Música y folclor

Joe Arroyo, ¡La leyenda!

Nicolás Fernando Ceballos Galvis

26/07/2024 - 05:30

 

Joe Arroyo, ¡La leyenda!
El cantante Joe Arroyo transformó el universo musical de Colombia y de la Salsa en general / Foto: créditos a su autor

 

In memoriam de Álvaro José Arroyo González, “El Joe”, (Cartagena de Indias, Bolívar, Colombia, 1 de noviembre, 1955 – Barranquilla, Atlántico, Colombia, 26 de julio, 2011).

En una tienda cercana al estadio “El Campin” recibí la noticia del fallecimiento del afamado “El Joe, La Leyenda” tal como el título de la bionovela en su honor que justo en el año de su deceso transmitía el canal privado de televisión RCN.

Posteriormente, para digerir tan irreparable pérdida para la música salsera y tropical no sólo en el ámbito colombiano sino latino y, sin temor a equivocarme, mundial, en conjunto con un vecino del edificio donde vivíamos -de igual modo, en inmediaciones del sector del estadio-, departimos unos inolvidables tragos que comenzamos amenizando con la clásica “Mary”, “Mi Mary, tú te acuerdas de aquel día”, como reza su célebre coro. Y luego, con “Noche de arreboles”. Y luego, con “En Barranquilla me quedo”. Y más tarde llegaron mis padres y mi hermana al lugar y no me pregunten si hubo fiesta o “Ron pa’ todo el mundo” como el recordable título, a manera de dueto, entre “El Joe” y “El cacique de La Junta”, Diomedes Díaz, pero que lo despedimos por lo grande, lo despedimos por lo grande al “Centurión de la Noche”. Y sí hubo fiesta, con justa razón, pues su fastuosa música hasta “levanta muertos”.

Como reza el refrán: “para muestra, un botón”, pues, la inventiva del gran cartagenero, Álvaro José Arroyo González, de fusionar la salsa con ritmos propios del caribe bajo el denominativo “Joesón” con fantástico resultado desde su inauguración hasta nuestros días fue, sin duda, la evolución de una salsa colombiana que distó un poco de los sonidos convencionales que agrupaciones de la talla de “Niche”, “Guayacán” o “La misma gente” evocaban a través de sus afamadas melodías.

Así pues, un sinfín de orquestas salseras y tropicales tuvieron el privilegio de contar en sus respectivos escenarios con el talento nato del también cantautor, Arroyo, principalmente las insignias en todo su esplendor de la “revolucionaria” salsa colombiana magnamente fundadas y dirigidas por el maestro, Julio Ernesto Estrada, “Fruko y Sus Tesos” (desde 1973 hasta 1978) en compañía de Wilson Saoco y “Piper” Pimienta y “The Latin Brothers” (desde 1976 hasta 1981) en conjunto con John Jairo Murillo, Víctor Meléndez y Víctor Salamanca. Inclusive, destacándose en calidad de solista bajo la égida de su orquesta, “La Verdad”, desde 1981, con un éxito de proporciones estentóreas.

No obstante, comenzó su camino por la senda del triunfo con la ya referida, “Fruko”, avalada por la vigente discográfica, Discos Fuentes, al interpretar el tema de su autoría, la clásica, “Tania” (1974), más las composiciones de Isaac Villanueva “El ausente” (“Ayunando”, 1973), “El árbol” (“El caminante”, 1974), “Los patulekos” (“El patillero”, 1977) y “El cocinero mayor” (1978); “Manyoma” (“El grande”, 1975) y “El negro chombo” (“El bárbaro”, 1976) escritas por Julio Estrada; “El caminante” (1974) de Gilberto Mejía y “Yo soy el punto cubano” (1973) de Celina y Reutilio. Desde luego, también fueron los tiempos de las memorables canciones “El preso” y “Los charcos”, aparecidas en el trabajo musical “El grande” (1975) interpretadas por Wilson Saoco.

Con su otra escuela “The Latin Brothers” (de igual manera auspiciada por Discos Fuentes) se destacan sus cantares “Dos caminos” (Flor Morales Vargas), “Mis zapatos blancos” (Adolfo Echeverría) y “Hace falta una negra” (R. Hierrezuelo); las de propiedad de Enrique Bonfante “Patrona de los reclusos” (“Te encontré”, 1976), “Cuando volverá” (“Báilame como quieras”, 1977) y “Deja ese orgullo” (“Suavecito… Apretaito”, 1978); las de Mike Char “El son del caballo” (1978) y “Sin tu amor” (“The Latin Brothers 81”, 1981); “Las cabañuelas” (Senén Palacios) y “Buenos días, tristeza” (Ketty Parodi) aparecidas en el proyecto “En su salsa” (1979) y las de su  autoría “A sol caliente” (1978) y “Quien me va a llorar” (1981) a manera de ingrediente especial para cerrar este acápite.

