Opinión
¿La FIFA favorece a Argentina en los últimos Mundiales?

Imagina esto: estás viendo el Mundial 2026, Argentina remonta un partido dramático contra Egipto en octavos, Messi celebra como si fuera 2022 otra vez… y de repente, las redes estallan. “¡Arreglado!”, gritan unos. “¡Favoritismo total!”, corean otros. ¿FIFA tiene un crush secreto con la Albiceleste? Vamos a desmenuzar esta telenovela futbolera con humor, datos y sin tomar partido… demasiado.
Todo empezó (o volvió a explotar) en ese partidazo contra Egipto. Un gol anulado por una falta dudosa, un penalti que Salah y compañía juran que era clarísimo, y Argentina que se lleva el triunfo en el descuento. El entrenador egipcio Hossam Hassan no se guardó nada: habló de “presiones” y hasta sugirió que querían mantener a Messi en el torneo para vender más camisetas. Egipto presentó queja formal ante FIFA. En redes, los memes volaron más rápido que un contraataque de Julián Álvarez. “FIFA tiene la camiseta argentina debajo del traje”, decían algunos. Y no es la primera vez.
Argentina acumuló ocho penales en sus últimos 12 partidos de Mundial (récord histórico). ¿Casualidad? ¿Messi-magia? ¿O árbitros que se ponen nerviosos cuando ven la camiseta celeste y blanca? Los números invitan a la conspiración. En 2022 ya generaron polémica similar. Mientras tanto, rivales como Brasil o Francia ven cómo sus caminos parecen más pedregosos.
Pero aquí viene el giro: FIFA sale al quite con todo. Pierluigi Collina, el jefe de arbitraje (y leyenda viviente), fue clarísimo: “Nadie influye en los árbitros, ni siquiera Infantino”. Dijo que las acusaciones sin fundamento dañan el deporte y ponen en riesgo a los jueces y sus familias. Collina recuerda que el VAR y las decisiones siempre generan debate, pero de ahí a un complot mundial hay un trecho largo. ¿Y si miramos con lupa? El fútbol es pasional y subjetivo. Un penalti que para unos es clarísimo, para otros es “suave”. Argentina juega bien, presiona alto y genera ocasiones… eso también explica algunos penales. Además, Messi sigue siendo el gran imán comercial del deporte: su presencia vende entradas, camisetas y derechos de TV.
Entonces, ¿Favorecimiento consciente? Difícil de probar. ¿Errores humanos que parecen sospechosos? Totalmente posible. Recordemos que FIFA ya tuvo sus escándalos de corrupción en el pasado (2015, ¿alguien se acuerda?). Y que, extrañamente, se ha visto a Gianni Infantino celebrar los goles de Argentina con sospechosa energía. Aunque hay que reconocer que Argentina puede llegar lejos porque tiene talento, carácter y un Messi que, a sus 39 años, sigue bailando rivales.
Verónica Salas





