Opinión

No más Olé…. Notifíquese y cúmplase

Juan David Anzola

27/01/2026 - 04:15

 

No más Olé…. Notifíquese y cúmplase

 

Bárbaros, sanguinarios, incivilizados, incultos; son algunos adjetivos que describen a otras gentes, que, por lo general, viven alejadas de la educación, la cultura y el progreso. No es la primera ni la última vez que escucharán estos términos, que apelan a lo que el expresidente argentino Faustino Sarmiento denominó “Esquema de civilización - barbarie”, una práctica que se remonta a la antigua Roma y que se esparció por el mundo, desde antes de La conquista hasta hoy.

Se ha empleado para someter y colonizar diferentes pueblos autóctonos e imponer modelos de pensamiento y costumbres eurocéntricas en busca de la supremacía de las élites urbanas. Así pues, todo aquello que no sea avalado o producido por nuestro centro de poder a 2.600 metros de altura es considerado inferior y, por supuesto, incorrecto; qué va a saber diferenciar la gente de la provincia, que está bien o mal si mantienen sus costumbres de salvajes; porque aquí el campo se romantiza o se desdeña.

No pretendo aquí referirme a la discusión que ya se ha dado sobre el maltrato animal, una disertación que corresponde a un cambio de pensamiento, en el tiempo que hoy habitamos. Tampoco pretendo profundizar en torno a las corridas de toros, que ya se encontraban en franco declive desde hace años, y que conciernen a antiguas élites provinciales que ahora habitan la ciudad y que, a decir verdad, pueden transitar con cierta facilidad un cambio cultural y económico.  

Lo que se problematiza aquí es cómo logrará el estado implementar las transiciones culturales y económicas de las gentes que habitan los lugares más apartados del país, como las Sabanas de los jinetes en Galeras, Sucre o La Primavera, Vichada; donde llegará la prohibición más no las canchas de paddle, los cines, los cafés-librería o los centros comerciales de clase alta que frecuentan quienes redactaron la ley.

Ahora bien, el espacio de tres años propuesto para la transición cuenta a partir de este momento, y es importante que el país entienda que una riña de gallos, una corraleja o un coleo no son simples divertimientos. Allí están implícitos años de entrenamiento, ritos de paso de la adolescencia a la adultez, reconocimiento y prestigio social, sistemas comunitarios que se renuevan año con año para revivir prácticas que son en muchos casos, lo que da sentido a quedarse o volver a lugares donde lo más fácil seria migrar a la ciudad. Y es importante señalar lo anterior, porque lo que se plantee en los programas de transición cultural deben de suplir éstas y otras necesidades.  No vaya a ser que pase lo mismo que con los supuestos planes de sustitución de cultivos de coca. A fin de cuentas, siempre que no sean elecciones a quién le importa lo que sucede en el campo, allá que resuelvan.

Éste es un llamado a los habitantes de la Colombia rural, así como a sus entidades de gobierno, para que comiencen a reinventarse y plantear desde ya alternativas que integren a los animales de otras maneras, hay ejemplos como el festival del burro en San Antero o las Cuadrillas de San Martín donde las costumbres se ciñen a la legislación. Claro está, hasta el día en que, desde Bogotá, nuestro estado centralista dictamine que: a partir de este momento está prohibido andar a caballo. Notifíquese y cúmplase.

 

Juan David Anzola

El calentano Ilustrado

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

Equilibrio de poderes en la cuerda floja

Equilibrio de poderes en la cuerda floja

El gobierno del presidente Santos en su segundo mandato tiene dos macro propósitos que son: la firma del proceso de paz con las...

Valledupar le quedó debiendo a Toño Sagbini

Valledupar le quedó debiendo a Toño Sagbini

Al inicio de esta semana se nos fue un hombre que hizo más por Valledupar que muchos políticos de esos que, constantemente, se dan...

Las Mujeres y la juventud guajira: el poder de la transformación

Las Mujeres y la juventud guajira: el poder de la transformación

Colombia en pleno caos y agitación; las marchas, los desaparecidos, jóvenes heridos al borde de la muerte por ejercer su derecho a...

Nuestra cultura en los Juegos Bolivarianos

Nuestra cultura en los Juegos Bolivarianos

Valledupar por fin conoció y disfrutó de un evento deportivo internacional de alto nivel. Con un balance positivo y exitoso se...

No me fui huyendo: me fui sanando

No me fui huyendo: me fui sanando

Me vine a contemplar el silencio. A observar la armonía. A habitarla junto a mi hijo. Me vine lejos del ruido y del caos para vivir en...