Ocio y sociedad

Ágape, apostando seriamente por la paz de Colombia

Natalia Gnecco

31/07/2013 - 11:50

 

El grupo AgapeÁgape por Colombia es un organismo sin ánimo de lucro conformado en su totalidad por voluntarios colombianos que han venido operando desde el  2007 en Canadá.

Su  apuesta de reconciliación se enfoca hacia el fortalecimiento del tejido social entre diversos sectores afectados por el conflicto armado en Colombia y se aborda a través de testimonios, reflexión y ejercicios sobre una serie de temas como el sufrimiento colectivo e individual;  la restauración de las relaciones de confianza, la convivencia pacífica, y todos ellos conducen a la reconciliación y al perdón.

Gracias al patrocinio de la OIM y del  ICBF, inició en 2007 un programa piloto de pasantías culturales y laborales en el Canadá para menores desvinculados de los grupos armados ilegales,  que hacían  parte del programa de a Niños, Niñas y Adolescentes Desvinculados del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF.

Durante tres años, adolescentes desvinculados visitaron Canadá en los meses de verano y tuvieron experiencias de restauración de la confianza y de construcción de la convivencia con miembros de la sociedad civil y con otras víctimas del conflicto colombiano residentes en Canadá con estatus de refugiados.

Las últimas pasantías se realizaron en el 2009. En el año 2010 el gobierno canadiense cambió su política de inmigración y los menores no lograron volver a obtener visas para entrar al país.

Ansioso de replicar la experiencia canadiense en Colombia, Ágape conformó un grupo de voluntarios en nuestro país que realizan labores de apoyo en la logística de los Encuentros, hacen seguimientos de los participantes a los Talleres de Ágape, prestan apoyo a las víctimas y supervisan el apoyo a los proyectos de emprendimiento que se patrocinan en Colombia.

Es así como se han organizado varios  encuentros de reconciliación y convivencia con víctimas del conflicto armado contando con la presencia de varios miembros de la sociedad civil, desvinculados, personas en condición de desplazamiento,  ex-secuestrados y  familiares de víctimas del secuestro, policías víctimas de secuestro prolongado, líderes de comunidades campesinas, miembros de comunidades indígenas y representantes del Estado (Unidad de Víctimas).

Desde Canadá, la directora de Ágape, Inés Elvira Marchand nos contó detalles sobre la labor de esta organización y los encuentros que realizan ahora en Colombia.

 

¿Cómo han logrado replicar la experiencia canadiense de Ágape en Colombia?

El pilotaje que se hizo en Canadá sentó las bases para los encuentros en Colombia. Por una parte esta  experiencia canadiense permitió a todos nuestros voluntarios familiarizarse directamente con la problemática de los desvinculados, y también con la de las víctimas del conflicto armado que encontraron refugio en Canadá.

A través de las reuniones, encuentros, y especialmente a través de la convivencia, se realizaron aprendizajes importantes y se identificaron tanto los retos como los temas recurrentes y significativos que surgieron dentro de las narrativas tanto de las víctimas como de los miembros de la sociedad civil.

Realizar el programa en Canadá tuvo sentido en el momento en que se realizó pues las condiciones políticas de hace 6 o 7 años en el país eran muy distintas a las actuales. Actualmente, las consecuencias del conflicto han permeado todos los estamentos de la sociedad pero al comienzo del programa de Ágape, las posiciones estaban muy polarizadas. El diálogo y la convivencia entre distintos grupos afectados por el conflicto eran eventos aislados. La palabra reconciliación no era de uso común.

¿En qué basa su enfoque Ágape por Colombia?

Basamos nuestro enfoque de reconciliación en el reconocimiento de que las condiciones que originaron y mantienen el conflicto armado continúan existiendo y son responsabilidad de la sociedad en su totalidad. El traslado del programa a Colombia nos ha permitido vincular una base más amplia de participantes incluyendo representantes campesinos, ex secuestrados, policías víctimas de secuestro prolongado, miembros de la sociedad civil, desplazados y desvinculados.

¿Cómo han sido los resultados?

