Ocio y sociedad

“El perdón no es lo mismo que el olvido. Exige la memoria”

Redacción

12/08/2015 - 05:15

 

Vicente Duran Casas

En un proceso de paz en el que hay muchos muertos de por medio, el significado de la palabra “Perdón” se reviste de un significado más solemne, grave y profundo. Y esto puede ser una explicación de las resistencias que existen a la hora de hablar de paz en la actualidad colombiana.

Estas reflexiones del profesor de Filosofía de la Pontificia Universidad Javeriana, Vicente Durán Casas, en la Escuela Vallenata de Paz abrieron el ciclo dedicado a la reconciliación desde la espiritualidad, el respeto y la aceptación del otro.

El encuentro sirvió para entender lo que supone un proceso de paz más allá de la firma de un tratado, más allá de la negociación entre grupos enfrentados: el reconocimiento del daño causado y el perdón entre enemigos, víctimas y victimarios.

“Frente a las masacres, frente al secuestro, al reclutamiento forzado de niños, no se puede utilizar la palabra perdón con el mismo sentido por el que le decimos perdón por haberte pisado, fue sin querer.  Se trata de un asunto mucho más serio y, por eso, vale la pena preguntarnos en qué consiste el perdón y de dónde procede”, explicó el ponente.

El perdón es una etapa esencial de este proceso. Y aunque no es la etapa culminante, es la que asegura que la armonía y la convivencia sean duraderas. El perdón es el garante de un complejo equilibrio y, por eso, no sólo puede ser religioso o teológico, sino también individual y colectivo, de conciencia y político.

Según el profesor Vicente Durán Casas, es importante hacer las siguientes preguntas para que el perdón cobre sentido y se mantenga coherentemente en el tiempo: ¿Qué es lo que debemos perdonar? ¿Quién perdona a quién? ¿Cuánto se perdona? Evidentemente, si no se toma conciencia sobre estos asuntos, corre el peligro que el perdón caiga en el olvido o que, simplemente, no tenga fundamento.

“Pedir perdón se volvió moda. Donde todo el mundo pide perdón, se banaliza el perdón”, expresó Vicente Durán para ilustrar esa tendencia de nuestra sociedad actual en escenificar el perdón y convertirlo a veces en un espectáculo ligero.

Sin embargo, el profesor advierte: un proceso de reconciliación nacional en el que el perdón sea un simple accesorio, no tiene sentido. El perdón debe ser un pilar central y, además, citando a la filósofa Hannah Arendt, ese perdón tiene que recordarse mucho tiempo después de su realización.

“El perdón no es lo mismo que el olvido. Exige la memoria”, explica Vicente Durán antes de añadir: “Olvidar o ignorar el pasado podría condenarnos a repetirlo”.

 

PanoramaCultural.com.co    

3 Comentarios


Berta Lucia Estrada 12-08-2015 06:13 AM

Una cosa es la reconciliación y la reconstrucción del tejido social, y otra muy diferente es el perdón. Al menos yo no estoy dispuesta a perdonar a ninguno de los actores del conflicto armado en Colombia, ni a la guerrilla, ni ni a Uribe, ni a los paramilitares, ni al Estado; sin olvidar a los ganaderos, terratenientes, empresarios que se han lucrado de la guerra. Considero una falta de respeto que se hable de perdón. Sobre todo con las connotaciones religiosas que tiene en un país como Colombia, ancorado en un pensamiento judeocristiano que lo impulsa a creer que para lograr la vida eterna debe perdonar y poner la mejilla cuando haya sido golpeado. Para entender mejor mi posición los invito a escuchar la lectura que hice de uno de los cuentos que conforman el libro Los velos de la memoria de Jorge Eliécer Pardo: Sin nombre, sin rastro sin rostro http://youtu.be/sl7l4LRM948 Berta Lucía Estrada, autora de la columna FRACTALES

Berta Lucia Estrada 12-08-2015 06:14 AM

quise decir poner la otra mejilla

Isabel 12-08-2015 07:10 AM

El perdón es el gesto más grande y el único que podría reconciliar a una nación. Hay que reiniciarlo todo y ese sería el inicio...

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Paradojas de madres que no tienen hijos

Paradojas de madres que no tienen hijos

  Letty anhela conocer a su hija, saber cómo es eso de ser mamá. Es lo que deja ver al hablar con ella en medio de la poca lucide...

Festival de la Quinta, el emprendedor de los emprendedores en Valledupar

Festival de la Quinta, el emprendedor de los emprendedores en Valledupar

Una experiencia inolvidable promete ser la segunda edición del Festival de la Quinta, el evento de emprendimiento más grande organiza...

Hermosos cañaguates florecidos en Valledupar

Hermosos cañaguates florecidos en Valledupar

Durante todo el año, Fidelia Vásquez se la pasa regando los palos del Cañaguate en el Parque de la Leyenda Vallenata para que, entre...

Bronce para Diomedes Díaz

Bronce para Diomedes Díaz

Darwin Polo Castro es atleta. Tiene 34 años y desde los cuatro descubrió su pasión por el deporte. Junto a sus amigos y a escondidas...

La moda del Harlem Shake se instala en Valledupar

La moda del Harlem Shake se instala en Valledupar

Algunas modas resultan difíciles de entender, o por lo menos, imposibles de anticipar. Sobre todo en la actualidad, cuando Youtube y l...

Lo más leído

El concepto de Tolerancia

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

La lúcida pasión de escribir

Antonio Acevedo Linares | Literatura

Gonzalo Arango, profeta del Nadaísmo

Jairo Tapia Tietjen | Literatura

Acerca de la literatura infantil en el Cesar

Luis Mario Araújo Becerra  | Literatura

Derechos humanos vs Barbarie

Jhon Flórez Jiménez | Opinión

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados