Opinión

Donde el dolor no es escuchado: una reflexión sobre la depresión y el cuidado

Martha Navarro Bentham

09/04/2026 - 08:10

 

Donde el dolor no es escuchado:  una reflexión sobre la depresión y el cuidado

 

Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

Gálatas 6:2

Hay dolores silenciosos que modifican la forma en que una persona habita el mundo. La depresión es uno de ellos, no siempre se anuncia, no siempre se explica. Se instala en los gestos cotidianos, en el cansancio que no tiene nombre, en la dificultad de sostener lo que antes parecía sencillo. Es un estado que no debería atravesarse en soledad, aunque muchas veces así ocurre.

Hablar de depresión no es solo hablar de química cerebral o de procesos individuales; es también hablar de los entornos que rodean a quien la padece. Porque una persona no se rompe en el vacío: se desgasta, muchas veces, en espacios donde su voz no encuentra eco, donde su esfuerzo es ignorado o donde su presencia se vuelve, poco a poco, invisible.

En algunos contextos institucionales, el cuidado se queda en el discurso. Se enuncian valores, se redactan principios, pero en la práctica cotidiana persisten formas de violencia sutil que terminan por erosionar la estabilidad emocional de quienes habitan esos espacios. El maltrato no siempre grita; a veces se disfraza de indiferencia. Otras veces aparece en la burla hacia ideas ofrecidas con honestidad, en el irrespeto hacia el trabajo construido con dedicación, en la facilidad con la que se desestima lo que otro ha pensado con cuidado. También habita en la apropiación silenciosa, en la invalidación de procesos, en esa sensación persistente de que lo que se entrega no tiene lugar.

Quien atraviesa estas experiencias mientras carga, además, con un estado depresivo, no solo enfrenta su propio mundo interno, enfrenta una intemperie emocional que se agrava con cada gesto de desdén. Y aunque el cuerpo sigue cumpliendo, y la voz sigue intentando nombrarse, algo comienza a retraerse por agotamiento emocional.

Desde ahí, desde ese lugar donde la experiencia se vuelve más honda que cualquier teoría, se comprende que el acompañamiento no puede reducirse a frases hechas ni a recomendaciones superficiales. Acompañar implica reconocer la existencia del otro en su totalidad. Implica escuchar sin apresurarse a corregir, validar sin minimizar, respetar incluso aquello que no se comprende del todo.

Pero también implica algo más complejo: revisar los espacios que habitamos. Porque no es suficiente invitar a alguien a cuidarse si el entorno continúa siendo hostil. Las instituciones (cualquier institución) tienen la responsabilidad de preguntarse qué tipo de vínculos están promoviendo, qué lugar le están dando a la dignidad, cómo están respondiendo ante el sufrimiento que no siempre es visible.

Este no es un reclamo ni un reproche. Es una reflexión nacida de la experiencia para que no se repita en otros cuerpos. Para que quien atraviese la depresión no tenga, además, que defender su valor en los lugares donde debería sentirse sostenido. Para que el respeto y la empatía dejen de ser una excepción y se convierta en una práctica cotidiana real.

Hablar de esto es, también, una forma de cuidado. Nombrar lo que duele abre la posibilidad de que algo cambie. Y tal vez ahí, en ese gesto sencillo pero profundo, comienza otra forma de habitar, una en la que nadie tenga que resistir en silencio lo que podría ser aliviado con algo tan humano como la consideración.

Acompañar a alguien en su dolor no exige heroicidad. Exige presencia. Y, sobre todo, exige no olvidar que toda vida (aun en sus momentos más oscuros) merece ser tratada con respeto y dignidad.

 

Martha Navarro Bentham

Sobre el autor

Martha Navarro Bentham

Martha Navarro Bentham

Ojo de agua

Nacida en Chimichagua, Cesar, Colombia. Escribe desde la experiencia y el asombro, hilando lo que vive con lo que lee. Sus textos son retazos de una realidad observada, donde el territorio, la memoria y los afectos se encuentran para ser nombrados.

1 Comentarios


Olivia Zambrano 10-09-2026 08:35 AM

Amiga muchas gracias por escribir esto en tus libros porque hablas desde tu experiencia. \nNormalizar la depresión es el error pensamos muchas veces que normalizar este mal momento es correcto pero no siempre es así .\nAsí que animarme uno a otros a ser más considerados no estamos solos siempre habrá quien pueda darnos una mano y no olvidarnos de \" Dios poderoso nuestro padre Jehová \".

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

Propuesta de Calendario Académico 2013

Propuesta de Calendario Académico 2013

La semana anterior de receso estudiantil y de actividades de desarrollo institucional, que establece el Decreto 1373 del 2007, produjo...

Lo que pasó y lo que vendrá en el vallenato

Lo que pasó y lo que vendrá en el vallenato

Deseándoles a todos de corazón un feliz año 2017 y, después de unas merecidas vacaciones, regreso con más bríos a seguir escribiendo...

25 de Mayo, Jineth Bedoya y #NoEsHoraDeCallar

25 de Mayo, Jineth Bedoya y #NoEsHoraDeCallar

El día 25 de mayo es el día nacional por la Dignidad de las víctimas de Violencia Sexual, según el Decreto 1480 de 2014; el cual,...

Los niños son protagonistas en el vallenato

Los niños son protagonistas en el vallenato

En la época en que nació y creció el folclor vallenato, los intérpretes y compositores de nuestra música llegaban a ella casi siempre...

Luis Aguilera, in memoriam

Luis Aguilera, in memoriam

Hubiera preferido escribir en esta nota de viernes, cualquier otro tema (política, anécdotas de mi pueblo, costumbres, algo de...