Opinión
Empalmes atípicos

Al consultar el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española sobre el verbo empalmar, encontramos entre sus principales sinónimos los de entrelazar, acoplar, ligar y combinar, pero también significa suceder o continuar algo sin interrupción.
En Colombia, todos conocíamos el significado de la palabra empalme de gobierno, pero como también sabemos que las palabras son organismos vivos que nacen, se transforman y hasta mueren en las culturas, eso al parecer está ocurriendo con el empalme que se está realizando entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y el entrante de Abelardo de la Espriella.
Hemos conocido tres tipos de empalmes que yo llamo atípicos: el primero fue el anunciado por el nuevo mandatario con el nombre de empalme regional o territorial que a muchos ciudadanos nos sorprendió, dado que empalmar lo conocemos como una entrega y las autoridades locales acostumbran a empalmar es con sus sucesores que se eligen popularmente en los entes territoriales.
La pregunta que surge es ¿por qué el abogado de la Espriella le llama empalme a lo que a todas luces no es otra cosa que una visita informal para conocer y diagnosticar las necesidades de las regiones, los compromisos del gobierno nacional, sus obras inconclusas y con base en ello organizar su plan de desarrollo? Lo que, mirado de esa manera, me parece una buena estrategia.
Todos conocíamos hasta estas calendas, que el empalme de gobierno nacional entrante se hacía con el gobierno nacional saliente y lo mismo en lo local. En Colombia legalmente los empalmes son las conversaciones previas a los informes de entrega en las ramas del poder público y demás órganos del Estado, que están regulados por la Ley 951 de 2005.
Otro empalme atípico que hasta hoy conocemos es el llamado empalme internacional. El presidente electo ha designado a su vicepresidente y a un equipo de su gabinete en ciernes para que se traslade a otro país a realizar un mal llamado empalme internacional, lo que a nuestro juicio no es otra cosa que unas conversaciones con autoridades de otros países para efectos de ayudas, cooperación y buenas relaciones entre Estados.
Eso también es bueno mirado así. Lo que no entendemos es porque se le da el nombre de empalme a una visita y acercamiento con gobiernos de otros Estados.
Como si todo esto fuera poco nace otra clase de empalme atípico, que es el planteado por el gobierno saliente ante la decisión del entrante de retirarse de las reuniones iniciales. A este se le llama empalme con sillas vacías, que es lo mismo que un empalme “yo con yo” es decir una especie de rendición de cuentas frente a unas cámaras y luego se presentarán esos videos en algunos medios. Otro empalme atípico y sui géneris.
Todo lo que inicia mal termina mal, desde que se le puso el apellido anticorrupción a la palabra empalme ya se sabía para donde íbamos. Todo apunta a generar inquina, a dividirnos más de lo que estamos, muchos quieren seguir alimentando la bronca porque eso les ha rendido buenos frutos. Yo en cambio creo aún en que lo único que nos puede ayudar como nación es la paz y la reconciliación.
Colofón: Hay muchos aficionados al fútbol que casi lloran no de alegría sino de tristeza por las dos últimas remontadas épicas de la selección argentina en el mundial de fútbol 2026. La animadversión que se han ganado los gauchos por su ego y prepotencia, hace que muchos colombianos el domingo estén haciéndole fuerza a la madre patria. Yo deseo de todo corazón que Lionel Messi bata todos los récords en mundiales y que el campeón sea Argentina.
Jorge Nain Ruiz Ditta





