Opinión

Editorial: Retos de la igualdad de género en Colombia

Redacción

11/03/2013 - 11:30

 

Recordar los esfuerzos que realizan miles de mujeres para hacer realidad el sueño de una igualdad de género en Colombia y el resto del mundo requiere más de un día. Más de varias semanas o meses al año.

En realidad, debería ser un deber permanente. Los medios de comunicación –y otros sectores que dialogan continuamente con el gran público– tenemos esa responsabilidad de visibilizar el esfuerzo de ciertos segmentos y ayudar a que se establezca un equilibrio.

Tenemos esa tarea de explicar lo que esconde la expresión igualdad de género, dar ejemplos  de abusos y de superación, enseñar la vida cotidiana de quienes han emprendido esa lucha, mostrar a qué tipo de obstáculos se enfrentan, para que, progresivamente, se instaure la necesidad y el deseo de mejorar.

Como bien describe el “Atlas mundial de género en la educación” (UNESCO, 2012), “La igualdad de género no sólo es indispensable para proteger derechos humanos y libertades fundamentales que revisten carácter universal, sino que constituye además un poderoso catalizador del desarrollo”.

La igualdad de género supone una lucha a distintos niveles, jurídica y económica, pero también, y quizás sea ésta la más importante, una inversión educacional importante dirigida tanto a las mujeres como a los hombres.

Es bueno saber, por ejemplo, que en muchos sectores de Colombia, niñas y mujeres siguen todavía privadas de una plena y verdadera igualdad de oportunidades educativas. Aunque ha habido progresos hacia la paridad en la enseñanza primaria, esta tendencia se ve frenada en las regiones en desarrollo al llegar a la secundaria.

La educación de niñas y mujeres trae consigo muy diversos beneficios, desde la mejora de la salud materna, el bienestar en los hogares, hasta la reducción de las tasas de la mortalidad infantil y los índices de natalidad, pasando por una prevención más eficaz de la infección por el VIH y SIDA.

Esa educación también se refleja en las costumbres cívicas y el refuerzo de las instituciones. Los países más igualitarios del mundo –los países escandinavos– se caracterizan por ser países más incluyentes donde las políticas sociales llegan a más gente y benefician a toda la comunidad, sin las barreras que pueden suponer una difícil entrada al mercado laboral o una injusta retribución.

Pero tampoco podemos descartar la educación de los hombres quienes, frente a las exigencias de una sociedad en pleno desarrollo, deben impregnarse de nuevos conceptos como el trabajo en equipo y el respeto. Valores esenciales de una sociedad moderna.

Es evidente que, ante el reto de la igualdad de género, todos debemos actuar sin reticencias, confiando en que las victorias de la mujer son las victorias de toda la sociedad.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

Valledupar merece convertirse en ciudad

Valledupar merece convertirse en ciudad

Habitualmente, en la esfera de la planeación urbana contemporánea suele hablarse de transformación de ciudad, desde luego, Valledupa...

Aquellas frasecitas calientes y picantes del 2015

Aquellas frasecitas calientes y picantes del 2015

Iniciar un proceso de seguimiento de las personalidades a nivel local y regional es trabajo, dedicación y constancia. Para nuestro c...

Identidad y sentido de pertenencia

Identidad y sentido de pertenencia

  A propósito del Foro Educativo Nacional que desde la semana pasada se ha dado en las diferentes Instituciones educativas del pa...

Valledupar y Santa Marta: dos formas de ver el patrimonio cultural

Valledupar y Santa Marta: dos formas de ver el patrimonio cultural

Hay una gran diferencia entre Santa Marta y Valledupar y, aún cuando odio las comparaciones, me permito anotárselas. Esto es históri...

Al saludo vallenato no lo pueden matar

Al saludo vallenato no lo pueden matar

Al folclor vallenato no se le debe desmembrar a uno de sus miembros preferidos porque queda como viudo con mujer viva. A la música ...

Lo más leído

El tamal, un plato típico del Tolima

Alba Llorente Majana | Gastronomía

¿Por dónde le entra el agua al coco?

Alberto Muñoz Peñaloza | Opinión

En el Plato del Hombre Caimán

Diego Andrés Rosselli | Patrimonio

Leandro Díaz y las mujeres de sus canciones

Redacción | Música y folclor

La Clavicembelada de Garcés

Alberto Muñoz Peñaloza | Ocio y sociedad

Otro festival vallenato en Cundinamarca

Jorge Nain Ruiz | Opinión

Síguenos

facebook twitter youtube