Música y folclor

Lo esencial versus lo comercial, y lo natural versus lo artificial en la música vallenata

Tomás Martínez Montenegro

31/07/2023 - 00:10

 

Lo esencial versus lo comercial, y lo natural versus lo artificial en la música vallenata

 

Hoy, en casi la cuarta parte del siglo XXI de la era cristiana, y cuando ya ha asomado sus narices la inteligencia artificial, creada por un ser natural, el humano; estamos ad portas de por completo quedarnos desprovistos de las raíces de la música vallenata porque además de la cercenadora tendencia de ir quitando a dicha música sus temáticas, sus instrumentos, sus letras, sus mensajes, sus fines, sus melodías, etc… Ahora es un algoritmo de software el que ya es capaz de hacer las letras y hasta melodías, y lo más grave, quizá, lo inteligible que resulta para la mente humana, es decir, no se tiene la inteligencia para poder diferenciar si tal despropósito provino de una fuente real o ficticia.

En este sentido, perder las raíces o esencia es como cortar por completo aquel árbol frondoso de varios siglos de edad, ubicado en medio de un camino real o de un bosque nativo, que da sombra, cobija a aves, insectos y otros seres vivos e inertes; además, es fuente de frutos, flores, aromas y sobre todo regulador de la temperatura y dador de oxígeno, en resumen, de vida. Tal corte se hace con el fin de ir en la senda del mal llamado progreso, pero no del sostenible, que respeta la esencia, sino el alimentado por el hambre comercial.

Los defensores de la tendencia actual mercantilista de la música vallenata esgrimen algunas anotaciones: sin el comercio no se habría expandido el vallenato, no habría cruzado fronteras, es más, dicen que tal música ya no existiría... Ellos miden el éxito de algo por las ventas más no por la preservación de lo natural y esencial, ahí es donde los raizales chocan con los comerciales.

La música vallenata, al igual que casi todas las músicas, en su génesis se alimentó de la naturaleza, del imitar de sus sonidos. En segundo término, una música o ritmo alimenta y es alimentado por otros. Es decir, ninguna música es absolutamente pura en esencia.

Las épocas van cambiando, el paso del tiempo deja su huella indeleble y esto es algo inexorable. Factores internos y externos influyen, ya sea para bien o para mal. He notado que hay quienes siempre defienden lo raizal, y otros lo actual. Ambos podrían tener la razón, en todo caso hay que ser tolerantes y respetuosos. Lo importante es poder expresarse sin herir a la contraparte. Ese río musical que es la música vallenata, desemboca en el mar de canciones, o más bien en el océano de armonías, ritmos, melodías, letras, etc. para el deleite de las personas que se bañan en él.

Encontrar sus raíces primigenias es bastante complejo, así como perseguir su vestigio, porque aún no disponemos de una máquina del tiempo que nos muestre cómo era todo antes. En lo que sí coincidimos todos es que esa música es producto de una mezcla de tres razas: europea, indígena y africana. Ellas se fueron moldeando al azar, por las circunstancias y los tiempos, así como por los gustos, las ideas y las creaciones de las gentes de aquellos tiempos. Por otro lado, las bonanzas, como la marimbera, en mi opinión, muy personal, han desdibujado la esencia y el normal curso del río de la música vallenata porque hizo que el comercio impusiera su voluntad, quedando los compositores e intérpretes de esa música vernácula a merced de las casas disqueras, ya que no se produce lo que sale del alma del artista, sino que es una imposición del mercantilismo.

Unos dicen que solo se debe llamar música vallenata a la que surge desde el mismo momento que esta tomó ese nombre, con lo cual no estoy de acuerdo porque antes de ello también era música vallenata, aunque fuera en gestación y llamada de otra manera como música del Magdalena Grande, Música de parranda, jarana, colitas, etc. En este punto, nunca nos pondremos de acuerdo, porque encontrar un referente temporal único sería imposible. Lo que sí podemos hacer es comenzar a rastrear la evolución de los instrumentos constitutivos de esa ancestral expresión musical. También es bueno indagar acerca de los cambios en las composiciones, las letras, las melodías, las estructuras de dichos cantos y quizá lo más complejo: determinar las músicas o ritmos que han alimentado al vallenato para tratar siquiera de acercamos o por lo menos conocer sus ritmos forjadores.

Por otro lado, está mal el tratar de soslayar el valor y aportes de los cultivadores de la hoy conocida como música vallenata, diciendo que solo se puede hablar con certeza y pruebas fehacientes sobre vallenato lo que data del primer registro fonográfico (primera grabación) y que lo anterior son meras suposiciones y nada que se pueda comprobar. Esa visión no respeta la oralidad de los pueblos, la cual también cuenta una historia y quizá más veraz que la que escriben los amantes de la bibliografía vallenata. Esto no es una biblia donde cada apóstol, profeta o discípulo tiene la última palabra. No más sesgos regionalistas al tratar de aportar conocimiento al acervo de la música vallenata, desprendámonos por favor de ese orgullo para aportar el granito de arena a nuestra adorada música. Muchos folcloristas y escritores de vallenato lo hacen para sobar chaqueta o adular a ciertos personajes con el ánimo de obtener prebendas.

