Opinión
¿Qué pasó con la payola?

Nosotros, los mayores de cincuenta años, vivimos preguntándonos por estas épocas: ¿Cuáles son los éxitos de ahora?, ¿Dónde suena la música que tiene éxito? ¿Cuáles artistas están “pegados”? ¿Con qué criterios contratan a un artista y dejan de contratar a otro? No encontramos fácilmente las respuestas porque no entendemos, ni sabemos en qué momento cambiaron las cosas, cambiaron los medios, cambiaron las formas de apreciar y degustar la música.
Hace muy poco tiempo que la radio y las emisoras musicales eran determinantes y fundamentales en hacer éxitos y en catapultar artistas, tanto que aún se conocen cantantes e intérpretes en general que buena parte del público lo asocia con una persona de la radio, director o locutor padrino o impulsor que lo llevó de la mano y que le promovió hasta llevarle a ser exitoso.
También sabemos que la palabra “Payola” llegó al argot musical y reinó durante un buen tiempo en el gremio, con el significado clarísimo entre nosotros de “pagar por sonar”, fenómeno que ha funcionado en la música colombiana y, por supuesto, en el vallenato durante casi un siglo y que se encuentra ahora en vía de extinción, por lo menos con las características que lo conocimos.
Hasta hace un par de décadas, era vox populi que algunos artistas no solo pagaban a determinadas personas para que su música sonara más que la de otros, sino que también pagaban para que no sonara la música de algún artista.
Ustedes recordarán cuando se pusieron de moda los conciertos organizados por emisoras o por cadenas radiales, en los cuales se presentaban los artistas más exitosos del momento, casi siempre de manera gratuita y la emisora regalaba las entradas, con un sistema gana-gana en el cual la emisora programaba su música a cambio de la presentación de los artistas, crecían juntos los seguidores tanto de la emisora como del artista, es decir la fama de ambos aumentaba.
Los adultos mayores de hoy, que vimos nacer las emisoras musicales de frecuencia modulada, que en el Caribe colombiano disfrutamos la música en los picós o Pick-ups y vemos hoy como paulatinamente casi desaparecen aquellas maneras que teníamos de saber cuando una canción y un artista llegaban al éxito, ahora estamos confundidos y nos cuestionamos con inquietudes ¿cómo será que “La Payola” ahora se paga en Tik Tok, Facebook, Instagram, Youtube, Spotify y otras redes o plataformas digitales y ya dejó de ser el fenómeno aquel subrepticio e ilegal que llegamos a cuestionar y a censurar?
Lo cierto es que, si el director de una emisora musical hoy le pide a un artista famoso que le regale un concierto o un baile a cambio de hacerle sonar su música, lo más probable es que le niegue ese servicio, pero ustedes se imaginan ¿si se les ocurriera a los dueños de una de las redes sociales realizar un gran espectáculo internacional con los más famosos artistas del mundo y les pide una presentación gratuita, alguno se la negará? Este tema amerita una segunda entrega...
Colofón: Este sábado 2 de agosto a las dos de la tarde, en la plazoleta principal del primer piso del Centro Comercial Guatapurí, realizaremos el lanzamiento oficial de la cuarta versión del Festival ecocultural “Un Canto al Río” a realizarse del 29 al 31 de agosto en el Parque La Provincia del Balneario Hurtado. Allí estarán varios de los ganadores de las versiones anteriores en los concursos de canto infantil y de canciones dedicadas al Rio Guatapurí, también artistas invitados como El Trio de Oro. Te esperamos.
Jorge Nain Ruiz Ditta
Sobre el autor
Jorge Nain Ruiz
Vallenateando
Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.
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