Opinión

Descubriendo Valledupar

Idenys Navarro Guillén

10/06/2026 - 07:45

 

Descubriendo Valledupar
La Calle Simón Bolívar en Valledupar / Foto: Viator

 

 

Manejar en esta ciudad algunos lo encuentran abrumador y otros relajante, depende de la experiencia previa o del cristal con que se mire, si vienes por primera vez y vienes de ciudades más grandes con más tráfico y poca calidad de vida, Valledupar puede ser todo un descubrimiento, pero si eres de acá y te sientes atrapado en una realidad de la que quieres escapar, no notas el verdor de los árboles, ni las trinitarias vibrantes, ni mucho menos el parloteo de los loros; solo verás el enjambre de motorizados a tu alrededor, los cuales despiertan gran curiosidad y desconcierto a un extranjero, empero a un local lo exasperan.

Tiempo atrás conocí a una pareja de alemanes que vinieron por primera vez a Latinoamérica y, por azares de la vida, su destino providencial fue Valledupar, venían de los Alpes, así que encontraban el ardiente sol encantador. Decían que les gustaba el calor sobrecogedor, sus caras de sorpresa y exclamaciones al ver las motos compartidas era un espectáculo, las peculiaridades de esta ciudad era para ellos todo un descubrimiento, su rozagante hija quería comer a toda hora patacones y creo que así lo hizo; quedaron en volver, se despidieron muy conmovidos.

Hace ya cuatro años que llegué de vacaciones y con un futuro incierto, terminé quedándome. En esta ciudad empecé a descubrir lo familiar en lo cotidiano, al principio no entendía el porqué y me sentía a la espera de descubrir una razón que me explicara porque me sentía tan a gusto. Un día, al leer en una página cultural la expresión "Valledupar es Macondo", todo empezó a cobrar sentido para mí, entendí porque cualquier novedad o peculiaridad de Valledupar se me tornaba siempre familiar, cualquier desorden me causaba gracia y todo nuevo descubrimiento llenaba de sonrisas mi día.

Viviendo fuera del país, por años leí a Gabo con gran entusiasmo, encontré en sus líneas el camino a unos recuerdos que no tenía, pero quería imaginar con añoranza, sus libros me conectaron con la tierra que me vio nacer, sus palabras me sembraron un arraigo en el corazón que mi familia aun no entiende; y esto es lo que intento ahora: construir esos recuerdos, descubriendo la belleza en la simplicidad de la cotidianidad de una vida en Valledupar.

 

Idenys Navarro Guillén

1 Comentarios


Turri Molina 10-06-2026 12:05 PM

Fabulosa esa mirada a la valledupar de siempre

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

Editorial: Victorias sobre el lenguaje y el entorno

Editorial: Victorias sobre el lenguaje y el entorno

El artículo más leído de la semana pasada en PanoramaCultural.com.co nos abrió la puerta sobre un gran despertar –y por lo tanto, una...

Ausencia del Estado y la violencia

Ausencia del Estado y la violencia

La ausencia del Estado en ciertos lugares del territorio colombiano obedece a muchos factores, entre ellos el geográfico, tomando como...

La foto del miedo

La foto del miedo

Aquí mucha gente vive con angustia. Las calles se han convertido en un nudo de temores, sospechas y furias. El prójimo inspira poca...

Reflexiones del 2021 y visión para el 2022

Reflexiones del 2021 y visión para el 2022

En estos tiempos, el presente toma un valor poderoso, la incertidumbre agobia nuestros planes, pero no implica que mate nuestras...

Ataques a la transparencia de un festival (1)

Ataques a la transparencia de un festival (1)

Resulta difícil entender cómo a varios de los mismos músicos participantes no les conviene para nada que un festival pregone querer...