Opinión
Despedida de año: un brindis por la palabra y la memoria

El año se retira despacio, como se van las buenas canciones después de una parranda larga: sin alboroto, pero dejando resonancias. En ese principio donde el tiempo se vuelve memoria y la nostalgia aprende a nombrarse, levanto estas palabras para despedir un año vivido con intensidad, con gratitud y con el corazón latiendo al ritmo del folclor.
Fue un año de escritura y de escucha. De historias contadas no para imponer verdades, sino para compartir preguntas. La cultura, el vino, la música vallenata, y otras expresiones musicales del Caribe colombiano, el fútbol y el ciclismo se cruzaron en mis textos como se cruzan en la vida: sin pedir permiso, formando un tejido donde emoción y pensamiento caminan juntos. Porque todo eso también es país, también es identidad, también es una manera de mirarnos.
El vino fue símbolo y pretexto: excusa para el encuentro, metáfora del tiempo, compañía silenciosa de la palabra. El folclor, raíz viva que no envejece; la música, pensamiento que canta; el Caribe, una forma luminosa de estar en el mundo. Y el deporte, ese escenario donde el pueblo se reconoce en la victoria, resiste en la derrota y celebra como acto de fe colectiva.
En las páginas de PanoramaCultural.com.co, encontré un hogar para mis letras. La columna Una "Copa de Folclor" no fue solo un espacio de publicación, sino un lugar de diálogo, de afecto y de confianza. Agradezco profundamente al diario por seguir creyendo en mi trabajo, por abrir sus puertas a la reflexión cultural y por permitir que estas palabras sigan encontrando lectores.
Gracias, de manera sincera, a quienes leen en silencio y a quienes comentan; a quienes discrepan y a quienes celebran; a quienes regresan cada semana y a quienes llegan por primera vez. Cada lector es un brindis invisible, una razón para seguir escribiendo con honestidad y sin prisa. Nada de esto tendría sentido sin ustedes.
Hoy, cuando el calendario se prepara para darse vuelta, levanto una copa de vino, de folclor y de memoria, y brindo por lo vivido, por lo aprendido y por lo compartido. Que el año que llega nos encuentre con la sensibilidad despierta, la palabra honesta y el deseo intacto de seguir contando lo nuestro.
Que la vida nos sonría sin estridencias, que la música nos acompañe incluso en el silencio y que el folclor siga siendo ese hilo invisible que nos une.
Porque el fin de año nos recuerda, con sabia discreción, que todo cierre es también una oportunidad para un nuevo comienzo. Termina un ciclo, se despide un año, y este es el momento propicio para agradecer la confianza depositada en PanoramaCultural.com.co, renovar el compromiso con los lectores y reafirmar la vocación de transmitir buenos deseos, fortalecer los vínculos, inspirar nuevos escritos y asumir nuevos desafíos.
Agradecemos cada paso que han dado con nosotros a lo largo de este año que termina, cada lectura compartida, cada diálogo posible, cada gesto de cercanía. Todo ello refleja los valores que guían este trabajo y señala el rumbo hacia un futuro más próspero, comunicativo y colaborativo.
Brindamos por lo vivido, por lo compartido y por lo que llegará.
Ramiro Elías Álvarez Mercado






