Ocio y sociedad

Compongamos La Paz con cantos y cultura ciudadana

María Ruth Mosquera

30/08/2016 - 07:15

 

La Paz, territorio que guarda detalles de cofradías como la de Zapata Olivella y Gabo, patria chica de una de las dinastías más sólidas de la Música Vallenata (los López), capital mundial de la almojábana, sede escogida como zona de concentración de las Farc en su transición de despedida a la guerra; es también escenario de un proceso social que se impulsa con los bríos de la juventud, con miras a que la expresión ‘La Paz’ trascienda una vigencia mediática del anhelo colectivo y el nombre pueblos o país, para convertirse en un estado ideal que propicie la convivencia en armonía, la tranquilidad y sosiego interior y exterior.

Son sesenta los jóvenes de este municipio del Cesar, estudiantes de noveno, décimo y undécimo, los que decidieron apostarle a la cultura ciudadana, desde el proyecto ‘Compongamos La Paz’, una iniciativa  orientada a la promoción de la cultura de la legalidad, liderada por la Cancillería de Colombia, el Sena Regional Cesar y la organización Corpovisionarios, con apoyo de la Alcaldía de La Paz y la Policía Fiscal y Aduanera.

“Minga le ayudo… a embellecer nuestro entorno” puede ser una expresión que se escuche por estos días en La Paz, en desarrollo de tomas pacíficas que hacen estos jóvenes en su misión de cambiarle la cara y el corazón a este bicentenario poblado colombiano. “Las Mingas son jornadas de apropiación del espacio público, de limpieza y embellecimiento para promover el cuidado y la apropiación, a partir del trabajo colectivo de los jóvenes”, explicó Santiago Escalante, Investigador Laboratorio Creativo Corpovisiones.

Grafitis, pinturas, siembra de plantas como símbolos de compromiso con la cultura, se cuentan entre las actividades realizadas en los alrededores del Parque de la Mujer Almojabanera y la Plaza Olaya Herrera, epicentros de las acciones de cultura.

La otra estrategia es ‘Un vallenato pacífico’, con dos canciones: ‘Los abuelos’ y ‘La gran ciudad’, que buscan resignificar el imaginario colectivo. El contenido de estas obras musicales son resultado de ideas que salieron de talleres realizados en los colegios ‘Ciro Pupo’ y ‘San José’; posteriormente un experto le dio sentido a la letra para pasar a la grabación. “Será grabado y producido en Valledupar, en el estudio musical del Sena Regional Cesar y en septiembre será presentado al público, junto con un videoclip, también producido por los estudiantes”.

“A partir de estas dos acciones esperamos, por medio de un proceso,  propiciar un cambio, tal vez no tanto en los comportamientos, pero sí en el imaginario y la representación que tienen los ciudadanos de La Paz sobre su municipio y sus conciudadanos”, acotó Escalante.

Lo que pretenden, ha dicho este líder de la iniciativa, es “promover un cambio de paradigmas, donde la gente deje de verse como el municipio contrabandista de Colombia y que se vea como un lugar que tiene un futuro mucho más promisorio, que está más vinculado al trabajo de sus ciudadanos por recuperar a su municipio y sacarlo adelante; todo esto, de la mano de los jóvenes que tienen talento y un deseo enorme de trabajar por su pueblo”.

En el marco de ‘Compongamos La Paz’, se realizaron entre 23  y el 26 de agosto,  acciones de cultura ciudadana donde los jóvenes ‘se tomaron’ el municipio y le cantaron a otros, un mensaje convocante: “Llama a un amigo y dile que/cante muy fuerte y otra vez/  y vamos a entonar esta composición/ que habla de un nuevo amor, que es el amor por mi lugar / este poblado que será una gran ciudad”.

Lo que se espera es que estas acciones logren contagiar no sólo a jóvenes en el municipio de La Paz, sino a diversos grupos etarios de este y otros municipios del país, donde le apuesten a la promoción de la cultura de la legalidad, mediante la implementación de estrategia de política pública para fortalecer la participación y la convivencia ciudadana. En el caso específico de La Paz, se busca transformar el imaginario, históricamente asociado “al fenómeno del contrabando y la cultura de la ilegalidad, atribuida al contrabando de gasolina, al consumo de drogas, al vandalismo, a la prostitución y al daño  de espacios públicos, entre otros”.

 

María Ruth Mosquera

@Sherowiya

 

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