Opinión

El panorama político en el Cesar

Diógenes Armando Pino Sanjur

04/02/2026 - 05:20

 

El panorama político en el Cesar

 

Se acerca la contienda electoral del 8 de marzo y en el departamento del Cesar la política vuelve a moverse bajo las mismas lógicas de siempre: alianzas de conveniencia, estructuras heredadas y un electorado que, una vez más, parece condenado a escoger entre lo conocido y lo inevitable.

En el caso del Senado, José Alfredo Gnecco insiste en capitalizar la hegemonía política que su familia ha ejercido durante más de tres décadas en el departamento. La estructura, el músculo económico y los compromisos adquiridos con gobernantes y líderes locales siguen siendo su principal fortín. Sin embargo, su campaña no logra encender entusiasmos en varios municipios, lo que evidencia un desgaste natural de un proyecto político que depende más de la maquinaria que de la conexión ciudadana.

Didier Lobo, por su parte, arrancó con bajo perfil, pero supo recomponer su camino mediante alianzas estratégicas con el denominado equipo azul, el G7 y sectores que en otro momento orbitaban alrededor de la casa departamental. El respaldo de líderes del sur del Cesar le permite hoy proyectarse como un candidato competitivo, aunque su crecimiento responde más al reacomodo de fuerzas tradicionales que a una verdadera renovación política.

En contraste, Claudia Margarita Zuleta enfrenta el proceso electoral desde una posición de comodidad política. Su ubicación en una lista cerrada le garantiza, salvo una catástrofe electoral, una curul segura, confirmando que en ciertos sectores la competencia no se libra en las urnas sino en el orden interno de las listas.

El caso de Katia Ospino resulta particular. Su visibilidad mediática, producto de denuncias y trabajo periodístico, le ha permitido posicionarse como alternativa de oposición al poder departamental. No obstante, su aspiración depende de que ese reconocimiento se traduzca en votos efectivos, tanto en el Cesar como en otros departamentos, un reto mayúsculo en un escenario dominado por estructuras tradicionales.

En la Cámara de Representantes, el panorama tampoco se aleja de estas dinámicas. Ape Cuello y el equipo azul lograron consolidar la lista con mayor fortaleza territorial, apoyados en una maquinaria aceitada en los principales municipios del departamento; Una estrategia política dinámica y pegajosa que ha cautivado la juventud y el deporte. Todo indica que podrían repetir la hazaña de asegurar dos curules, confirmando su dominio electoral.

En el campo de la política de opinión aparece Alexandra Pineda, quien ha sabido capitalizar la imagen del presidente Gustavo Petro y el arrastre electoral de Iván Cepeda. Su crecimiento sostenido podría convertirla en representante a la Cámara y significar un golpe simbólico contra la hegemonía política tradicional del Cesar.

La situación de la llamada casa departamental es, quizás, la más crítica. La decisión de presentar dos listas (liberal y de La U) terminó fragmentando fuerzas, debilitando liderazgos y dejando a las cabezas de lista prácticamente solas en la disputa por el umbral.

De allí la pugna directa entre Mello Castro y Gumer de la Peña, quienes hoy libran una batalla desigual, con escaso respaldo interno y disputándose, voto a voto, antiguos apoyos de la familia Gnecco. Más que una contienda ideológica, se trata de una lucha por supervivencia política.

Con este panorama, todo parece indicar que el equipo azul podría quedarse con dos curules en la Cámara, que Alexandra Pineda arrebataría una a la casa departamental y que la última se definirá en un pulso cerrado entre Mello Castro y Gumer de la Peña.

Así se mueve hoy el tablero político del Cesar. Pero en política nada está escrito. Como suele decirse en los corrillos electorales: lo de hoy no garantiza mañana, y en el Cesar, más que en ningún otro lugar, las matemáticas electorales rara vez son exactas.

Amanecerá y veremos

 

Diógenes Armando Pino Sanjur

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Sanjur

Diógenes Armando Pino Sanjur

Tamalamequeando

Diógenes Armando Pino Sanjur, más conocido como May Francisco, nació el 24 de junio de 1976 en un pueblo mágico lleno de historia, cultura y leyendas situado en la margen derecha del Río Magdalena llamado Tamalameque. Hijo de los docentes Diógenes Armando Pino Ávila y Petrona Sanjur De Pino, tiene 2 hijos, May Francisco y Diógenes Miguel, los cuales son su gran amor, alegría, motor y mayor orgullo. Abogado de Profesión, despertó su interés con la escritura de su padre quien es escritor e historiador, se declara un enamorado de su pueblo, de su cultura (la tambora) y apasionado por la política como arte de servir.

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