También, sea el momento de decir que siempre han existido disputas o discusiones, un tanto bizantinas sobre las preferencias o gustos de las diversas corrientes o tipos de música vallenata, incorporándose una norma, canon o dogma con los cuatro aires, tiempos o ritmos de la música vallenata, a saber: paseo, puya, son y merengue. En esa línea de tiempo, primero la música vallenata fue baquiana, con temas asociados a la naturaleza, la juglaría, las descripciones, las narraciones, los mitos, las leyendas, etc., después llegó la corriente romántica, ahí seguidamente la mal llamada música cursi o llorona, pasando por la nueva ola, hasta llegar a la actual llamada por muchos como vallenato urbano, salchipapero o pupero, que incluye más elementos electrónicos y de reguetón, cuyo nicho predilecto son los jóvenes. Es dicha tendencia la que manda la parada actualmente en las reproducciones en las plataformas digitales, con los debidos réditos monetarios. Son músicas de aprovechamiento vital por algunos meses o incluso solo semanas. Ese nicho de consumidores consume sobre todo pequeñas "cápsulas de información" mediante tiempos de cortos como reels, estados, shorts, entre otros apelativos según la red social.

En cuanto a las discusiones que he notado sobre los tipos de música vallenata y los gustos asociados a ella, me atrevo a lanzar la siguiente propuesta, viendo la música vallenata como corrientes de pensamiento, así:

*Escuela dogmática o canónica: es la escuela clásica de pensamiento, enfocada en los cuatro aires tradicionales de la música vallenata como son el paseo, el son, la puya y el merengue; interpretados con los instrumentos tri étnicos, es decir, caja, guacharaca y acordeón. Gran cantidad de canciones grabadas pueden ser enmarcadas en dicha corriente de pensamiento o filosofía musical.

*Escuela regional: esta permite mezclas de los cuatro aires tradicionales o dogmáticos de la música vallenata con otras músicas o ritmos como la cumbia típica colombiana, porro, fandango, chandé, paseíto, entre otros. Para el caso del chandé, en cuanto a la interpretación típica, se le llama chandé vallenato. Varias figuras renombradas de la música vallenata han grabado en esa escuela filosófica de música, tales como Diomedes Díaz, Juancho Polo Valencia, etc.

*Escuela vanguardista: esta es la corriente que choca más con los de pensamiento raizal y tradicionalista, ya que no conserva las raíces de la música vallenata, puede ser llamada música de acordeón, vallenato urbano, pupero o salchipapero. 

De tal manera, que viendo las preferencias por la música vallenata antes descritas, así podríamos respetar cada uno la forma de pensar y visualizar tal música.

Este escrito es una opinión personal, sin fuentes bibliográficas o pruebas de "eruditos vallenatólogos" o científicos musicales y no pretendo tener la última palabra, simplemente, deseo escuchar otras opiniones convergentes o divergentes de la mía, porque soy de los que sostienen que el conocimiento se crea en medio de la incertidumbre, suposiciones, hipótesis, en fin, con el intercambio de visiones que enriquecen el haber intelectual.

Siéntase libre de aportar sus opiniones desde sus ideas, conocimiento, creencias, tradiciones, recuerdos, experiencias, etc. También los invito a seguir buscando y develando las huellas que hay en mitos, leyendas, creaciones de la música vallenata y así dar a conocer sus secretos intrincados para que confluyan en su salvaguarda.

 

Tomás Martínez Montenegro

El Curucutiador

 

Sobre el autor

Tomás Martínez Montenegro

Tomás Martínez Montenegro

El Curucutiador

Tomás Martínez Montenegro, pseudónimo “El Curucutiador”. Nacido en Sabanas, corregimiento del municipio de El Piñón (Magdalena), en el año 1981. Primer hijo de la unión de José del Carmen Martínez de la Cruz y Cira María Montenegro Cantillo.

Es un amante e investigador innato de las tradiciones y costumbres de la región Caribe de Colombia. Compositor, poeta y escritor dialectal. El Curucutiador habla español, inglés y el dialecto Costeñol.

En su lugar de nacimiento vivió sus primeros nueve años, de donde más tarde se trasladó con sus padres y sus dos hermanas hacia el municipio cercano de Pivijay (Magdalena) para seguir cursando sus estudios de educación básica primaria. Ahí finalizó el quinto grado de primaria en la Escuela Urbana de Varones Número 1.

Después de finalizar su pregrado en la Universidad Industrial de Santander (UIS), hizo una especialización en Gestión de Proyectos, así mismo un MBA en Administración y Dirección de Empresas, además de múltiples cursos y diplomados.

Desde muy niño le ha gustado escribir, sin embargo, estando en Bucaramanga se le ha despertado el interés incesante en temas de investigación relacionados con la esencia y las raíces de la cultura de la Costa Norte de Colombia, a lo cual él ha denominado Cultura Costeña.

2 Comentarios


Alex Álvarez Pérez 31-07-2023 02:16 PM

Un cordial saludo a Panorama Cultural, gracias siempre por apoyar escritores, compositores, Pintores personas del arte y entretenimiento Excelente aporte, el Curucutiador Tomás Martínez Montenegro, Saludos y éxitos. #elsabanerodeoro

Tomás Martínez Montenegro 31-07-2023 02:18 PM

Gracias

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