Ocio y sociedad

Fredys Socarrás Reales: el hombre detrás del cargo

Redacción

19/02/2014 - 09:25

 

Fredys Socarrás RealesConocemos al hombre público, el que sonríe e inaugura los nuevas construcciones de Valledupar con discursos solemnes, el que aparece en las entregas oficiales de viviendas con un rostro confiado y sereno, el que combate la inseguridad y los problemas de tránsito con un estilo voluntarioso, de tal manera que fue elegido el mejor alcalde del país poco después de asumir el cargo.

Pero, ¿Cómo es el alcalde Fredys Socarrás Reales en esos momentos de privacidad? ¿Quién hay detrás de esas facetas que invaden los periódicos o los noticieros televisivos?

El médico de profesión –y uno de los mandatarios con mayor proyección del país–, concedió a PanoramaCultural.com.co una entrevista donde se sincera y revela los gustos del hombre que hay detrás del cargo.

¿La política o la medicina?

Las dos. Médico para mantener la sensibilidad social que nos permite ser mejores políticos.

A propósito de medicina, ¿Cuál es el antídoto para la corrupción?

El antídoto para la corrupción son las espinas de las trinitarias. Es necesario mantener las espinas presentes para que podamos concientizarnos que la corrupción termina puyando y puyando feo.

¿El remedio para un mal de amor?

La música vallenata, sobre todo ‘El cariño de mi pueblo’.

¿Quién lo viste?

Me gusta la ropa de ‘Arturo Calle’.

Qué le gusta más: ¿Carne o pescado?

El pescado.

Su administración ha sido resaltada por tener un gran número de mujeres en el gabinete…

Sí, el propósito es seguir dándole oportunidad a la mujer, quien se caracteriza por ser ordenada, organizada y menos sobornable.

Si hay muchas mujeres en el gabinete… ¿También hay muchas mujeres en la casa?

Hay una mujer que ha sacado adelante unos hijos.

¿Y mujeres fuera de la casa?

El pecado a veces nos lleva a eso y lo reconocemos como hombres que somos… pero que queremos superarlo algún día.

¿Palo de Cañahuate o palo de mango?

Estoy entre la sombra de uno y la del otro. El mango es la parranda en el Cañahuate y la flor amarilla es la esperanza y la ilusión del viejo Valledupar.

Su canción vallenata preferida…

‘El cariño de mi pueblo’.

¿Por qué le gusta esa canción?

Es un sentimiento que nace del alma y que expresa la cadencia, la poesía de un gran vallenato como lo es Gustavo Gutiérrez.

¿Aunque estamos en temporada de verano, qué tanto le llueven las pretendientes a un alcalde?

Depende de la oportunidad que se le brinde a esto. Si nos mantenemos concentrados en el trabajo es poca la oportunidad que se tendrá.

¿Qué líder admira?

A Nelson Mandela

¿Su color favorito?

El azul.

¿Por qué el azul?

Porque se me parece al cielo vallenato que siempre tiene un azul especial.

En estos tiempos, ¿Usted anda devoto o de votos?

Devoto.

A propósito de devoción: ¿Con Santos o sin Santos?

Con Santos, porque interceden ante Dios.

¿Es profeta en su tierra?

Sí. Creo que el pueblo me premió dándome la oportunidad de ser alcalde.

¿Ha valido la pena los tres intentos que realizó para llegar a la alcaldía de Valledupar?

Sí. Llegué con una madurez mucho mayor que si se hubiesen dado las dos oportunidades anteriores.

¿Enemigos políticos?

No reconozco enemigos políticos. Siento que he pisado callos pero no reconozco enemigos políticos. En cualquier caso llamo a la unidad.

La ciudadanía le reconoce su compromiso pero aquí, entre nos, ¿Qué es lo más cansón de ser alcalde?

De pronto, las actividades diplomáticas, quitan tiempo para poder estar gerenciando y ejecutando.

¿Le suena un Senado de la República?

No me gusta el congreso.

¿La presidencia?

Pues tampoco. Solo aspiro poder apalancar a mis hijos, que puedan ser hombres de bien y temerosos.

Un ministerio pues…

Creo que estamos haciendo las cosas para que quede una buena huella y nos sigan viendo con buenos ojos desde Bogotá.

Habló de sus hijos. ¿Cuántos tiene?

Cuatro varones.

¿Y la niña?

Es la voluntad de Dios.

¿Qué hay en su mesita de noche?

Un radio para escuchar un noticiero local a las 5 y 30 de la mañana. Una Biblia pequeña y el tensiómetro.

¿Por qué el tensiómetro?

Para medir la presión.

¿Se siente enfermo?

No. Estoy muy bien, pero quiero mantenerme más controlado.

¿Se baña con totumita o en su casa llega bien el agua?

El agua llega normal.

¿Alguna vez se ha movilizado en un medio diferente a su carro oficial? Por ejemplo, ¿en un vehículo de servicio público?

Sí, claro.

¿Y cómo le ha ido?

Bien, pero nos puede ir mejor.

¿Qué lo hace sonreír?

Los niños que pasan a una mejor calidad de vida.

¿Qué lo hace enojar?

La indiferencia y la soberbia.

¿Canta?

En el baño.

¿A qué le teme?

Le temo a las tentaciones materiales.

¿Cómo se ve en un futuro cercano?

Trabajando en ciudades sostenibles.

¿Le gusta el baile?

Sí, muchísimo.

¿Disfruta los Festivales Vallenatos?

Disfruto atendiendo a todos los visitantes. Es placentero hacer que los visitantes se sientan bien.

 

PanoramaCultural.com.co

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