Ocio y sociedad

10 formas de engañar al votante en plena campaña electoral

José Luis Hernández

06/07/2015 - 06:40

 

Con el inicio de las campañas políticas, ya vuelve en primera línea el protagonismo interesado del político oportunista: ese que ha desaparecido durante algunos años para, de repente, resurgir y llamar a los buenos sentimientos, a la solidaridad y el progreso (individual, obvio).

Ante tanta falsedad y desfachatez, es necesario inmunizarse y entender cuáles son las argucias que emplean los políticos y politiqueros que le rodean. Vaya prevenido, lea bien entre las líneas y fíjese en sus miradas.

Si un candidato emplea alguno de estos métodos con frecuencia, cuestiónelo (algo está enmascarando). Y si utiliza varias de estas técnicas: olvídese. Ese candidato es un peligro para su ciudad y para la colectividad.

A continuación encontrará las formas de engañar que tiene un político:  

1-. Decir Sí a todo sin dejar que el interlocutor termine su frase y adornarlo con una sonrisa bobalicona. Esto se da con frecuencia, y más en la costa Caribe donde la amabilidad se confunde con apertura y eficacia.  

2-. Hablar de ser cercano con el pueblo cuando en realidad reside en otra parte (algo esconde o de algo se acompleja). Un candidato tiene que estar para el pueblo, con el pueblo y de puertas abiertas en el pueblo. Lo demás es mentira.

3-. Anunciar procesos democráticos, medidas y convocatorias cuando la propia familia política ha demostrado lo contrario durante muchos años. Ya sabemos que todo lo malo se pega, incluso la tendencia a hablar de democracia en futuro.

4-. Insistir en las debilidades de los rivales (para encubrir las propias deficiencias). No hay nada más fácil, sucio y cobarde que desviar la atención. En cuanto lo haga un candidato, ya sabe.      

5-. Enfatizar la transparencia y la rectitud de su campaña cuando ya ha participado en una administración previa estrepitosamente corrupta. Muchos candidatos se aprovechan de la corta memoria de los votantes. ¡Vaya prevenido!

6-. Declarar que está comprometido con la ciudad y con un proyecto cuando cambia de partido en cada elección. El transfuguismo es la mejor muestra de inestabilidad y oportunismo. Si su candidato lo hace, dígale que -por lo menos- sea coherente y se vista de arcoíris.   

7-. Decir que su proyecto es independiente -o realmente diferente- cuando es depositario de la administración anterior o tiene serios vínculos con ella. Recuerde en qué fuente bebió el candidato para reconocer sus prácticas e ideales.  

8-. Proponer soluciones milagrosas sin explicar cómo se aplicarán y cuándo. Esto es lo que más practican los políticos mentirosos. Hablan de ofrecer “puestos a mototaxistas”, “crear un proyecto de ciudad visionario”, “proyectar un centro histórico”, “ayudar a las bases”, pero sin hablar de cómo y con qué medios.    

9-. Presumir de mucha moralidad y honestidad cuando el entorno inmediato está envuelto en casos judiciales de tamaño gigante. La Costa Caribe y Colombia está llena de casos así. Entienda bien el contexto. El fraude y la mentira se pegan más rápido que una gripa.  

10-. Manifestar reiteradamente las ganas de servir cuando nunca ha servido a nadie (implicación social y solidaridad). Uno tiene que demostrar lo que quiere hacer con hechos concretos. El que dice querer servir tiene que demostrar que ha estado trabajando a favor de una comunidad en el pasado, que ha defendido en primera línea la causa de estudiantes, poblaciones desfavorecidas, sectores marginados, zonas naturales etc…

 

José Luis Hernández 

Sobre el autor

José Luis Hernández

José Luis Hernández

La Lupa literaria

José Luis Hernández, Barranquilla (1966). Abogado, docente y amante de la literatura. Ofrece en su columna “La Lupa Literaria” una perspectiva crítica sobre el mundo literario y editorial. Artículos que contemplan y discuten lo que aparece en la prensa especializada, pero aplicándole una buena dosis de reflexión y contextualización.

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