüelles, resaltando de esta manera "su dedicación y entrega a su labor como músico y cultor en este, su municipio, desarrollada en pro de la conservación y preservación de los valores culturales".

José Eustasio Mesa León

El maestro José Eustasio Mesa León es el primer cañamillero vinculado a la tradición guamalera del que se guardan noticias y datos concretos. De acuerdo a los datos encontrados en su cédula de ciudadanía, expedida el 26 de abril de 1956 en Margarita, Bolívar, nació en ese mismo municipio el 31 de diciembre de 1890. De acuerdo al señor José “Joche Belén” Lucero, quien lo considera: “El mejor millero que había por aquí” falleció en el año 1.957 (J. Lucero, comunicación personal, 12 de enero del 2.022), fecha cercana a la que dan, de manera aproximada, las otras personas entrevistas, incluidos dos nietos, una nuera y un sobrino nieto.

Fue el maestro de Andrés Amador Rangel, Pedro Nolasco Florián, Elisenio Arrieta y de Aurelio Fernández Guerrero, quien lo denomina: “El verraco de la flauta” y ha comentado que grabó un sencillo en la Casa Epo en Santa Marta (Musical afrolatino, 2.004), que no se ha podido conseguir hasta el momento.

Tocó cumbias en los municipios de El Banco y Guamal, Magdalena, y Margarita, Bolívar. Es autor de los temas: El pundungo, La calandria, La puya del bagre blanco, La tanga gaviota, El toche, El ponche, La chicharra, Niña bonita, La mascá ´e tabaco y El Perillero, un ritmo que solo se toca por los cañamilleros de la región.

Al maestro Eustasio le enseñó a tocar la flauta de millo Santos Tolosa, oriundo de Talaigua viejo, Bolívar, quien también enseñó a José del Carmen Polo, hermano de Néstor Julio Polo Gómez, oriundos de Patico, Bolívar (A. Fernández, comunicación personal, 21 de enero del 2.022).

Andrés Amador Rangel

Este cañamillero de El Botón de Leyva fue la primera persona en instruir al maestro Aurelio Fernández en la interpretación de este instrumento. Murió el 30 de marzo de 1957, teniendo alrededor de setenta años, de acuerdo a los datos suministrados por su nieta Ana Arcelia Garzón Amador, residente en Guamal. Lo cual ubica su nacimiento a finales de la década de 1880, pero, hasta el momento, no se ha podido confirmar la fecha de su nacimiento con algún otro familiar o documento. Esta aproximación coincide con la hecha a partir de los datos suministrados por el maestro Yeyo, quien afirma que Amador tendría unos sesenta años cuando le empezó a instruirlo en el millo, teniendo él unos diez años de edad, es decir en 1945, aproximadamente.

Fue alumno del maestro José Eustasio Mesa y tocaba los temas de su autoría. “Era el millero al que más le sonaba el millo por aquí. Eso ensayaban allá arriba por la salida pa Sandoval y el millo se le oía clarito aquí en la casa”, afirma el maestro Aurelio Fernández. El único tema que se puede decir le era propio, fue el “Son” que su alumno Aurelio años más tarde llevó a Talaigua cuando fue invitado a acompañar a la danza de las Farotas y hoy se conoce como Son de Farotas, que grabara con Totó la momposina. También fue grabado un “Son de Farotas” por Néstor Julio Polo, cañamillero de Patico, corregimiento de Talaigua nuevo, Bolívar, que era diferente al de Amador y al que Aurelio escuchara tocar a Elisenio Arrieta con la danza de Farotas de San Roque, Magdalena. (A. Fernández, comunicación personal, 21 de enero del 2.022).

Pedro Nolasco Florián Jiménez

Nació el 31 de enero de 1922 en la vereda La Ceja, jurisdicción de Guamal, Magdalena, y murió el 1 de mayo del 2005 en Valledupar, pero fue enterrado en el corregimiento Último caso, jurisdicción del municipio de Chiriguaná, Cesar. Hizo parte de una familia musical: su hermano mayor, Pedro Pablo, fue bailador, y, eventualmente, tocaba el tambor, en caso de ser necesario. Usualmente, era quien abría el ruedo en las cumbias. Norberta, una de sus hermanas, tocaba tambor y caja y los acompañaba en las cumbias cercanas a su pueblo. Además de “Nola”, su hermano Pedro Antonio (29/06/1.933 – 13/10/2.010) y su sobrino Natalio Florián Ospino, hijo de Silverio, fallecido trágicamente en el 7 de agosto del 2002, de escasos 30 años, también aprendieron a tocar el millo. Todos interpretaban: Bambuco, hoy día llamado Porro tapa´o, Cumbia y Perillero (P. Florián, comunicación personal, 13 de enero del 2022). Fue alumno del maestro Mesa y, desafortunadamente, no se conservan registros de los temas que compuso.

Elisenio Arrieta

El cañamillero Elisenio Arrieta Gutiérrez nació el 2 de noviembre de 1929, en la vereda Guacamayal, jurisdicción de Guamal, Magdalena, y falleció el 27 de enero de 1.993 en la cabecera municipal. Fue alumno del maestro Mesa y no se conoce que tuviera composiciones propias. Hizo parte del grupo Los rascabuches de El Banco junto a su hermano Víctor, maraquero, y Pedro Nolasco, de quien se ignora el apellido, fue el tamborero. El grupo era completado por el cajero Severiano Ruidiaz, de Guamal, Magdalena. Este fue el primer grupo musical que amenizó los cumbiones del popular “Papabuelo” en el marco de las Fiestas de la Candelaria de El Banco, Magdalena.

La popularidad de este grupo fue tal que la empresa Telecom los contrataba como grupo musical de planta para acompañar las cumbiambas que representaban a dicha empresa en diferentes certámenes, tales como: Carnaval de Barranquilla, Reinado Nacional de la Belleza de Cartagena, Fiestas del Mar en Santa Marta y, por supuesto, el Festival Nacional de la Cumbia de El Banco (J. Arrieta, comunicación personal, 24 de enero del 2.022).

Aurelio Fernández Guerrero

El maestro Aurelio Fernández Guerrero ha contribuido a la salvaguardia y fortalecimiento del patrimonio cultural de la región de la Depresión Momposina a través de su labor de más de 50 años en la interpretación, composición, lutheria y transmisión de las técnicas de interpretación y construcción de la caña de millo, pues ha dedicado su vida a cultivar, transmitir y salvaguardar el repertorio tradicional de la música de caña de millo de la región, la cual, junto a otras expresiones culturales, musicales y dancísticas, nutre al Carnaval de Barranquilla, incluido en la LRPCI del ámbito nacional y de la Humanidad de la UNESCO, al Festival Nacional de la Cumbia, celebración Patrimonio Cultural de la Nación y a la Cumbia tradicional del caribe colombiano, manifestación recientemente incluida en la en la LRPCI del ámbito nacional; por lo cual es reconocido como uno de los cuatro pilares de la cumbia en el caribe colombiano, siendo el baluarte del sur del Magdalena y Bolívar (Pérez, J. 2021), una de las regiones de mayor importancia en esta manifestación.

Ha sido formador directo o mediante algunos de sus alumnos de las nuevas generaciones de cañamilleros de la Isla de Mompós, región en la cual escaseaban estos músicos antes de los procesos en los que él participó, bien fuera de manera independiente, como lo hizo a instancias de Totó en Talaigua en la década de 1980 (Iriarte, P., 2011) o contratado por alguna casa de la cultura, como sucedió en Guamal entre los años 1.996 y 2.001. Su alumno más destacado es su hijo Jaider Fernández Zambrano, quien cuenta ya con un gran recorrido y ha sido su relevo natural en el grupo Los milleros del Botón de Leyva, ahora que su estado de salud no le permite seguir tocando su amado instrumento. Aparte de su hijo ha tenido como discípulos a: José Ignacio Pérez, de Punta de horno, corregimiento de San Fernando, Bolívar; Marlon De la peña y Fernel Matute, de Talaigua nuevo, Bolívar y David Ramírez, Omar Fernández, Jaime Fernández, Osnaider Arrieta, Néstor Orlando y Olmer Atencio, todos estos de Guamal, Magdalena.

En este enlace, pueden encontrar una reseña completa de su trayectoria, publicada en esta misma columna.

Este mapa de cañamilleros de la región, aún en su incompletitud, como se ha visto, permiten establecer una línea de tiempo desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, con la cual se busca contribuir a la construcción y preservación de la memoria de esta manifestación, tan importante en la región, así como a hacer justicia a estos héroes casi totalmente desconocidos de nuestra tradición.

 

Luis Carlos Ramírez Lascarro

Sobre el autor

Luis Carlos Ramirez Lascarro

Luis Carlos Ramirez Lascarro

A tres tabacos

Luis Carlos Ramírez Lascarro, Guamal, Magdalena, Colombia, 1984. Estudiante de Historia y Patrimonio en la Universidad del Magdalena. Autor de los libros: El acordeón de Juancho y otros cuentos y Semana Santa de Guamal, una reseña histórica; ambos con Fallidos editores en el 2020. Ha publicado en las antologías: Poesía Social sin banderas (2005); Polen para fecundar manantiales (2008); Con otra voz y Poemas inolvidables (2011); Tocando el viento (2012) Antología Nacional de Relata (2013), Diez años no son tanto y Antología Elipsis internacional (2021). Ponente invitado al Foro Vallenato Clásico en el marco del 49 Festival de la Leyenda Vallenata (2016) y al VI Encuentro Nacional de Investigadores de Música Vallenata (2017). Su ensayo: El Vallenato protesta fue incluido en el 4to Número de la Revista Vallenatología de la UPC (2017). En el 2019 escribe la obra teatral Flores de María, inspirada en el poema musical Alicia Adorada, montada por Maderos Teatro y participa como coautor del monólogo Cruselfa. Algunos de sus poemas han sido incluidos en la edición 30 de la Revista Mariamulata y la edición 6 de la Gaceta Hojalata (2020). Colaborador frecuente de la revista cultural La Gota fría del Fondo mixto de cultura de La Guajira. 

 

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