Opinión

Certificación educativa municipal, una imperiosa necesidad de muchos municipios del Cesar

Diógenes Armando Pino Sanjur

12/02/2025 - 04:45

 

Certificación educativa municipal, una imperiosa necesidad de muchos municipios del Cesar

 

La certificación educativa de un municipio en Colombia es el reconocimiento que se le otorga al ente territorial para que, de manera autónoma, administre el sistema educativo en su territorio, propendiendo por el cumplimiento de los estándares de calidad, cobertura y eficiencia, para ello, se deben cumplir los siguientes requisitos técnicos, administrativos y financieros:

  1. que su Plan de Desarrollo se encuentre en armonía con las políticas nacionales,
  2. Sus establecimientos educativos estén organizados para ofrecer el ciclo de educación completa,
  3. la planta de personal esté definida de acuerdo con los parámetros nacionales
  4. y se cuente con capacidad institucional para asumir los procesos y el sistema de información del sector educativo.

En el departamento del Cesar, evidenciamos que el único ente territorial certificado es su capital, Valledupar, lo que permite que la Gobernación del Cesar sea el ente que maneje, gestione e invierta los recursos del sector, administre y distribuya la planta docente y administrativa, organice los establecimientos educativos, planifique la calidad educativa, administre la ruta de la calidad educativa entre otras.

Esta centralización en el manejo de la educación, ha permitido que los estándares de calidad, cobertura y eficiencia en las instituciones educativas de la capital tengan mejores índices frente al resto de los municipios, que el gobierno departamental con los recursos de la educación de los diferentes municipios del departamento invierta en las instituciones de educación de Valledupar, muy a pesar de que la capital administra sus propios recursos de manera autónoma.

Creando con esto, un rezago educativo en los diferentes municipios, donde sus instituciones educativas padecen mal estado, deterioro y abandono de su infraestructura, carencia de laboratorios, nuevas tecnologías y personal docente insuficiente para garantizar a nuestros niños y niñas una educación de calidad, eficiente y eficaz.

Es hora que las entidades territoriales que cumplan con los requisitos legales asuman el manejo de su sistema educativo, para que de esta forma puedan administrar los recursos de Educación del Sistema General de Participación de manera directa y sin intermediarios los destine al pago de su personal docente y administrativo, a la construcción y mantenimiento de su infraestructura educativa, al pago y funcionamiento de sus instituciones educativas y al mejoramiento y promoción de la calidad educativa de su municipio.

Es la única forma que los entes territoriales puedan de manera real bajos los criterios de eficiencia y necesidad del servicio, administre y distribuya su planta docente, ejerza la inspección vigilancia y control de sus instituciones educativas, promueva y ejecute los planes de mejoramiento de la calidad de sus instituciones, así mismo distribuya con equidad entre sus instituciones los recursos, de lo contrario seguirán condenando a sus municipios para que desde el gobierno departamental prioricen estas acciones privilegiando su capital y de acuerdo a su criterio distribuyan los recursos correspondientes a su municipalidad en todo el departamento condenando a su comunidad educativa al abandono, mala calidad y un deficiente proceso de enseñanza y aprendizaje.

 

Diógenes Armando Pino Sanjur

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Sanjur

Diógenes Armando Pino Sanjur

Tamalamequeando

Diógenes Armando Pino Sanjur, más conocido como May Francisco, nació el 24 de junio de 1976 en un pueblo mágico lleno de historia, cultura y leyendas situado en la margen derecha del Río Magdalena llamado Tamalameque. Hijo de los docentes Diógenes Armando Pino Ávila y Petrona Sanjur De Pino, tiene 2 hijos, May Francisco y Diógenes Miguel, los cuales son su gran amor, alegría, motor y mayor orgullo. Abogado de Profesión, despertó su interés con la escritura de su padre quien es escritor e historiador, se declara un enamorado de su pueblo, de su cultura (la tambora) y apasionado por la política como arte de servir.

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