Opinión
Editorial: “Operación E” y la censura en Colombia
La película “Operación E”, que presenta la historia de Clara Rojas, capturada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, y de su hijo Emmanuel, ha sido el motivo de varias polémicas en las últimas semanas.
Retrasado por una demanda interpuesta por la actual directora de la ONG Fundación País Libre y experta en secuestro (Clara Rojas), el estreno de la película debería realizarse prontamente en Colombia aunque las circunstancias entorno a la demanda no acaban de aclararse (y otra demanda podría presentarse).
La película que aquí mencionamos, dirigida por el español Miguel Courtois, relata lo historia del hijo de Clara Rojas, Emmanuel, nacido de una relación con un miembro de la guerrilla y entregado a unos campesinos después de un embarazo riesgoso. Clara Rojas no lo volvió a ver hasta la edad de 3 años, es decir cuando fue liberada.
La trama se centra en el personaje de José Crisanto Tovar, el campesino a quien la guerrilla entregó a Emmanuel, y describe cómo, después de dejar el niño enfermo en una clínica, el hombre fue procesado por secuestro y encarcelado durante cinco años.
La película ha logrado estrenarse en Francia y España, con una respuesta positiva de la crítica –que vio en esta película elementos interesantes para entender el conflicto y el contexto judicial–, sin embargo, no acaba de estrenarse en Colombia.
Los motivos para que Clara Rojas haya presentado una demanda son varios, aunque todos ellos han sido considerados como contradictorios por los productores de la película. El primero se refiere a la cuestión económica y, aunque no aparece en la demanda, es un factor distanciador.
Según el periódico El Espectador, Rojas había visto la película y entablado conversaciones con los productores para establecer un acuerdo económico. La propuesta de parte de los productores fue del 1% de la taquilla colombiana, mientras que Rojas esperaba el 1% de la taquilla mundial.
La demanda se interpuso más adelante con el argumento de que la cinta “distorsionaba la realidad” y que podría afectar la salud de la misma demandante pero también afectar el libre desarrollo de la personalidad de su hijo (como víctima del conflicto). Esta demanda se hizo apelando al derecho que le otorgaba la Constitución y la Ley de Víctimas.
La respuesta de la justicia fue clara. Según el Espectador, al que nos remitimos nuevamente, la juez primera de Ejecución negó la tutela presentada por Rojas (al considerar que la película no afecta a los derechos fundamentales del menor).
Pero más interesante todavía fue la reciente declaración de la ministra de cultura con respecto a la posibilidad de una nueva demanda de parte de la señora Clara Rojas. “Ni el Ministerio de Cultura ni la Ley tienen herramientas para decir que no se exhiba esta película”, expresó Mariana Garcés y también aclaró: “De acuerdo a la legislación colombiana existente hoy, (…) bajo los preceptos consagrados en la Constitución Nacional y la legislación colombiana, no nos es posible emitir un concepto bajo el cual se diga que el Ministerio de Cultura considera que la película no debe ser proyectada en Colombia”, aseguró la Ministra de Cultura Mariana Garcés en declaraciones a los medios de comunicación.
A estas alturas, la película “Operación E” se ha convertido en una controversia ya que enfrenta dos áreas de discusión importantes: por un lado la censura institucional y la cuestión de la libertad de expresión, y por otro la defensa de los derechos fundamentales de un menor.
Desde el punto de vista del ministerio de cultura, quedó claro que no había motivos para la censura y, sin embargo, algunos portavoces y defensores de la infancia consideran que se “violaron algunos derechos al usar los datos que permiten la identificación del niño”.
El caso de “Operación E” dará mucho más de que hablar en las futuras semanas y puede que termine convirtiéndose en un caso destacado de la jurisprudencia en Colombia. De momento, nada impide que la película se presente en el país.
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