Ocio y sociedad
James o Quintero: el dilema del 10 en la Selección Colombia

La Selección Colombia llega al Mundial 2026 con un debate que divide a la afición: ¿quién debe ocupar el puesto de enganche titular en el once inicial de Néstor Lorenzo? James Rodríguez, el capitán histórico y símbolo de una generación, o Juan Fernando Quintero, el mago de River Plate que vive un momento de frescura y confianza. Ambos zurdos talentosos, amigos desde niños y referentes del equipo, representan dos perfiles complementarios pero con realidades distintas en 2026.
James Rodríguez, de 34 años, es sinónimo de jerarquía. Capitán del equipo, con más de 120 partidos internacionales y un palmarés que incluye la Bota de Oro en Brasil 2014, James encarna la experiencia y el liderazgo. Su visión de juego, capacidad para generar peligro en espacios reducidos y su influencia en el vestuario lo convierten en un jugador irreemplazable en momentos clave. Sin embargo, su presente club genera dudas. Tras pasar por León y recalar en Minnesota United en la MLS, James ha tenido minutos limitados (apenas 2 titularidades en los primeros partidos de 2026) y ha mostrado intermitencias físicas. En el debut mundialista ante Uzbekistán, su participación fue discreta, con poca influencia en el ritmo del partido.
Por su parte, Juan Fernando Quintero (33 años) vive un renacimiento. Titular indiscutido en River Plate, donde acumula goles y asistencias en la Liga Profesional, “Juanfer” llega con ritmo competitivo y confianza. Su ingreso ante RD Congo en la fase de grupos fue clave: asistencia a Jhon Córdoba y un rendimiento destacado que le valió su partido número 50 con la Selección. Quintero destaca por su regate en corto, precisión en pases filtrados y capacidad para desequilibrar desde la segunda línea. Su frescura física y momento de forma lo posicionan como una alternativa atractiva para un equipo que necesita dinamismo en ataque.
Argumentos a favor de cada uno
Los defensores de James destacan su trayectoria y capacidad para aparecer en partidos decisivos. “Es el 10 histórico, el que nos ha dado alegrías y merece el respeto del once inicial”, argumentan muchos hinchas. Su sola presencia intimida y motiva al grupo. Además, Lorenzo lo ha respaldado como capitán y pieza clave en la estructura. Jugar juntos también es viable: la dupla de zurdos creativos puede potenciar a Luis Díaz y los delanteros.
Quienes prefieren a Quintero se basan en la actualidad. “El fútbol se juega hoy, no con recuerdos”, sostienen. Juanfer ofrece mayor movilidad, recupera mejor en algunos tramos y genera más peligro constante. En un Mundial exigente, donde el físico y el ritmo son determinantes, su frescura podría ser decisiva en la fase de grupos y octavos.
Conclusión equilibrada
El dilema no tiene una respuesta absoluta. James debe ser titular por jerarquía y liderazgo en los partidos más importantes, pero con gestión de minutos. Quintero merece más protagonismo y puede ser el revulsivo ideal o incluso compartir cancha en un 4-2-3-1 flexible. Lorenzo tiene la responsabilidad de combinar experiencia y presente. Colombia no elige entre dos cracks, sino que debe maximizar a ambos. El que rinda mejor en el día a día del torneo se ganará el puesto. La afición sueña con verlos juntos brillando, porque cuando dos magos zurdos se entienden, el fútbol se vuelve arte.
Al final, más que una competencia, es una oportunidad. Colombia tiene dos ‘10’ de élite para soñar en grande en su casa continental. El debate enriquece al equipo.
Natalia Fernández





