Música y folclor

Contiendas en la música vallenata

Luis Carlos Guerra Ávila

07/03/2023 - 01:55

 

Contiendas en la música vallenata
Una de las contiendas más famosas es indiscutiblemente la de Morales con Emilianito, llamada La Gota Fría / Foto: créditos a su autor

Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa” (Santiago 3,16).

 

Al tratar de entender la contienda y lo que encierra en sí, encontramos que está ligada a la búsqueda incesante del hombre por demostrar su cualidad y talento ante las demás personas y, cuando esta cualidad se posee, busca mostrarse ante sus colegas y las personas que lo rodean. Se da en el deporte, en lo científico, en el campo profesional, incluso en la naturaleza misma del reino animal siempre se busca ser el mejor. No es ajeno a lo bíblico. Se refiere a la “riña; disputa; altercado; pleito; controversias; causas”. El nombre tiene únicamente un cognado arameo y aparece en todos los periodos del hebreo bíblico. El nombre se usa, a veces, en el contexto de conflictos extrajurídicos, esto es, fuera de las cortes.

En toda parranda donde los juglares hacían sus intervenciones -ya sea contratados por un hombre pudiente de la región, o simplemente por improvisaciones a causa de un encuentro con amigos-, se relataban historias escuchadas en otras comarcas y se enviaban razones, algunas verídicas y otras inventadas, avivadas por la fama que el acordeonista tenía al interpretar o componer versos y canciones. Esto sirvió para que algunos de ellos se retaran en público y se mandaran mensajes dentro de las canciones con el ánimo de demostrar la trascendencia de sus notas que tanto gustaban a los parranderos. Así las canciones se convertían en piezas musicales que al final, llegaban a los oídos del aludido.

Uno de estos ejemplos es la composición “El León de Granada” que el maestro Pacho Rada le compuso a Leonardo Núñez. En esa ocasión, el juglar granadino manifestó haberle dado una paliza de acordeón a Pacho Rada, y el maestro sin dudarlo le compuso la canción retando a su oponente a una contienda en público.

En el pueblo, en el pueblo de Granada / Se encuentra, se encuentra un maldito León / Tenemos, tenemos que hacer una raya / Pa’tene, pa’tene una discusión / Hombe León, hombe León si sostene’i / Lo que supe, lo que supe por noticia / Esperame, esperame el 16 / Homb’e León para que me des la tiza.

En 1972, Francisco Rada compuso el sonTigre de la montaña” donde hace referencia a la historia en que Emiliano Zuleta y Morales decían que en la región de El Difícil había un acordeonero en las montañas y no se dejaba ver. Pacho Rada, en esta redacción literaria, toma como una ofensa los comentarios que le llegan desde regiones lejanas y es contundente al afirmar que esos acordeoneros tienen engañados a su público.

No sé si será Zuleta el de éste son / Que me está tratando tigre de la montaña / O será Morales y su acordeón / O será Morales y su acordeón / O será Morales y su acordeón / Pero yo perdono al que se engaña / Oye mi vida, oye mi maye / A mi me gusta enseñar al que no sabe / Oye mi vida, oye mi maye / Pero yo perdono al que no engañe / Nunca me ha gustado es tener intriga / Con uno que tenga éste mismo arte / Pero viene de allá arriba / Pero viene de allá arriba / Pero viene de allá arriba / La costumbre que debe usarse / Estos vallenatos se les ha metido / Estarme  diciendo tigre por ofensa / Pero deben de tener en cuenta / Pero deben de tener en cuenta / Pero deben de tener en cuenta / Que el tigre no tiene amigos / Oye mi maye, Oye mi maye /  A ellos les gusta engañar al que no sabe.

Juancho Polo Valencia también hace parte de esta gama de juglares que, por alguna razón, emiten rumores o retan a sus adversarios buscando tal vez una contestación y así comenzar una contienda musical para beneplácito de sus seguidores en las parrandas y fiestas de los pueblos. Es el caso de la canción “El Provincianito”, una palabra despectiva de la época, ofensiva si se puede decir, y que la utilizó para ofender a Emilianito. Grabada en 1970.

