Opinión

La alegría de leer

Rodolfo Quintero Romero

13/03/2013 - 11:50

 

Bajo el marco de una tarde veranera y un ambiente de alegría y festejo en la plaza Alfonso López se celebró, este 8 de marzo, la graduación de las últimas setecientas cincuenta  personas, de cinco mil trescientas, beneficiarias de la primera etapa del programa cubano “Yo, sí puedo”, que impulsa la Alcaldía para erradicar el analfabetismo en Valledupar.

La gente llegó a expresar su felicidad, su emoción sin límites por un hecho concreto y tangible: haber aprendido a leer, escribir y realizar las operaciones aritméticas básicas. Nunca antes, en esa Plaza, se ha celebrado una fiesta por una razón más justa, humana, incluyente y democrática.

El setenta por ciento de todos los alfabetizados son mujeres trabajadoras y luchadoras, muchas de ellas víctimas de violencias de todo tipo, que no quieren flores ni piropos el día internacional de la mujer sino ver realizados sus derechos fundamentales, entre ellos, el derecho a la educación.

La economía tiene que tener un sentido moral decía Adam Smith, padre de la economía política. Es decir, tiene que estar al servicio de la gente y no la gente al servicio de la economía. No puede haber prosperidad, por ejemplo, mientras haya un sector de la población viviendo en el oscuro mundo del analfabetismo.

Un 12,5 por ciento de la población de Valledupar no sabe leer ni escribir; el promedio nacional es de 9,6. Estamos hablando de aproximadamente veinte mil vallenatos mayores de quince años. No deja uno de preguntarse: ¿Qué hicieron sus alcaldes en estos 46 años que tiene de ser capital de Departamento? De todo, menos invertir en los pobres.

La educación da autoestima, orgullo a las personas. Las hace sentir dignas, sobre todo en este siglo XXI del conocimiento y la información. Mantener una población iletrada es reducirla a la marginalidad y la exclusión; mutilarla, quitarle oportunidades y negarle la libertad de recibir una buena educación, informarse y participar activamente en la vida social, política, económica y cultural de su comunidad.

No saldremos del atraso, no superaremos la pobreza, no acabaremos con el hambre mientras existan personas que no sepan leer y escribir. Un pueblo letrado puede conocer y reclamar sus derechos ciudadanos; tal vez por esta razón hay sectores interesados en que muchos se mantengan en la ignorancia.

Fredys Socarrás es el alcalde de todos los vallenatos pero ha comprendido que el presupuesto municipal debe enfocarse en los que más lo necesitan: la población en condiciones de mayor vulnerabilidad, los pobres de la tierra. Pavimentar calles y carreteras es bueno; el ladrillo y el concreto también; pero más importante que el cemento es la gente. Su educación, su salud, recreación, seguridad y su dignidad.

Necesitamos que el gobernador Monsalvo haga lo mismo. No es posible que el Cesar tenga un 17 por ciento de analfabetas en su población adulta. Por favor, con dineros de las regalías alfabeticemos a los 85 mil cesarenses iletrados y libremos al Departamento de este cáncer del espíritu.

Todo fue alegría y emoción la tarde histórica del 8 de marzo. La orquesta no cesó de tocar nuestro Pilón carnavalero; pero la nota más alta la dio un sordomudo cuando en la tarima escribió una breve carta que leyó su madre, también recién alfabetizada, emocionada ante el público.

 

Rodolfo Quintero Romero

@rodoquinteromer

Sobre el autor

Rodolfo Quintero Romero

Rodolfo Quintero Romero

Causa común

Rodolfo Quintero Romero. Agrónomo. Máster en Economía, especialista en Derecho del Medio Ambiente y Profesor Universitario. Su columna nos invita a conectar con la actualidad cesarense y entender los retos a enfrentar para lograr un crecimiento sostenible y duradero en el departamento.

@Rodoquinteromer

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

Intolerancia que da escalofrío…

Intolerancia que da escalofrío…

“Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas”. JFK Intolerante, el ...

El Cesar tiene sed

El Cesar tiene sed

  La semana pasada salió un diagnóstico que desnuda la situación del Cesar frente al alcance de los diecisiete ODS que están inte...

Mejor caribe que costeño

Mejor caribe que costeño

La revista Soho perturbó la psiquis pendenciera y bulliciosa del costeño, pues a principio de febrero publicaron un artículo del p...

La estupidez como mecanismo de poder

La estupidez como mecanismo de poder

“Las tiranías fomentan la estupidez.” (Borges) Nada difícil inferir que la estupidez del ser humano  por sus atributos es muc...

Las dos plagas

Las dos plagas

Por estos días, después de la agitada contienda política que, gracias a Dios, acaba de pasar, una impresionante cantidad de sancud...

Lo más leído

La tenebrosa ruta de Alfinger

Pedro Castro Trespalacios | Historia

Una filosofía latinoamericana

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

La violencia empieza en casa

Maira Ropero | Bienestar

Los asaltos del Carnaval Popular de Barranquilla

José Bejarano Pérez | Música y folclor

Infamias y eternidades: las dos historias de Borges

Gabriel Jiménez Emán | Literatura

Los suplementos literarios en Colombia

Antonio Acevedo Linares | Periodismo

El regalito

Alberto Muñoz Peñaloza | Música y folclor

Bosques y plantaciones forestales: realidades enfrentadas

Adolfo Cordero Rivera | Medio ambiente

La estancia de Altos del Rosario, Bolívar

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube