Opinión
Nuestra bella Suiza

Suiza, o Confederación Suiza, es un país europeo de larga tradición de neutralidad, con un poco más de 9 millones de habitantes cuya calidad de vida con estándares elevados que lo hacen atractivo en campos como cultura, turismo, economía y educación entre otros lo sitúan entre los cuatro mejores países del mundo. Los Alpes Suizos y las bellas construcciones, casas, edificios y espacios comunitarios son una impronta que fácilmente identifican a ese bello país a tal punto que procuramos copiar de ellos así sean sus típicas construcciones, casas de techos en punta, balcones y flores característicos que despiertan la admiración de quienes tenemos ocasión de ver esas maravillas dispersas y dignas de admirar en muchos sitios de nuestro país Colombia. Con la boca abierta exclamamos: ¡Hermosas casas! ¡Parece que estuviéramos en Suiza!
Es, por lo demás, curioso escuchar comentarios lúgubres, terroríficos, angustiosos acerca de lo que ha pasado en Colombia a partir de 2022 con el ascenso al poder de la izquierda y su presidente Gustavo Petro. Escenarios agoreros en constante repiqueteo por parte de la nostálgica derecha que veía por primera vez a un gobierno desde la oposición, generaron la sensación de que Colombia hasta el año 2022 era una nación poderosa, con un estatus de vida envidiable, con recursos económicos al nivel de USA, Suiza, Países Escandinavos, con un índice de pobreza bajo y con ingresos económicos de sus habitantes suficientes para considerarse un “país rico” Según ellos todo eso ha desaparecido en este gobierno.
Pues bien, comencemos por ser realistas, sepamos que Colombia no es la Suiza que dizque quieren recuperar los que hasta ahora nos han gobernado, no, Colombia es un país situado en la escala de países con ingresos económicos medio-bajos, gracias a que desde hace 200 años nos manejan con un esquema gamonal en donde el rico es el privilegiado y el pobre es el esclavo de sus insolentes mandatos con desprecio por la clase obrera, son los responsables de las desigualdades e inequidades vergonzosas; la historia de gobernantes indolentes es repugnante aupados por siempre en la corrupción criminal, se han turnado en el poder amparados en los colores azul de los conservadores y rojo de los liberales y últimamente con la presencia de otros partidos políticos que al final sirven PALOMISMO añoran lo que perdieron. Y claro, ellos, llorosos quieren hacernos creer que hasta 2022 éramos Suiza. ¡Tamaña mentira!
Aterricemos algunos datos comparativos del año 2024:
-El ingreso per cápita de Suiza es US 89.537 ($ 331.913.659 pesos) que equivale por mes a US 7.460 ($ 27.657.929 pesos)
-El ingreso per cápita de Colombia es US 7.336 ($ 32.344.424 pesos) que equivale por mes: a US 611 ($ 2.695.368 pesos)
-Pobreza en Suiza año 2.025: 8.1%
Colombia está calificada entre los países más desiguales del mundo. Somos una vergüenza. Veamos este dato: A finales de 1980 la pobreza fluctuaba entre el 45 y 50%, en la década de 1990 a 1999 con una crisis financiera desastrosa, la pobreza se situó en la escandalosa cifra de 55%. Esa época es recordada por la adopción de la política del Neoliberalismo por parte del “Ciertamente” nefasto presidente Gaviria que buscó el fortalecimiento de capitales de los más ricos en detrimento de la gente de abajo, de los pobres.
En el año 2002, la pobreza estaba en 53.7% y en el año 2010 se logró reducir a 37% en los dos periodos de Uribe Vélez. Entre 2010 y 2018 en los periodos de Santos la pobreza se redujo a 32.7% pero en gobierno de Duque (2018-2022), considerado el peor presidente de la historia y para colmo con Pandemia por Covid-19 a bordo, la pobreza alcanzó la pavorosa cifra de 42.5%.
La izquierda en el poder nos muestra reducción de la pobreza en 2024 a nivel histórico de 31.8%, esto es una disminución de 2.8 puntos porcentuales respecto a 2023. La población que salió de la pobreza desde 2021en nuestro país fue de 3.4 millones de personas. En 2022 eran 23 millones de pobres, y en 2026 con una población de 53.8 millones en Colombia se estiman 17 millones en pobreza.
