Opinión
Sur Caribe: el departamento que aún no nace

Lo que parecía un hecho en este gobierno terminó convertido en un sueño inconcluso: la conformación del departamento número 33 de Colombia, bautizado como “Sur Caribe”. No se trata de una invención ni de un capricho de sus habitantes, sino de una aspiración legítima de autonomía y descentralización en territorios históricamente olvidados.
La iniciativa, liderada y radicada en el Congreso por la representante palenquera Dorina Hernández Palomino, revivió las esperanzas de quienes sueñan con gobernar sus propios recursos y atender sus propios intereses. Sin embargo, el mayor obstáculo ha sido la mezquindad de la dirigencia política de los cuatro departamentos implicados, que ven amenazado su fortín electoral. El Cesar, por ejemplo, tendría que ceder diez municipios, un caudal político que sus élites no están dispuestas a perder. Así, mientras las capitales concentran la mirada en sus centros urbanos, los municipios del sur permanecen en abandono.
La creación de Sur Caribe sería un acto de reconocimiento, dignidad y justicia para los pobladores de un vasto territorio conformado por 28 municipios de Bolívar, Cesar, Magdalena y Norte de Santander, quienes comparten las mismas necesidades y el mismo aislamiento frente a sus capitales administrativas.
Los municipios del sur del Cesar son ejemplo de ese abandono estatal. Su cercanía con zonas de conflicto les ha dejado una marcada inestabilidad en seguridad. Por eso, desligarse de la dependencia administrativa de Valledupar, Cartagena o Santa Marta no es solo un asunto burocrático: es una necesidad vital. No es justo que un docente de San Alberto tenga que viajar hasta Valledupar para un trámite, o que un habitante del sur de Bolívar deba atravesar ríos y otros departamentos para llegar a Cartagena.
Pensar en Sur Caribe es pensar en la dignidad de quienes realizan trámites que para otros colombianos serían rutinarios, pero que allí se convierten en travesías. Es también reconocer que las talanqueras políticas han frenado propuestas que mejorarían la vida de miles de habitantes.
Muchos soñaron que, en el gobierno de Gustavo Petro, ya en su fase final, esta iniciativa se materializaría. Pero no ocurrió. Por eso hoy la pregunta sigue vigente y cargada de frustración: ¿Qué pasó con la conformación del nuevo departamento Sur Caribe?
Luis Nerio Mejía





