Ocio y sociedad

Rafael Escalona, recordado con cantos y relatos de su vida

Redacción

15/05/2013 - 12:40

 

Efraín Quintero, Taryn Escalona y Wilber MendozaAl cumplirse el cuarto aniversario de la partida del maestro Rafael Escalona Martínez, sus familiares y amigos se dieron cita el pasado lunes 13 de mayo en Valledupar para recordarlo e interpretar algunas de las canciones que le hicieron famoso.

Los actos iniciaron en la Iglesia La Inmaculada Concepción, en un silencio solemne, antes de recorrer el Parque de las Madres y el Cementerio Central. Allí se pidió por su eterno descanso y a través del Vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Efraín Quintero Molina, se hizo una radiografía de su gesta a favor de la música vallenata.

En uno de sus apartes sobre el maestro Escalona, Efraín Quintero anotó que el compositor fue un hombre excepcional, de esos que no pueden repetirse y que dejan su nombre inscrito en la historia para siempre. “Su tarea fue tan importante que sentó las bases para que hoy la música vallenata tenga su propia identidad y sea la que tiene mayor acogida en Colombia”.

Por su parte, Taryn Escalona, hija del maestro, destacó la importancia de estos actos de conmemoración que ofrecen un viaje por el recuerdo y la nostalgia. A continuación, pidió que no se deje morir el vallenato tradicional donde las historias son verdaderas y tienen nombre propio. “Eso fue justamente lo que hizo grande a Escalona, los relatos de sucesos de la provincia”.

Como complemento musical, la presentación del Rey Vallenato Wilber Mendoza Zuleta y Los Niños del Vallenato de la Escuela Rafael Escalona Martínez pusieron una nota armónica de gran  calidad. Su interpretación de canciones como ‘La casa en el aire’, ‘Honda herida’ y ‘La creciente del Cesar’ frente a la tumba del maestro queda en el recuerdo como uno de los momentos claves de esta jornada.

La despedida fue un paseo por las historias del hombre: relatos que tuvieron alta repercusión en el país vallenato y que su remembranza genera siempre simpatía y añoranza.

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