No somos Suiza, los problemas de la pobreza y la desigualdad los hemos arrastrado por décadas, no lo olvidemos.
Recordemos la campaña de hace 4 años para presidencia con la derecha gritando:
- Si llega la izquierda nos vamos a volver como Venezuela
- Nos van a expropiar las propiedades y tierras
- El país va a una dictadura
- Será el fin de la democracia
- Este país se irá al abismo
- El dólar subirá a niveles inalcanzables
- Las empresas se irían del país y con ello el empleo se vendría al piso aumentando los niveles de pobreza
Estamos ad-portas del fin del cuatrienio de la izquierda, y nada de eso ocurrió. ¿Qué sucedió? No veo dictadura, hay democracia, la pobreza ha disminuido, han aumentado las construcciones para escuelas, colegios y universidades aun en la Colombia antaño olvidada, el dólar bajó y el peso se fortaleció, el turismo ha aumentado producto de la confianza del turista nacional y extranjero, aumentan las exportaciones de productos nacionales, se hace tránsito a energía limpia contribuyendo al cambio climático favorable, las líneas férreas emergen como importante alternativa para el progreso, el poder adquisitivo del dinero y un salario mínimo VITAL permite un flujo mayor a almacenes de cadena y tiendas que incluso están invirtiendo con la generación de empleos; es sintomático el plan paseo de las gentes de todas clases sociales a parques, ríos, pueblos vecinos; la industria, los bancos y las empresas han logrado excelentes dividendos y ganancias. Algo bueno está pasando, algo está cambiando. No se puede negar.
Tampoco podemos negar, que se ha fracasado en la política de Paz Total y que la lucha contra la corrupción está lejos de terminarse. Todos los anteriores gobiernos han tomado como bandera de promesa la PAZ y la LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN y el NARCOTRÁFICO. Es preciso mencionar este dato para desmentir a quienes quieren culpar a este gobierno de izquierda de estos males. Esos males son tan antiguos como la república misma, liberales, conservadores, partidos políticos emergentes como Cambio Radical, partido de la U, Alianza Verde y el actual gobierno salpicado por grandes escándalos como el caso de la UNGRD. Punto aparte merece el Centro Democrático al que además de lo anterior se le endilgan su relación estrecha con el Paramilitarismo y crímenes de lesa humanidad con masacres y políticas de matanza de inocentes con los mal llamados Falsos Positivos.
Ahora estamos en campaña presidencial con una democracia fortalecida y con discursos promeseros ajenos a la realidad palpable. Pintan un país fallido, que ha tocado fondo, etc. Los nostálgicos del poder quieren volver a nuestra Bella Suiza de años anteriores. ¿Es broma? Bueno, se oyen cosas como:
- Vamos a salvar a Colombia
- El comunismo está acabando con el país, vamos a acabar con los comunistas
- El gobierno de Petro es el peor de la historia
- Vamos a acabar con la pobreza.
- Vamos a volver a la seguridad
- Vamos a acabar con la guerrilla y el narcotráfico
- Vamos a acabar con la corrupción
Quieren salvar a Colombia de un sorprendente gobierno de izquierda que ha mostrado resultados a pesar de la férrea táctica de la oposición saboteando la aprobación de reformas en salud, en justicia, en lo laboral, en pensiones, en tributación. Me pregunto cuál hubiera sido el panorama en un marco de Acuerdo Nacional donde TODOS se hubieran puesto la camiseta del progreso. El cambio se nota, no lo neguemos, y eso a pesar de un congreso corrupto, del Consejo de Estado y de las altas cortes tumbando todo intento de progreso de una sumisa Fiscalía vendida al poder criminal y sin hechos contundentes en favor de un país que quiere vivir en paz y con honradez, de una junta del Banco de la República que aún con bajos niveles de inflación no reduce los intereses, su accionar es realmente sospechoso; todos ellos en franca oposición política a este gobierno. De verdad son cínicos quienes esgrimen el estribillo de querer salvar a Colombia.
Los resultados del presidente Petro admiten dudas, hay un aire de cambio.
A pocos meses de terminar el primer ejercicio democrático con un presidente de izquierda, la percepción de la gente con la que nos topamos en el día a día muestra signo evidente de que algo está cambiando, reitero, indudablemente no nos hemos convertido en una Venezuela, tampoco en Suiza, ni más faltaba; en cambio con el cambio, valga la redundancia se nota un poquito más de conciencia de país, hay más discusión y más vinculación de la gente que siempre ha llevado el denigrante apelativo de “los nadie” Poco a poco la población va entendiendo quienes han sido los gobernantes anteriores.
Los ataques de la derecha y extrema derecha convertidas por primera vez en Oposición han sido salvajes y sin un día de descanso. Ataques personales al presidente y a todos los que han sido parte de este gobierno, ataques de esbirros camuflados con el rótulo de Cambio, elegidos para cargos ministeriales y otros de alto nivel, y desde adentro horadando el accionar del gobierno. Un caso patético el de Alejandro Gaviria, nombrado en la Cartera de Educación y su nariz metida en la Cartera de Salud con el ánimo de torpedear la Reforma que en el ocaso de este gobierno no va a ver coronada esa gran aspiración. Ataques en el congreso contra toda reforma en provecho de la clase trabajadora, del campesinado y de los indígenas, es decir de “los nadie”. Bueno, la lista de agravios es larga y con un sino desgastante.
Resumamos, la derecha quiere salvar a Colombia de los siguientes éxitos del gobierno de izquierda:
- Disminución de la pobreza
- Disminución de la desnutrición
- Mejor salario mínimo
- Entrega de tierras a la población campesina
- Mejor trato con incentivos salariales a las Fuerzas Militares
- Aumento del turismo nacional y extranjero
- Mejor calidad de vida
- Mejores resultados en la exportación de café, flores y aguacate entre otros.
- Aumento en el número de instituciones, escuelas, colegios y universidades
- Mayor protección de Reservas Naturales
- Intervención en acciones contra el cambio climático con proyectos de energías limpias en la transición obligada de energía fósil hacia el futuro.
- Fortalecimiento de la empresa privada y de la Banca con rendimientos anuales sólidos y confianza en la gestión del gobierno para llevar al país actualmente a niveles de inflación bajos a pesar de la injerencia de los sabios del Banco de la República empeñados tercamente en aumentar las tasas de interés en contravía de la situación actual.
- Proyectos para poner a funcionar las vías férreas.
Me inquieta pensar que los que quieren salvar a Colombia quieren acabar con todo lo logrado en este gobierno. Las elecciones presidenciales se acercan. Pensemos y votemos a conciencia. No somos Suiza, nunca lo fuimos, un voto pensante nos hará escalar en forma coherente y dinámica en un gobierno pluralista que gobierne para todos. ¿Será que por nuestra culpa volveremos al Palomismo?
Edgar Arcos Palma
Sobre el autor
Edgar Arcos Palma
El Catabre
Escritor nacido en Pasto (Nariño). Autor de las novelas “Yaguargo” (2021) y “Escalera al vacío” (2023). Médico de la Universidad Nacional de Colombia (Bogotá) y endocrinólogo de la Universidad René Descartes (París, Francia). Es miembro del comité editorial de la revista Estafeta. Publica sus cuentos en la revista Estafeta y PanoramaCultural.com.co.
0 Comentarios
Le puede interesar
¿Es el momento para homenajear a Carlos Vives?
Otro era el tema que tenía previsto para la columna de hoy; sin embargo, justo cuando me aprestaba a escribirla me llegó el bol...
Infraestructura víctima de la violencia y la corrupción
El conflicto social y armado que sufre Colombia podría considerarse que es un subproducto de la corrupción, de ella se agarran to...
Ahora sí, un concejo de puertas abiertas
En los pueblos del Caribe colombiano es muy dado hacer chistes con los actos de los concejos municipales y con la ignorancia supina d...
El General en su ingenuidad
Nada más importante para el futuro de la paz que las declaraciones que dará el general Rubén Alzate, una vez recupere su libertad,...
La Paz, bajo guerra psicológica
La inmensa mayoría de los colombianos celebramos los avances del proceso de paz, soñamos con el desescalonamiento del conflicto arm...










