Opinión
Maira Alejandra Avendaño: el legado que florece en nuestra lucha

Escribo estas líneas para honrar la memoria de la amiga, la compañera, la mujer, la esposa, la hija; en fin, del ser humano luminoso que la vida puso en mi camino como activista por los derechos de las mujeres: Maira Alejandra Avendaño Rincón.
La primera vez que coincidí con Maira fue en la Alianza de Iniciativas de Mujeres por la Paz – IMP, junto a Ingrid Ospino, Amelia Cotés Cortes, Claudia Rodelo y Adys Johanys Quintana Martínez. Allí tuve maestras, aprendizajes profundos y, sin saberlo, el inicio de una hermandad que marcaría mi vida. Más adelante nos embarcamos juntas en la aventura de participar en la campaña “Párala Ya. Nada justifica las violencias contra las mujeres”, patrocinada por ONU Mujeres, la Fundación Carboandes, el Círculo de Periodistas de Valledupar y el PNUD.
Durante un año caminamos territorios, levantamos voces y sembramos conciencia. Al finalizar la campaña entendimos que no podíamos detenernos. Así, en el año 2011, nos constituimos como fundadoras de la Red de Voceras y Voceros Párala Ya. Nada justifica las violencias contra las mujeres, junto a Ana Arrieta, Carmen Alicia Rivera Medina, Magola Aguilar, Ruth Jiménez, Junis Escobar Navarro, Ángela Villero, Luz Amparo Sarabia, Mara Nieto, Edgar Martínez, María Teodolinda Fonseca, Ninfa Vega, Rocio Cortes, Jadis Sánchez, Ana María Ferrer, Ana Paola Salamanca y Mercedes Douglas, quien ya no está entre nosotras, pero tu presencia sigue viva. Fuiste un pilar fundamental de la Red y tu legado como activista por los derechos de las mujeres continúa inspirándonos y guiando nuestro caminar. Tu lucha y tu voz permanecen.
La vida, como suele hacerlo, nos llevó por distintos caminos, pero la Red Parala Ya siempre fue nuestro punto de encuentro. Maira estuvo siempre ahí: generosa con su saber, firme en sus convicciones, dispuesta a acompañar a quien lo necesitara. Sus asesorías eran verdaderas clases magistrales de Derecho, ofrecidas con humildad y una profunda vocación de servicio.
En su rol como funcionaria del Consejo Noruego para los Refugiados, su labor fue intachable. Las víctimas de violencia —una de sus mayores preocupaciones— encontraron en ella no solo una profesional comprometida, sino una mujer profundamente humana. Estoy segura de que en esa región su ausencia se sentirá con fuerza, porque su trabajo y su calidez dejan huella.
Recibí la noticia de la trágica muerte de Maira mientras me encontraba en una reunión de equipo de la organización G100 Colombia Wing – Anti-Gender Based Violence, planeando las actividades del mes de marzo en el marco del Día Internacional de la Mujer. No podía ser de otra manera: incluso en ese momento, Maira y yo estábamos unidas por la misma causa, por la misma preocupación permanente de que los derechos de las mujeres se cumplan y no sean vulnerados.
El vacío que deja es inmenso. Lo sentimos quienes tuvimos el privilegio de trabajar a su lado y de contar con su amistad incondicional. Lo siente su familia. Lo siente profundamente su esposo, Giovanny García, con quien construyó un matrimonio sólido de 17 años, basado en el amor, el respeto y el compromiso.
¿Qué más puedo decir, sino que nos queda una tarea impostergable? Seguir el legado de Maira Alejandra Avendaño Rincón. Honrar su vida desde la acción, desde la sororidad, desde la defensa incansable de los derechos de las mujeres.
Amiga, compañera: siempre estarás entre nosotras.
Beatriz Ramírez David
Sobre el autor
Beatriz Ramírez David
Mundo en femenino
Consultora en temas de Mujer y Género, facilitadora social y comunitaria, conferencista, online speaker y escritora. Embajadora de mujeres liderando América Latina y Global Ambassador NERDS RULE INC. Página web: https://beatrizramirezdavid.wordpress.com/
3 Comentarios
Beatriz gracias por este gran homenaje, nuestra querida Maira deja un vacío q nadie podrá llenar, mujer integra, excelente compañera y amiga...seguiremos en la lucha con su acompañamiento espiritual.. Florece en nuestra lucha.
Gracias querida Beatriz por estas palabras en homenaje a Maira. Ella seguirá iluminando a quienes seguimos en esta ardua tarea de defender los derechos de las mujeres. Su semilla florecerá en cada día en cada mujer que fue atendida, acompañada, orientada por ella.
Un buen homenaje póstumo, este escrito refleja la verdad de Mayra, la describe tal cual ella fue en vida, una mujer muy humana de una sola pieza
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