Ocio y sociedad

El beso: ¿Qué significa hoy en nuestra sociedad?

Redacción

20/03/2012 - 11:26

 

Escena de Titanic El beso. Ese gesto lleno de simbolismo, sinónimo de muchos sentimientos o de intenciones, es también el reflejo de una sociedad y de su cultura.

Existen culturas en las que el beso es un tabú y donde el contacto corporal se evita en lo posible (como las culturas asiáticas). Y también existen culturas en las que el beso tiene un significado menos trascendental, casi banalizado por la influencia de los medios de comunicación.

En una tertulia organizada por la Alianza Francesa de Valledupar, y en la cual participaron invitados de distintas edades, se debatieron algunas de las grandes transformaciones de la sociedad cesarense y las implicaciones actuales del beso.

Muchos de los tertulianos reconocieron que el beso ha tenido durante muchos años un significado sagrado de compromiso. Al besar a alguien –o al dejarse besar–, una persona podía considerarse como explícitamente comprometida en una relación amorosa. “El primer beso era con las personas con quien se casaba uno”, expresó una señora.

Sin embargo, esto ya no es así. Debido a la universalización (u occidentalización) del estilo de vida, y a través de la televisión, los cambios han sido muy notables en los últimos años.

El beso ya no es algo exclusivamente privado. Muchas personas lo hacen en público, sin sentirse culpables o reprimidos. Algunos jóvenes describieron el cambio de mentalidad entorno al beso y explicaron que ya no es sinónimo de un proceso de conquista (el beso como marca de compromiso), sino más bien como el síntoma de un deseo o de un sentimiento de atracción (el beso como señal de inicio de una relación). “Una relación empieza con un beso –explicó una joven adolescente–, pero ese beso no quiere decir boda”.

Obviamente, estas ideas chocaron con las percepciones más conservadoras de los mayores. Algunos lamentaron la excesiva libertad que podía observarse en algunas conductas de la juventud y llamaron la atención sobre lo que implicaría banalizar el beso y perder los principios que fundamentan esta sociedad.

Por un lado, era notable la necesidad de libertad de los jóvenes, el deseo de romper con los esquemas de los padres, y por otro, el temor de los mayores en ver la sociedad caer en un descontrol total. “¡No todo es bueno! –clamó una señora– y no es conveniente que todo se permita”.

Lo cierto es que algunos avances sociales y culturales son inevitables. El cambio de significado del beso es uno de ellos, pero –así como lo expuso uno de los tertulianos–, “las transformaciones no son ni malas ni buenas”. Hay que saber adaptarse ante estos cambios de escenarios y, sobre todo, saber transmitir correctamente los conceptos de respeto y derecho a la intimidad.

La tertulia organizada en la Terraza de los Artistas (en el patio de la Alianza) se enmarca en un ciclo de debates que invitan a la reflexión y a compartir impresiones. El beso sólo es un inicio.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Wisam Faraj y el deseo de administrar algo más que el transporte público

Wisam Faraj y el deseo de administrar algo más que el transporte público

El nombre de Wisam Faraj Obregón empezó a sonar con fuerza hace cuatro años, cuando se desempeñaba como concejal de Valledupar. A...

Luz Amparo Álvarez: “Yo quería que Diomedes Díaz estuviera en la final”

Luz Amparo Álvarez: “Yo quería que Diomedes Díaz estuviera en la final”

En su paso por la capital del Cesar, la actriz y jurado del programa “Yo me llamo”, Luz Amparo Álvarez, quiso compartir un momento...

El ‘Partido por la vida’ que une a las periodistas vallenatas

El ‘Partido por la vida’ que une a las periodistas vallenatas

Se acerca el octavo ‘Partido por la vida’, el evento deportivo que, año tras año, se realiza en Valledupar para contribuir a la l...

Colombia se reconcilia con su premio Nobel

Colombia se reconcilia con su premio Nobel

En horas de la tarde del 17 de abril, la noticia de la muerte de Gabo ya era conocida por una gran mayoría de la población colombiana...

Los míos, los tuyos y los nuestros

Los míos, los tuyos y los nuestros

  “Mi marido me llega a montar los cachos con otra mujer y lo boto de la casa inmediatamente y de paso le ‘mechoneo’ a la vie...

Lo más leído

El Bogotazo, 9 de abril de 1948: el relato de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán en la prensa

Yeison Yamir Martínez Mejía y Peter Henry Ortiz Garzón | Historia

La política, el bogotazo y la muerte de la esperanza

Carlos Alberto Salinas Sastre | Historia

Consejos para jóvenes escritores

José Luis Hernández | Literatura

Julia Paba y las fábulas de días santos

María Ruth Mosquera | Patrimonio

Pastor López: el verdadero pastor de la música tropical

Alfonso Osorio Simahán | Música y folclor

La Semana Santa y su música, en el Caribe colombiano

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

Jorge Oñate, el cantante que grabó más clásicos vallenatos

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados