Música y folclor

Nafer Durán: “A Chimichagua no la puedo olvidar”

Juan Rincón Vanegas

06/12/2012 - 11:50

 

Nafer DuránEn el año 1958, Nafer Santiago Durán Díaz iba con mucha frecuencia a Chimichagua a parrandear con familiares y amigos, y eso le permitió compenetrarse con esa tierra bañada por la ciénaga de Zapatosa y hasta caer en los tentáculos del amor.

Los paseos de El Paso, su patria chica, a Chimichagua, se volvieron más frecuentes porque conoció a Bernarda Cervantes, una mujer que lo cautivó con la primera mirada y al poco tiempo se dieron el ‘Si’ que los unió por varios años.

“Ella, tenía 20 años. Era bonita y recuerdo que la conocí en la caseta ‘El Tamarindo’ de Agustín Trespalacios y enseguida me cautivó, o hipnotizó, como dicen ahora, y fue tanto lo que me llamó la atención que a los pocos días le compuse la canción ‘La Chimichaguera’, donde dije lo que sentía”.

Sigue remontado a ese tiempo y manifiesta que a Bernarda, le gustó mucho la pieza musical porque a través de ella exaltaba a las mujeres de esa bella tierra.

Continúa dibujando en su mente a la mujer que lo enguayababa, que lo hacía llorar y que le abanicó su corazón por mucho tiempo. “Con Bernarda, tuve un hijo que murió cuando tenía seis años. Era igualito a mí y pensé que sería músico como yo. Me dolió mucho su muerte porque fue fruto de un amor rápido, pero fuerte. Ella, a los pocos años también falleció y quedó como constancia la canción”.

La mencionada canción la grabaron en 1975, Rafael Orozco y Emilio Oviedo y se convirtió en un suceso musical por su excelsa interpretación que permitió a Naferito contar una historia de su vida donde quedó reflejado todo su sentimiento.

Estando en la entrevista tocó cerrar ese capítulo por petición suya. “Eso me enguayaba”. No hubo más preguntas. El recuerdo le estaba haciendo metástasis en todo su cuerpo y produjo unas lágrimas que quitó de su piel morena con esos mismos dedos con que interpretó su acordeón para cantarle a su querida Bernarda.

 

Grandes honores

Nafer, es el hombre que el 26 de diciembre cumplirá 80 años, y que ha tenido los más altos honores en la música vallenata. Se coronó Rey Vallenato en 1976, acompañado en la caja por Simón Herrera (q.e.p.d.), en la guacharaca por Abel Suárez e interpretando el paseo, ‘El estanquillo’; el merengue, ‘Teresita’; la puya ‘Déjala vení’ de su autoría y el son ‘Altos del Rosario’ de su hermano Alejandro Durán.

También es el único que en el Festival de la Leyenda Vallenata, ha sido declarado fuera de concurso. Sucedió en el año 1983, llevando a Gabriel García Márquez, quien era jurado, a declarar: “Nafer, es un fuera de serie” y recientemente, en el Festival de Acordeones del Río Grande de la Magdalena, de Barrancabermeja, fue homenajeado por su trayectoria musical.

El hijo de Nafer Donato Durán y Juana Díaz Villarreal, ese mismo que dio a conocer en la pasta sonora a Diomedes Díaz, es feliz contando su propia historia que es rica en notas de acordeón, en episodios cargados de amores, la mayoría pasados por el pentagrama de su corazón y de tristezas a las que no les ha cantado, porque su alma no le dio permiso, ya que estaba llorando.

Naferito es noble, dicharachero y amiguero. Su humildad traspasa la barrera de su propia humanidad y cuando habla expresa lo que siente. No se guarda nada y eso le permite ser sincero en sus conceptos.

“Tengo más de 60 años de estar metido en las mieles de la música vallenata, esa que conocí desde que abrí mis ojos y escuché a mi papá tocar el acordeón y a mi mamá interpretar cantos de tambora. Puedo decir que en El Paso, el vallenato tiene su nido. Somos una familia de músicos, con decirle que se tendrían que escribir varios libros para contar la historia de todos nosotros”.

 

Lindo homenaje

El Negro Naferito, ese mismo que cuando se pone el acordeón al pecho le parece un juguete, será homenajeado en el Décimo Segundo Festival Tierra de la Piragua de Chimichagua, que se realizará del 7 al 9 de diciembre.

“No me esperaba eso”, comienza diciendo cuando le informó el presidente del evento, Fabio Villarreal Medina.

“Allá estaré en Chimichagua. Para mi es un grato honor regresar a esa querida tierra, donde pasé muchos años y le di la mayor importancia a su gente, especialmente a las mujeres que son un encanto y tienen la esencia misma de la bondad en pasta”.

Estuvo a punto de regresar el recuerdo de hace 54 años, cuando una Chimichaguera lo hizo inspirar y hasta llorar, pero lo obvió, poniéndose en el presente y destacando varias veces “ese gesto bonito” que lo tendrá durante tres días en esa querida tierra, esa misma a la que conjuntamente con José Benito Barros Palomino y Camilo Namén Rapalino, ha puesto en el más alto pedestal.

Al final prometió no enguayabarse porque estará presente en una soberana parranda donde verá coronarse a nuevos reyes de la canción inédita, la piqueria y el acordeón juvenil.

A uno de los últimos juglares, Nafer Santiago Durán Díaz, se le cumplirá el sueño de ser homenajeado en Chimichagua, para volver a ratificar que a su segundo terruño nunca lo puede olvidar. Entonces, entre risas confiesa que en su juventud en esa región tenía buen pedido y andaba volando con las mujeres.

Sobre el autor

Juan Rincón Vanegas

Juan Rincón Vanegas

Cultivo de folclor vallenato

Periodista, escritor y cronista, natural de Chimichagua, Cesar y ganador de distintos premios de periodismo con historias del folclor vallenato y sus distintos personajes. Actualmente se desempeña como Jefe de Prensa de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata.

@juanrinconv

2 Comentarios


Juan 04-08-2017 12:25 AM

Amigo he estado leyendo sus artículos .... lo felicito hay bastantes cosas de las cuales no tenía idea, mil gracias por su aporte a la cultura y el folclor

Juan 04-08-2017 12:26 AM

Amigo he estado leyendo sus artículos .... lo felicito hay bastantes cosas de las cuales no tenía idea, mil gracias por su aporte a la cultura y el folclor

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