Opinión

Y hubo “Mucha salsa” también

Armando Arzuaga Murgas

08/02/2013 - 11:56

 

Espectáculo "Mucha Salsa" / Foto: Armando Arzuaga Murgas Mario Jursich nació en Valledupar. Eso lo dijo él mismo en el preciso momento en que yo entraba al recinto del Teatro Adolfo Mejía, de Cartagena. Una vez concluida la gala del libro favorito, en la que los escritores invitados al Hay Festival mencionan el libro que más han disfrutado como lectores -este año el libro citado debía haber sido escrito en el siglo XXI-, el acto de clausura del festival estuvo dedicado a la impronta de la salsa en la Capital del país, con un conversatorio-espectáculo denominado “Mucha salsa”.

La cartilla programa del Hay anotaba la descripción capitalina de García Márquez en los años cincuenta: “(…) una ciudad inhóspita, en la que no había mujeres en la calle, todos los hombres vestían de negro y nadie bailaba”. En conversación con Daniel Samper Pizano, Jursich relató acuciosamente los detalles de cómo la salsa, género musical efusivo y tropical como el que más, dio a Bogotá connotación de ciudad caribeña aun a sus 2.600 metros sobre el nivel del mar. Este hecho dejó sin fundamento la descripción garciamarquiana, pues la salsa, entronizada en la fría altura bogotana, transformó poco a poco el ambiente bohemio de la Ciudad, al trasuntar en aquella urbe andina la jacarandosa fiesta del Caribe colombiano.

Mario Jursich Durán es filósofo de la Pontificia Universidad Javeriana y allí mismo se ha desempeñado como docente. Es periodista cultural, poeta, escritor y traductor; miembro fundador de la revista El Malpensante, de Bogotá, ha publicado ensayos y crónicas donde aborda aspectos relacionados con el suceso sociocultural del País. Su obra “¡Fuera zapato viejo! (Crónicas y retratos de la salsa en Bogotá)” es material obligado de consulta entre los investigadores del género, y fue ampliamente comentada por Daniel Samper, que al propio tiempo intentaba defenderse de las punzantes afirmaciones de Jursich sobre cierto seleccionado de fútbol bogotano, con no menos punzantes saetas en defensa de su equipo, todo lo cual dio a la velada un tinte divertido y picaresco.

Durante la charla, animada con piezas salseras en vivo interpretadas por una orquesta que tiene sus raíces en el raizal barrio de Getsemaní, se mostró al público imágenes de personajes, orquestas, sucesos y documentos ligados a la historia de la salsa en Colombia. Se habló de las mujeres vinculadas a este género y fueron surgiendo las figuras de grandes de la salsa como Tito Puente, entre otros.

Mario Vargas Llosa / Foto: Armando Arzuaga MurgasEntre los varios distinguidos asistentes al cierre del Hay Festival se encontraba el premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, al que le fue dedicada en clave una parte de la intervención musical. No bien hubo terminado el diálogo en torno a la salsa, y a la manera cómo hizo carrera en los bares de Bogotá, el teatro estalló en una enardecida multitud de salseros que convirtió el recinto en pista de baile. El tiempo no alcanzó para haber dado a este evento final el nombre de concierto.

Es ya costumbre del Hay Festival clausurar sus cuatro días de fiesta literaria con puestas en escena que implican motivos asociados al folclor de nuestro País. Así por ejemplo, hemos visto presentaciones alusivas al Carnaval de Barranquilla; a los ritos del Lumbalú en el Palenque de San Basilio, y a las composiciones vallenatas de Leandro Díaz, en un acto que tuvo por nombre “Los mejores Díaz” y fue amenizado por su hijo Ivo, en compañía del rey de reyes del acordeón Hugo Carlos Granados.

Para Cartagena, Hay Festival ha significado una nueva mirada sobre la ciudad, y hemos de analizar las implicaciones que tiene para La heroica y para la región, que un evento de tal magnitud sólo atraiga los ojos de Colombia hacia la realidad cultural local durante esos cuatro días. La farándula, que es la principal noticia de nuestros informativos, termina por desdibujar la real importancia que tiene para el País ser sede de eventos como éste, que abren una perspectiva de pensamiento sin límites para todos los que a él acuden, y no se considera suficientemente lo lamentable que es seguir padeciendo los niveles tan precarios de alfabetización que tiene nuestro país, especialmente la región Caribe.

De la mano de la salsa, género musical que nos distingue, ha caído el telón de la fiesta literaria más importante del país, y para muchos, imaginar el mundo vuelve a ser algo tan irreal como leer un libro.

 

Armando Arzuaga Murgas

Sobre el autor

Armando Arzuaga Murgas

Armando Arzuaga Murgas

Golpe de ariete

San Diego de las Flores (Cesar). Poeta, investigador, gestor y agente cultural. Profesional en Lingüística y Literatura por la Universidad de Cartagena. Formador en escritura creativa.  Premio Departamental de Cuento 2010. Miembro del Café Literario de San Diego. Coordinador del Centro Municipal de Memoria de San Diego-CEMSA. Integrante de la Fundación Amigos del Viejo Valle de Upar-AVIVA. Colaborador habitual de varios medios impresos y virtuales.

@arzuagamurgas3

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