Ocio y sociedad
Cuando las mujeres lideran, la paz florece: el legado del Decreto 1179

Qué mejor noticia para conmemorar el 14 de noviembre, Día de la Mujer Colombiana, que celebrar la adopción del Decreto 1179 del 7 de noviembre de 2025, mediante el cual el Gobierno nacional oficializa el Plan de Acción Nacional de Mujeres, Paz y Seguridad (PAN1325) y crea el Comité de Monitoreo y Seguimiento del Plan. Este decreto es mucho más que un avance normativo: es un acto de justicia histórica y un reconocimiento al papel esencial de las mujeres en la construcción de la paz, la seguridad y la reconciliación de nuestro país.
En un momento en el que el mundo busca soluciones sostenibles a los conflictos, Colombia da un paso firme hacia una paz con rostro de mujer. El Decreto 1179 materializa años de esfuerzo, diálogo y resistencia de miles de mujeres que, desde sus territorios, sus comunidades y sus organizaciones, han sostenido el tejido social en medio de la adversidad. Esta medida coloca a las mujeres no solo como beneficiarias de las políticas públicas, sino como protagonistas, constructoras y guardianas de la paz.
El Plan de Acción Nacional de Mujeres, Paz y Seguridad (PAN1325) surge en el marco de la Resolución 1325 del año 2000 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, un instrumento internacional que reconoce que los conflictos afectan de manera diferente a hombres y mujeres, y que la participación activa de las mujeres es clave para la consolidación de una paz duradera. Con este decreto, Colombia reafirma su compromiso con los principios de equidad, justicia y participación efectiva, consolidando un camino donde la seguridad se entiende no solo como ausencia de guerra, sino como presencia de derechos, oportunidades y dignidad.
Este avance no habría sido posible sin el trabajo incansable de tantas mujeres que, desde hace décadas, han levantado su voz para exigir que la paz no se negocie sin ellas. Mujeres campesinas, afrocolombianas, indígenas, raizales, palenqueras, urbanas, jóvenes, académicas y defensoras de derechos humanos que han sostenido la esperanza incluso en los momentos más oscuros del conflicto. Cada una de ellas es parte de esta conquista.
El Decreto 1179 es, en esencia, una promesa cumplida: la promesa de construir un país donde las mujeres puedan participar plenamente en los procesos de decisión sobre paz y seguridad, donde sus derechos sean protegidos y su liderazgo reconocido. Además, la creación del Comité de Monitoreo y Seguimiento del Plan garantiza que las acciones no se queden en el papel, sino que se traduzcan en resultados concretos, medibles y sostenibles. Este comité será el puente entre las políticas nacionales y las realidades locales, y deberá incluir la voz de las mujeres de los territorios, asegurando que las decisiones se tomen con ellas y para ellas.
Como activista por los derechos de las mujeres, celebro este momento con emoción, esperanza y compromiso. El Decreto 1179 simboliza el esfuerzo colectivo de una nación que ha entendido que no puede haber paz sin igualdad, ni igualdad sin participación. Es también un llamado a la acción: a vigilar su cumplimiento, a exigir resultados, a garantizar que este plan llegue a cada rincón del país donde aún se sienten los ecos de la violencia y la exclusión.
En este Día de la Mujer Colombiana, rendimos homenaje a todas las mujeres que han sido protagonistas silenciosas y valientes de la historia. A las madres que buscan a sus hijos desaparecidos, a las lideresas comunitarias que defienden la vida en medio de la guerra, a las jóvenes que alzan la voz contra la discriminación, a las funcionarias y activistas que desde el Estado o desde la sociedad civil impulsan políticas con enfoque de género. A todas ellas les debemos este logro. Su lucha, su amor y su fuerza son la semilla de esta nueva etapa.
Este decreto no solo reconoce el pasado, sino que también abre las puertas del futuro. Es un llamado a seguir construyendo juntas. Nuestra voz, nuestra fuerza, nuestra paz: mujeres construyendo historia. Una frase que resume el espíritu de este proceso, porque cada avance en la agenda de paz con enfoque de género es una victoria colectiva, un paso más hacia una Colombia más justa, equitativa y segura para todas y todos.
Pero el compromiso no termina aquí. La verdadera transformación vendrá cuando las medidas del PAN1325 se implementen efectivamente en los territorios, cuando las mujeres sean parte de las mesas de decisión, cuando se les garantice protección frente a las violencias, cuando se reconozca su liderazgo económico y político. La paz no se decreta, se construye día a día, con presupuesto, con participación, con educación, con igualdad.
Por eso, este Decreto 1179 es también una invitación a la corresponsabilidad. Al Estado, para cumplir su promesa. A la sociedad, para cambiar mentalidades y erradicar la discriminación. A las mujeres, para continuar unidas, vigilantes, empoderadas. A los hombres, para ser aliados en este proceso de transformación profunda.
Cada paso que damos hacia la igualdad es una victoria que ilumina el camino. Cada voz que se alza, cada acción que se concreta, cada derecho que se garantiza es una semilla de paz. Y es justamente en esta sinergia entre el reconocimiento institucional y la acción comunitaria donde florece la verdadera transformación social.
Hoy, 14 de noviembre, más que una fecha conmemorativa, es un recordatorio de que las mujeres colombianas somos el corazón de la paz. Somos las que resistimos, las que cuidamos, las que soñamos, las que transformamos. Y con este decreto, damos un paso más hacia la Colombia que anhelamos: una Colombia donde la justicia de género sea una realidad y no una aspiración.
A todas las mujeres que participaron en la construcción del PAN1325, a las que aportaron sus ideas, sus testimonios y su tiempo, gracias. Gracias por su esfuerzo, por su compromiso y por su fe inquebrantable en que otro país es posible. Este logro es suyo, es nuestro, es de todas.
Y que esta celebración del Día de la Mujer Colombiana nos encuentre unidas, fuertes y esperanzadas. Porque cuando las mujeres lideran, la paz florece; y cuando florece la paz, se renace la vida.
“Cuando las mujeres alzan su voz, la paz florece y la justicia se hace imparable.”
Beatriz Ramírez David
Aquí puede leer el decreto completo: file:///C:/Users/brami/Downloads/DECRETO%201179%20DEL%207%20DE%20NOVIEMBRE%20DE%202025.pdf
Sobre el autor
Beatriz Ramírez David
Mundo en femenino
Consultora en temas de Mujer y Género, facilitadora social y comunitaria, conferencista, online speaker y escritora. Embajadora de mujeres liderando América Latina y Global Ambassador NERDS RULE INC. Página web: https://beatrizramirezdavid.wordpress.com/
0 Comentarios
Le puede interesar
¿Quién hay detrás de Papá Noel?
De barba larga y ensortijada, cabello blanco como la nieve y barriga pronunciada, Papá Noel no es un tipo que pase desapercibido. Y me...
En San Fernando (Magdalena) hay más de un Papa Noel
Toda la vida ha existido en San Fernando (Magdalena), mi pueblo, personajes que en el mes de diciembre comparten con la comunidad lo ...
El trading con índices sintéticos: una explicación sencilla y muy útil
El mundo del Trading se ha ganado la fama de ser el lugar en donde las riquezas se crean o desaparecen en unos instantes, en donde ...
Arbey Méndez: un artesano de por vida
Que la vida útil de un huevo trasciende las tortillas del desayuno o cualquier otro uso gastronómico que pueda dársele, que el art...
La Gobernación del Cesar rindió cuentas: obras y bienestar social son la gran apuesta
El pasado 14 de julio, la Gobernación del Cesar expuso en su audiencia de rendición de cuentas los avances realizados en el curso...