Es importante señalar que los resultados han sido similares. En todos los casos, el compartir un espacio neutro y seguro permite que las víctimas se apoyen entre sí y que la sociedad civil, que tradicionalmente se ha sustraído a la realidad del conflicto armado,  tenga la oportunidad de ser testigo y participe en los esfuerzos realizados en busca de la reconciliación, aceptando su parte de responsabilidad.

Cuando hablamos de víctimas incluimos en este término a los menores ex–combatientes que pertenecieron a algunos de los grupos armados ilegales. Ellos, al ser reclutados como menores, son víctimas de la guerra pero por las acciones cometidas dentro de los grupos armados, expresan su deseo o necesidad de buscar la reconciliación.

¿Y  la respuesta de las  víctimas?

Durante los encuentros realizados por Ágape, las personas en condición de desplazamiento y otras víctimas directas del conflicto tienen la oportunidad de comprender la problemática  y abrir sus corazones a la realidad de los menores víctimas de reclutamiento de menores.

Los desvinculados a su vez a través de su presencia y sus intervenciones se han convertido en agentes de la reconciliación de otros. Éste es el aporte original de Ágape, pues aunque este no fue nuestro objetivo original, al reunir refugiados y desvinculados se dieron unas instancias de reconciliación inesperadas y esta dinámica se ha venido repitiendo en todos nuestros encuentros.

¿En qué consisten las dinámicas  para reconstruir confianza?

Durante el Encuentro hay tres talleres. El primero de ellos dedicado a la restauración de las relaciones de confianza. La narrativa de experiencias de las víctimas les permite a todos los participantes unirse en torno al dolor y al reconocimiento mutuo, superando así todas las barreras que los separan y se genera de manera conjunta una experiencia real de comprensión y de apoyo que ilumina el camino hacia la reconciliación.

Las dificultades que aparecen en el camino de la restauración de la confianza se hicieron oír tanto por parte de los jóvenes desvinculados como por parte de la población en condición de desplazamiento y, aún más, de la sociedad civil.

Narrativas sobre las dificultades de los vinculados tales como la imposibilidad de revelar su pasado o de retornar a sus hogares y lugares de origen por el rechazo del que son víctimas; las dificultades de la sociedad civil a salir de su zona de confort para conocer y estar atentos a las necesidades de las víctimas del conflicto;  la lucha contra el rechazo y por la supervivencia por parte de  la población en condición de desplazamiento, han sido algunas de las vivencias compartidas.

¿Qué diferencias existen entre el perdón y la reconciliación?

El perdón es un movimiento del corazón y se considera como la culminación en el camino de la recuperación. El perdón es individual y no puede ser institucionalizado ni impuesto. El perdón no requiere necesariamente la presencia del victimario.

La reconciliación es un acto de la voluntad y requiere la presencia del otro. La reconciliación mira hacia el futuro y expresa el deseo de seguir adelante a pesar de lo sucedido.

¿Cómo seleccionan  las personas que darán su testimonio en sus  talleres?

Paradójicamente las personas que están listas llegan y adhieren al programa de Ágape. No tenemos un criterio de selección particular.

¿Qué tanto apoyo han recibido del gobierno colombiano?

Representantes de la Unidad de Victimas nos han acompañado en cada uno de nuestros encuentros  y nos han prestado apoyo y entrenamiento con respecto a la Ley de Victimas. En efecto, nuestros talleres aunque tienen un alcance reducido, coinciden con los objetivos de la Ley de Víctimas 1448/11 en cuanto a las medidas de satisfacción (Cap. IX. Art. 139) :

“… por medio de acciones que proporcionan bienestar y contribuyen a mitigar el dolor de las víctimas y difundir la verdad de lo sucedido”. A través de estos talleres se busca también “el reconocimiento público del carácter de víctima, de su dignidad, nombre y honor ante la comunidad y el ofensor, la realización de actos conmemorativos y dar un apoyo a la reconstrucción del tejido social”.

De especial interés para Ágape por Colombia por su larga trayectoria de trabajo con los menores víctimas del reclutamiento en los GAI es la aplicación del Art. 187, titulo VII,  y que dice: “Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a que el Estado en su conjunto, garantice un proceso de construcción de convivencia y restauración de la confianza”.

