Opinión
Peleas entre hermanos

Los hermanos Rodrigo e Iván Roncallo formaban parte de la cofradía de amigos, risas y silencios compartidos, que año tras año solíamos reunirnos en vacaciones en el pueblo para realizar actividades propias de esa época.
—Eran tiempos —recuerda Iván— que con pocas cosas fuimos felices. Nos bastaba poco: un chapuzón en Tapegua, los paseos a “Canaima” y a “Pasa corriendo” un sancocho de gallina, y sin ferragamos que presumir; nuestra riqueza era otra: la risa fácil, reunirnos para echar cuentos de nuestra tierra y una amistad hecha pa’ durar toda la vida.
Cierta mañana, congregados en el traspatio de la familia Moreno —que oficiaba como santuario de maquinaria pesada y de otra agrícola aún en uso—, apareció Iván con inequívocas señales de haber participado en una riña: un “ojo colombiano” y una constelación de moretones así lo acreditaban.
—Anjá compa, ¿y con quién fue la pelea? —le indagó Armando Rafael Osorio Lizcano.
—Nombe, nada, vainas que pasan —contestó esquivamente.
—Cuenta, cuenta, ¿con quién fue la vaina? —le insistimos.
—Hombe, la vaina fue con Rodrigo. Ustedes saben que a ese man no le gusta perder...
La semana precedente, y por una interpretación acomodada de la canción “Señora”, interpretada por Otto Serge y Rafael Ricardo, de la autoría de Rafa Manjarrez, a Iván se le dio por cambiarle el final a la frase y cantar: “La verdad es que a mí celos me da, cuando la veo llegar con el señor Rodrigo…”
El reclamo encolerizado de su hermano no se hizo esperar y terminó en una monumental muñequera por los lados de “La Playita”.
En esas, apareció Rodrigo con similares muestras de la trifulca y afirmó aceleradamente:
—Lo que pasa es que tú te las tiras siempre de avispado...
—¡Joda, ustedes tiraron fue a matarse! —dictaminó Rafa Osorio.
Ya casi se iban a las manos cuando Argemiro Herrera, en tono conciliador, propuso:
—Esas peleas no pueden seguir porque ustedes son hermanos. Vamos a escuchar a ver quién tiene la razón—
Así, acomodados entre los hierros retorcidos y otros en la chaza de la vetusta pero aun andando camioneta “La Power”, nos dispusimos a escuchar:
—Lo que pasa es que tú siempre te la quieres tirar de más avispado— le interrumpió airadamente Rodrigo.
—Eché, compa, ¿y en cuál disco del nuevo LP de Oñate te nombran? —pregunté intrigado, haciendo eco de la inquietud de los presentes.
—Jodaa, mi hermano, me extraña. ¿En cuál más? En el disco de su amigo Rafa Manjarrez, “Dilema de mi vida”.
Nos miramos extrañados...
—O es que ustedes no han oído el pedacito onde clarito dice: “Vienen diciembres Iván...”
El improvisado jurado dictaminó rápidamente, y a Rodrigo le tocó pagar las cervezas del fin de semana.
Enoc Adolfo Guzmán