Yo soy el Juanchito Polo quien me merezco / Ese renombre bien grande de acordeonista / Todos mis amigos saben que no respeto / Músicos ni profesores de la provincia / Cuando cojo me acordeoncito aquí en la mano / Nada más se oyen rumores por la rivera / Lo digo pa’que lo sepan los provincianos / Que yo si soy el respeto del magdalena / Ahora igual a ti te pregunto provincianito / A ver cual es el coraje de tu memoria / Lo digo pa’que lo sepas Emilianito / No importa que tu rutina no está en la historia / Lo digo pa’que lo sepas provincianito / Este saludo de ofensa manda Juanchito.

Compuso otra canción para Lorenzo Morales, llamada “Moralito" donde claramente le dice que lo anda buscando para enfrentarlo, pero fue una búsqueda infructuosa. Redacta todo el recorrido que tuvo que hacer para desafiarlo, pero nunca lo encontró. Parece ser que, en esa época, Morales se fue para Codazzi, donde misteriosamente se ausentó por 20 años en la serranía del Perijá.

Dígale a Morales / Que aquí estuvo una persona / Llegó de Guacoche / Con ganas de oírlo tocar / Que llegué a su casa / Y la he encontrado sola /Y empujé la puerta / Y la encontré atrancá / Y varias mujeres / Con tinaja en la cabeza / Una conocida se acercó / Y me dijo así / Si no está en Codazzi / Búsquelo en Valencia / Si no está en valencia / está en caracolí / Cerca de la laguna / Una viejecita me dijo / Yo si se Morales / A donde se puede encontrar / Si no está en Codazzi / Búsquelo en Badillo / Si no está en Badillo / Ya está en Patillal / Se acercó un muchacho / Y me dijo anda por San Diego / Me gritó una vieja / También puede estar en la Paz / Ese Moralito / Es un hombre andariego / Por todas partes anda / Y en ninguna está / Dígale a Morales / Que tengo deseo de verlo / Que me diga donde / Nos podemos encontrar / La gente me dice / Que está o’nde Fárelo / Estaba muy enfermo / Y se quiere curar / Y ese Moralito tiene paludismo / Por eso es que no tiene paradero fijo

Una de las contiendas más famosas es indiscutiblemente la  de Morales con Emilianito, llamada “La Gota Fría”. Su compositor, el juglar Emiliano Zuleta Baquero, describe aquel encuentro o contienda en Urumita. Esta canción ha sido grabada en varios idiomas y se internacionalizó en artistas de la talla del español Julio Iglesias.

Acordate Moralito de aquel día / Que estuviste en Urumita / Y no quisiste hacer parranda / Te fuiste de mañanita / Sería de la misma rabia / En mis notas soy extenso / A mí nadie me corrige / Para tocar con Lorenzo / Mañana sábado, día 'e la Virgen / Me lleva él o me lo llevo yo / Pa' que se acabe la vaina / Ay, Morales a mí no me lleva / Porque no me da la gana / Qué cultura, qué cultura va a tener / Un indio chumeca / Como Lorenzo Morales / Qué cultura va a tener si nació en los cardonales / Qué cultura va a tener si nació en los cardonales / Morales mienta mi mamá / Solamente pa' ofender / Para que él también se ofenda / Ahora le miento la del / Me lleva él o me lo llevo yo / Pa' que se acabe la vaina / Ay, Morales a mí no me lleva / Porque no me da la gana / Moralito, Moralito se creía / Que él a mí, que él a mí / Me iba a ganar / Y cuando me oyó tocar / Le cayó la gota fría / Al cabo él la compartía / El tiro le salió mal.

Diomedes Díaz entra en el género de la contienda y saca “La Rasquiñita” donde narra el aprecio de sus seguidores, que lo catalogan como el mejor cantante literalmente hablando y, a raíz de estos comentarios, sus colegas se sienten incómodos. Es una canción donde destaca sus cualidades como artista y el momento que está pasando con la fama.

Ahora si están bien bonitas / Esa gente que no sabe / Clasificar a un artista y el precio que debe darle / Me refiero al que critica y vive hablando locura / Y que al frente disimula que es propio del envidioso / Pero yo como conozco los ramales del camino / Voy anotando en mi libro y hago lo que me conviene / Y es por eso que Diomedes pasa la vida sabroso / Porque el que sufre por otro lleno de dolor se muere. / En el arte musical /  Son poquitos los que llegan / A escalar el pedestal que sostiene mi folclor / Por eso es con razón los que quieren y no pueden / Llegar donde esta Diomedes aplaudido por su gente / No se sienten competentes y viven con rasquiñita / Hablando mal del artista de ese que compone y canta / Una canción vallenato cuando se la solicitan / Y eso lo que necesita y a muchos le hace falta / Yo no sé si sea el primero (Bis) / Pero el segundo no soy / Solo sé que mi folclor no es pista de competencia / Es un acto de nobleza de un pueblo trabajador / Que al compás de un acordeón dice y canta lo siente / Yo que voy cantando siempre mis canciones con el alma / Las que me dieron fama que hacen respetar mi nombre / No como ciertos cantores que lo hacen por afición / Y aprovechan el folclor pa? hace sus negociaciones / Ahora si vuela una mosca /  La espantó Diomedes Díaz / Para que la gente mía crea que estoy desordenado / Pero aquel que está a mi lado / casi siempre me defiende / Pero al que no le conviene cree acabarme con inventos / Yo de eso me río y pienso que es mejor no decir nada / Que son cosas de la fama producto de mi talento / Y el que maltrata con hechos no maltrata con palabras / Fue todo por el momento ¡ viva mi fanaticada!

Miguel Herrera hace la contestación a esta polémica canción y la titula “La Pastillita”. En ella recalca el inconformismo por lo expresado por Diomedes y lo llama a la cordura.

Ay no veo razones para darse tanta fama / Aquel artista si está en buena condición / Porque se siente que el público lo respalda / Hace locuras y dice que él es el mejor / En este mundo la fiebre no es gravedad / Por que se cura con cualquiera pastillita / El que la tiene no se debe preocupar / Que pronto sana y así se tranquiliza / La fama no es infinita unos vienen y otros van / La fama no es infinita -así como llega se va- / Que al buen artista lo hace la fanaticada / Pero ella misma se encarga de destruirlo / En estos casos hay que tener mucha calma / Porque de pronto al trompo se le parte el hilo / Y yo le digo colega y querido amigo / Que respete un poco más nuestro folclor / Porque es más bello no demostrar el valor / Que acabar con la furia del enemigo / La fama no es infinita unos vienen y otros van / / A veces pienso que no soy el indicado / Pa’ dirigirme de esa forma aquel cantor / Pero las cosas que dice me han obligado / A interpretar esta buena contestación / Porque da rabia escuchar esa canción / En donde ofende injustamente a sus colegas / Ay por si acaso ahí estoy metido yo / Ahí tiene esta pa’ castigarle la lengua / La fama no es infinita unos vienen y otros van / Y aquel que busca la guerra aquí esta su contendor / Ahora quisiera pedirle a usted el favor / Que se disculpe con los que ha ofendido tanto / De esa manera corrige su gran error / Que ha cometido con quien no lo ha criticado / Porque hay colegas que no tenemos que ver / Que sea primero o sea el segundo tampoco / Y que no lo envidian y haga lo que quiera hacer / Porque este mundo tiene gente para todos / la fama no es infinita, unos vienen, otros van.

