Ocio y sociedad

La mecedora: remedio infalible

Henry Vergara Sagbini

19/01/2022 - 04:55

 

La mecedora: remedio infalible

Es el trono del silencio interior, de las reminiscencias extraviadas en el laberinto de la nostalgia; el altar donde se zurcen las heridas del encono con los hilos sagrados de los afectos.

Pero, ¿a qué sabio, con alma de niño, se le ocurrió inventar la mecedora? Los gringos aseguran que fue al mismísimo Benjamín Franklin, sin embargo, su verdadero origen se remonta a la Inglaterra de 1725; años más tarde se fabricó comercialmente, extendiéndose a toda Europa y al resto del mundo, pero sin duda alguna los artesanos de Mompox la dotaron de un indescifrable sortilegio, capaz de atraparnos y no dejarnos ir, como los brazos de la mujer amada.

Y es que este mueble milagroso desafía la ley de la gravedad conectando cada una de nuestras células a las fuerzas electromagnéticas del universo, permitiéndonos, mientras nos balanceamos, volar en el lomo de una alfombra mágica.

Sin duda alguna, la mecedora le pone jáquima al brioso corazón, desactivando su galope suicida, extinguiendo de paso, anginas, insomnios, temores y venganzas.

Es un secreto a voces que el uso cotidiano de la mecedora aleja las pestes más letales que acechan al ser humano, esas que, desde cuando abandonó las cavernas, se enraízan en su espíritu, atizando sus ansias infinitas de poder y la gula insaciable por el oro, cueste lo que cueste.

Por su parte, desde hace muchísimos años, la ciencia médica, de manera empírica, descubrió el poder sanador de la mecedora para extinguir taquicardias, frenar contracciones antes de las nueve lunas, extinguir rabietas sin tener que acudir a ‘Marín Moreno’ –La penca que saca lo malo y mete lo bueno–, bajar de las nubes la presión arterial, regalarle toneladas de aire fresco a los pulmones, doblegar el insomnio, pintar con luces y esperanzas las ideas descabelladas.

No es extraño observar que, prestigiosos galenos aquí en Cartagena y en todo el planeta, como los cardiólogos Kendell Piñeros, Darío Morón, Orlando Navarro, Agustín Carmona, Aristides Sotomayor y los siquiatras Cristian Ayola y Francisco Barrios, entre muchos otros, formulan: “R/ Una mecedora”, pero eso sí, para evitar malos entendidos con sus colegas, la entregan sin firmar, eludiendo sellos y membretes.

La mala noticia: ya no queda espacio para la Mecedora y sus terapéuticos balanceos conectados a la Pacha Mama. A los hogares, desde hace mucho tiempo, les castraron los patios, las terrazas, los andenes y ahora, embalsamados prematuramente en sarcófagos de cemento y varillas, pretenden dejarnos sin pensamientos ni palabras.

 

Henry Vergara Sagbini

Sobre el autor

Henry Vergara Sagbini

Henry Vergara Sagbini

Rocinante de papel

Profesor y médico. La columna “Rocinante de papel” es una mirada entrañable a la historia y geografía del Caribe, y en especial de Cartagena (ciudad donde reside el autor).

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

La nueva guerra de las videoconsolas

La nueva guerra de las videoconsolas

Las fiestas de Navidades de este año 2013 serán testigo de un acontecimiento relevante: la llegada de una nueva generación de consol...

Colombia dividida y en la incertidumbre

Colombia dividida y en la incertidumbre

Independientemente del resultado obtenido en el plebiscito por la paz convocado por el presidente de la república, Juan Manuel Santo...

El ‘Partido por la vida’ que une a las periodistas vallenatas

El ‘Partido por la vida’ que une a las periodistas vallenatas

Se acerca el octavo ‘Partido por la vida’, el evento deportivo que, año tras año, se realiza en Valledupar para contribuir a la l...

Tlön: más que un bar, un promotor cultural

Tlön: más que un bar, un promotor cultural

La historia de Tlön bar empieza a tejerse con los deseos de los hermanos Carlos Cesar y Guillermo Luis Silva y su amigo Freddy Calde...

Don Eloy, custodio de las prendas del Cristo

Don Eloy, custodio de las prendas del Cristo

  Eloy llegó al pueblo vendiendo telas, las exhibía cargando varias piezas en su hombro, mientras caminaba las calles proponiendo s...

Lo más leído

El Vallenato protesta (I)

Luis Carlos Ramírez Lascarro | Música y folclor

Internet: identidad e impacto cultural

Antonio Ureña García | Tecnología

Los altares de Valencia, una historia cincuentenaria

María Ruth Mosquera | Música y folclor

El Vallenato protesta (II)

Luis Carlos Ramírez Lascarro | Música y folclor

Delimitación del discurso ensayístico

Delia Barreiro Pérez | Literatura

Hortensia Lanao de Rozo, pidió borrar la violencia del Valle

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

Cuando los sueños dictan las canciones

Alex Gutiérrez Navarro | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados