Ocio y sociedad

Recordando la figura de Tite Socarras: el gigante tierno

Redacción

06/09/2012 - 12:36

 

Gregorio PuelloLa Guajira y el Cesar son tierras donde el reflejo de Macondo brilla en cada esquina. Donde los mitos y los rumores convierten a un hombre en una verdadera leyenda, aunque éste no haya hecho nada para ello.

El caso de “Tite” Socarras es un perfecto ejemplo. Nacido en Villanueva en el año 1928, este señor descendiente de la familia Dangond –llegada en los años 1850 a Colombia– adoptó un estilo de vida que terminó inmortalizado en las canciones del famoso compositor Rafael Escalona.

En los 350 años que cumple la ciudad de Villanueva, su nieto, Gregorio Puello, aprovechó la ocasión para exponer en la Alianza Francesa de Valledupar –ciudad donde reside– múltiples aspectos de la vida y muerte de este ya mítico personaje, pero también rectificar ciertas creencias sobre su pasado.

“Las investigaciones que se han hecho sobre el Tite son un poco erradas”, explica Gregorio. Luego, comenta que, antes de ser conocido por sus acciones contrabandistas, su abuelo era un agrónomo que se dedicó con notable constancia a la ganadería y al cultivo del algodón.

“Para dar un empuje a sus ingresos, Tite hizo contrabando de café –comenta Gregorio–, pero nunca de droga o armas”. La idea de un contrabandista narcotraficante es, justamente, el legado de la tradición oral. Con los rumores ha ido creciendo una imagen equivocada a los cuatro rincones de la Guajira, hasta tomar la forma de una leyenda incuestionable.

Pero el mito creció también por otros motivos. Tite viajaba frecuentemente entre Villanueva y Codazzi, y Valledupar era un punto de parada casi obligatorio para descansar y concretar algunos negocios.

En esos viajes, el Tite Socarras exponía su temperamento belicoso y polemista. Se enfrentaba con cualquiera y por poca cosa. Le encantaba terminar a puños una discusión que, de igual modo, podía cerrarse de manera diplomática.

“Desde que nació, Tite era supremamente problemático –comenta Gregorio Puello–. Le gustaban los conflictos y llegó incluso a comprar las peleas.”.

Ese don por la pelea llegó a seducir el público de Villanueva. La gente disfrutaba viendo las polémicas generadas por el Tite. Y no obstante, no sólo era gran luchador, también destacaba por su entrañable cariño. “Era un hombre muy afectuoso –comenta Gregorio–. Por eso le llamaban el gigante tierno”.

Su muerte contribuyó también a su leyenda. La familia Socarras padecía en aquel entonces una maldición en la cual los Francisco –y Tite era uno de ellos– morían a temprana edad en condiciones trágicas mientras que los Sabas disfrutaban de una larga existencia y de una muerte idílica.

Un malentendido con su suegro Bolivar desató la discusión mortal. Éste último se sintió humillado por un comentario de Tite en el que se veía retratado como ladrón de ganado (un insulto de mayor grado en aquella época) y esto provocó la ofensa de Bolivar quien dijo que este suceso debía pagarse con sangre.

Así es cómo el anuncio de la muerte de Tite Socarras fue regándose por las calles del pueblo sin que el principal acusado se lo tomara en serio. “Esta historia se asemeja a la Crónica de una muerte anunciada de Gabo –comenta Gregorio Puello–. Todo el mundo sabía que Tite iba a morir. Se lo advertían, le entregaban armas para que se protegiera, pero él no hacía caso”.

Finalmente, Tite murió en un duelo con su suegro ante la mirada de todo el vecindario. El encuentro fue breve pero lleno de emotividad y de incomprensión. “Estaba destinado a ser un mito”, reflexiona Gregorio.

2 Comentarios


luis 13-09-2015 08:54 PM

exelente trabajo de investigacion hermano gracias

Lenin Olivella 07-02-2018 12:31 PM

Saludos me llamo lenin olivella Gonzalez... segun las investigaciones que he realizado por lo que mi padre me cuenta soy bisnieto de bolivar olivella quien mato a tite... pero no logro obtener el nombre de sus hijos para completar mi árbol genealógico y determinar si es correcto

Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

El Día iberoamericano de la juventud en Valledupar

El Día iberoamericano de la juventud en Valledupar

Entre las fechas más destacadas del calendario internacional podemos destacar el Día internacional de la juventud que, desde el año ...

Conversaciones con la primera mujer árbitro de Colombia

Conversaciones con la primera mujer árbitro de Colombia

Martha Liliana Toro Pardo fue la primera mujer árbitro en Colombia y la primera mujer en pitar un partido en Suramérica. Después d...

"Existe un lado B de Valledupar que también tiene una riqueza cultural"

  Acaba de caer un aguacero  de esos que nos hacen pensar que así tuvo que haber llovido en el diluvio, las calles llenas de agua...

En buseta, conversando con el alcalde de Valledupar

En buseta, conversando con el alcalde de Valledupar

El decreto que restringe el mototaxismo en Valledupar ha sido una de las más sonadas medidas de los últimos años en Valledupar, de...

Nueva biblioteca en Aguachica en medio del enigma departamental

Nueva biblioteca en Aguachica en medio del enigma departamental

Este jueves 8 de agosto, la ciudad de Aguachica (Cesar) inaugura la apertura de su biblioteca pública y municipal: un centro de educac...

Lo más leído

El tamal, un plato típico del Tolima

Alba Llorente Majana | Gastronomía

¿Por dónde le entra el agua al coco?

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

Leandro Díaz y las mujeres de sus canciones

Redacción | Música y folclor

Otro festival vallenato en Cundinamarca

Jorge Nain Ruiz | Opinión

El fútbol, una pasión desde siempre

Diógenes Armando Pino Ávila | Ocio y sociedad

El Cesar tiene sed

Carlos Cesar Silva | Opinión

Síguenos

facebook twitter youtube