En otras instancias, también se comentó -o se dijo en su momento- que Jorge Oñate, en un saludo, envió un mensaje ofensivo a Diomedes Díaz inmortalizado en la canción "Mosaico del carnaval", en el álbum "El invencible". En él dice literalmente "¡Te acabaste cabo e'vela, y ahora ni quien te prenda!". Cuando el Cacique de la Junta estaba recluido en prisión. Los amigos de Diomedes le dijeron que ese saludo era para él, a lo cual respondió en una canción grabada en el  álbum "Fiesta Vallenata" con el título "Periquito con arroz": "Al hombre del cabo e'vela ahí le dejo éste mensaje, todos los pájaros vuelan pero no cantan iguales". Posteriormente, Jorge Oñate graba la canción "Yo no digo nada", lo que se puede interpretar como una aclaración a Diomedes Diaz. Allí dice: "Eso no lo digo yo, porque me castiga Dios / Yo no digo nada / Que lo diga otro / Lo que te puede pasar a ti / Eso me puede pasar a mi / Eso que ami me pasó / Eso no lo digo yo / Fueron tus amigos / No lo dije yo..."

Estas contiendas folclóricas vallenatas no pasaban de allí, eran sanas con altura poética, llenas de argumentos literarios para atrapar y retar a otro juglar. Esto no fue así con otros cantantes que incursionaron en el vallenato, se retaron en tarima y acabaron a trompadas, pero mejor no mencionarlos aquí.

 

Luis Carlos Guerra Ávila

Tachi Guerra

Sobre el autor

Luis Carlos Guerra Ávila

Luis Carlos Guerra Ávila

Magiriaimo Literario

Luis Carlos "El tachi" Guerra Avila nació en Codazzi, Cesar, un 09-04-62. Escritor, compositor y poeta. Entre sus obras tiene dos producciones musicales: "Auténtico", comercial, y "Misa vallenata", cristiana. Un poemario: "Nadie sabe que soy poeta". Varios ensayos y crónicas: "Origen de la música de acordeón”, “El ultimo juglar”, y análisis literarios de Juancho Polo Valencia, Doña Petra, Hijo de José Camilo, Hígado encebollado, entre otros. Actualmente se dedica a defender el río Magiriamo en Codazzi, como presidente de la Fundación Somos Codazzi y reside en Valledupar (Cesar).

7 Comentarios


Julio César 07-03-2023 09:18 AM

Muchas veces escuché esos cantos, y a excepción de la gota fria, desconocía esas rencillas entre los juglares. Gracias Tachy, gran investigación.

Hidalgo Velez Barranco 07-03-2023 12:13 PM

Excelente, amigo Luis Carlos. Éxitos para usted.

Hector Gomwz 07-03-2023 08:35 PM

Cuando salio, eso no lo digo porque me castiga Dios. Ni Diomedes ni Jorge Oñate caminaban

JESUS ENRIQUE SOLANO RODRIGUEZ 11-03-2023 06:03 AM

Este señor, a quien no tengo el placer de conocer, lo debo felicitar por su excelsa pluma, por su manejo exquisito de las letras y por sus historia bien contadas. ¡Cómo me gustaría leerlo más!

Antonio de Ávila 11-03-2023 05:27 PM

Les faltó mencionar la porquería entre rugero suárez y Enrique diaz

NELSON PANTOJA 11-03-2023 09:14 PM

VERDADERAMENTE ERAN UNAS CONTIENDAS SANAS DE PEQUEÑO YO LAS ESCUCHABA TODAVIA EN LOS ESTADEROS EN BARRANQUILLA SE ESCUCHA A JUANCHO POLO DIOS GUARDE AL ESCRITOR DE ESTA NOTA Y LO BENDIGA

Denis Castillejo Diaz 13-03-2023 06:40 PM

Buen aporte de este buen escritor que con claridad meridiana narra algunas contiendas musicales entre los verdaderos juglares de nuestro folklor vallenato,.

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