En modo solitario, “El Joe” y “La Verdad” destacaron por el LP “Musa original” (Discos Fuentes, 1986) que aparte de la canción homónima del título de aquella producción presentó sus excelsas composiciones “Rebelión” cuyo icónico inicio: “quiero contarle, mi hermano, un pedacito de la historia negra, de la historia nuestra, caballero, y dice así: ¡uh!” la define por excelencia y la oda, “Mary”, más otras interpretaciones de grandiosos prospectos musicales de su autoría como “Echa’o pa’ lante” (1987); “La noche”, “En Barranquilla me quedo” y “A mi dios todo le debo” pertenecientes al álbum “Fuego en mi mente” (Discos Fuentes, 1988); “La guerra de los callados” y “Te quiero más” presentadas al público en 1990; “Son sin papelón” aparecida en “Toque de clase” (Discos Fuentes, 1991); la otra icónica en coautoría con Conrado Marrugo, “Tania II”, del álbum “Fuego” (Sony, 1993); el poema del alma, “Tal para cual”, aparecido en la producción “Mi libertad” (Sony, 1995); “Noches de ilusión” expuesto en el álbum “Reinando en vida” (Sony, 1996); “Deja que te cante” (1997) más la bailable, “Noche de arreboles”, publicada en “Cruzando el milenio” (Sony, 1998).

Y si se trata de seguir ampliando la rumba, imposible de soslayar “Yamulemau” (1987), las composiciones de Ángela González “Suave bruta”, el himno, “El centurión de la noche”, y, “Pa’l bailador”, que, en gran resumen, son la esencia del proyecto “En acción” (Discos Fuentes, 1989); las del año 97 “Mosaico lo de la chula” y la canción propiedad de “Pipe” Peláez, la romántica, “Ella y tú”; “Sabre olvidar” (Tito Ramos / Tonny Rojas) y la carnavalera, “La tortuga”, con aparición en el álbum con el que cerró con broche de oro el siglo XX “En sol mayor” (Sony, 1999).

La apertura del siglo XXI musical de “El Joe” para el mundo fue por lo grande al presentar una acertada propuesta musical en conjunto con el afamado salsero, Víctor Manuelle, incorporando en el trabajo de 2001 “Marcando terreno” (Sony) el sabroso “Mosaico folclórico” compuesto por los temas “Amaneciendo”, “Las tapas” y “El guayabo de la ye”.

Entre Grammy a la excelencia musical, congos de oro y súper congos de oro a modo de merecidas premiaciones a su persona y bella música versátil que, en resumen, conforman un gran capítulo dedicado a los diversos ritmos nacionales, se vislumbra porqué la identidad cultural colombiana se apega a la figura de Joe Arroyo quien, asestándole un revulsivo a los estándares de la música tropical, sin querer queriendo terminó convirtiéndose en el padre de la salsa patria con el icónico inicio de “Rebelión” que, sin lugar a dudas, ameniza bienvenidos jolgorios: “quiero contarle, mi hermano, un pedacito de la historia negra, de la historia nuestra, caballero, y dice así: ¡uh!”.

¡Viva El Joe! ¡La leyenda!

 

Nicolás Fernando Ceballos Galvis

Sobre el autor

Nicolás Fernando Ceballos Galvis

Nicolás Fernando Ceballos Galvis

Comunicación sin fronteras

Comunicador social y redactor web con más de 7 años de experiencia en la creación de contenidos periodísticos, especializado en crónica, análisis y narrativa digital.

Columnista activo en el blog periodístico independiente, Comunicación Sin Fronteras, y en PanoramaCultural.com.co, el periódico cultural de la costa Caribe de Colombia, con artículos destacados desde su arribo, en 2024, a este medio de comunicación alternativo de alcance regional y nacional.

Ganador del primer puesto en el concurso de crónica corta “La realidad de nuestro territorio a través de tus ojos”, promovido, en 2022, por la Secretaría de Mujer y Juventud de Funza (Cundinamarca) al postular el texto de su autoría, “Diario de ‘Villa Imperial’”, y acreditado, desde 2025, en el Registro Único Nacional de Agentes Culturales – Soy Cultura del Ministerio de las Culturas.

Posee una sólida capacidad de investigación, redacción clara y enfoque editorial, orientado a la producción de contenidos de alto impacto informativo y cultural.

 

@NicolasFCG1

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