¿Qué papel cree usted deben jugar las víctimas del conflicto en los diálogos de paz  entre el gobierno y las Farc en Cuba?

Las víctimas del conflicto necesitan una voz y su realidad necesita ser conocida pero no solo en Cuba sino a través del todo el espectro de nuestra sociedad. Si no hay reconocimiento del daño causado no hay posibilidad de reparación, restitución o reconciliación verdadera.

¿Cómo podríamos acabar con el reclutamiento de menores en Colombia?

Desafortunadamente, en Colombia la vida humana no tiene el valor que se merece. La sacralidad y la unicidad de la vida no se respetan íntegramente. Se observa alguna indiferencia con respecto a la pérdida de vidas a consecuencia de la guerra. También discriminamos en cuanto al valor humano y consideramos que hay vidas más valiosas que otras. Hasta que no tomemos conciencia de esta postura ideológica y la queramos cambiar, flagelos como el del reclutamiento de menores y otros muchos continuarán a ser parte de nuestra vida diaria.

¿Estamos preparados para la reinserción de estos menores ex combatientes?

La sociedad colombiana ha sido como una cobija de retazos. Necesitamos superar la fragmentación social,  la falta de comunicación y tal vez también falta de interés en la realidad del otro. Muchos esfuerzos se están realizando actualmente para humanizar y fortificar el tejido social y debemos continuar en ese empeño.

Finalmente, si alguien quiere apoyar a Ágape, ¿cómo puede entrar en contactos con ustedes?

Pueden acceder a nuestra página web www.agapeforcolombia.com allí está toda la información  o escribirnos al correo agapeporcolombia@gmail.com.

También estamos presentes en las redes sociales como facebook y twitter (@AgapeColombia)

 

Natalia Gnecco

@NataliaGnecco

Sobre el autor

Natalia Gnecco

Natalia Gnecco

Natalia Gnecco Blog

Natalia Gnecco es una periodista y comunicadora social independiente. Ganadora del Premio Literario y Periodístico Cesar Vallejo 2011 (Caracas, Venezuela). Su columna “Natalia Gnecco Blog” contiene su trabajo periodístico producido en Canadá y en Colombia sobre personajes interesantes, temas culturales, sociales y turísticos.

@NataliaGnecco

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

La fiesta de Halloween y su significado

La fiesta de Halloween y su significado

  A finales de octubre, la fiesta de Halloween genera sentimientos encontrados. Algunos la celebran con exaltación viendo en ella un...

Expedición sensorial para la Cultura en 2017

Expedición sensorial para la Cultura en 2017

Es un viaje que conduce por los senderos de la memoria, para que permanezca despierta al alcance de las generaciones y sea posible la...

“El perdón no es lo mismo que el olvido. Exige la memoria”

“El perdón no es lo mismo que el olvido. Exige la memoria”

En un proceso de paz en el que hay muchos muertos de por medio, el significado de la palabra “Perdón” se reviste de un significa...

La herencia de Diomedes Díaz: ¿Se armará la pelea?

La herencia de Diomedes Díaz: ¿Se armará la pelea?

“Se armó una pelea, se armó una pelea. Si guardo una herencia, si entierro un tesoro, no lo gozo yo…”. Esto decía el Cacique d...

Tin Nieves y el adiós a una barba de dos décadas

Tin Nieves y el adiós a una barba de dos décadas

Se quedó mirando al hombre en el espejo, intentando reconocerlo. En un movimiento espontaneo se llevó las manos a la cabeza para so...

Lo más leído

Pueblo Bello en la Sierra Nevada

Enrique Córdoba | Turismo

Ray Bradbury: entre amor y odio a la tecnología

José Luis Hernández | Literatura

Sobre la tolerancia: un marco histórico

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Memorias de un carnaval que terminó en tragedia

María Ruth Mosquera | Historia

Los carnavales de Valledupar

Alberto Muñoz Peñaloza | Historia

Talaigua, el pueblo de mis entrañas

Eddie José Dániels García | Turismo

Tito Puente, un rey entre la Salsa y el Latin Jazz

Isabelle Laymarie | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube