Opinión

Las categorías de acordeoneros de hoy

Jorge Nain Ruiz

31/05/2013 - 11:07

 

Jóvenes acordeoneros / Foto: ClarínEn la magistral obra  “Vallenato, hombre y canto” del Doctor Ciro Quiroz Otero se cita al Padre Enrique Pérez Arbeláez, quien hizo una clasificación de los acordeoneros en tres grandes grupos: los jornaleros que adquirían los acordeones con el ahorro de sus jornales y de ninguna manera con el ánimo de obtener beneficios económicos, sino de alegrar y distraer a sus compañeros de faena; un segundo grupo compuesto por músicos de profesión que alternaban el trabajo material con toques y parrandas los fines de semana, y, por último, una tercera categoría integrada por los vende-música quienes eran carentes de originalidad, normalmente grandes imitadores y escasos de imaginación.

Quienes adquieren hoy un acordeón con el propósito de aprender a tocarlo, lo más probable es que terminen en uno de los siguientes grupos:

(1) Aquellos que, no obstante tener definida una profesión y un camino laboral, quieren alegrar a sus familiares y amigos en reuniones sociales, pero no desean, ni procuran perfeccionar su interpretación, porque a esa actividad suelen darle el carácter de hobby.

(2) Quienes anhelan convertirse en músicos de profesión y desde muy pequeños adquieren el instrumento poniéndole todo el empeño y dedicación, pero que, por razones diversas como la suerte, no llegan a adquirir fama ni triunfos importantes, pero sí logran hacer de ese arte una manera de ganarse la vida, tocan en bailes, parrandas y obtienen su sustento y el de su familia de esa actividad; a estos casi siempre les toca incursionar en algún otro oficio para sobrevivir.

(3) También tenemos un bloque de músicos que inician muy jóvenes esas lides, aprenden a interpretar el instrumento con gran destreza, adquieren las habilidades y experticia para enfrentarse en franca lid a otros contrincantes en festivales y concursos, logran grabar y en ocasiones hasta hacer popular algunos temas; sin embargo nunca alcanzan a cotizarse lo suficiente para estar entre los preferidos por las disqueras y cantantes del primer nivel; estos también logran vivir de la música, pero les toca, como a los anteriores, compensar con otra actividad lo necesario para sacar adelante un hogar.

(4) Por último, tenemos aquellos a quienes todos los astros se les alinean de tal manera que logran a veces en muy corto tiempo llegar a la cima del éxito, la fama y, por supuesto, la riqueza; claro hay que decirlo, es el grupo minoritario, y estos también corren con el riego de una bonanza efímera.

 

Jorge Nain Ruiz

@JorgeNainRuiz

Sobre el autor

Jorge Nain Ruiz

Jorge Nain Ruiz

Vallenateando

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

@jorgenainruiz

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Adornos peligrosos y el arte del encuentro

Adornos peligrosos y el arte del encuentro

  I Su prosa revela imágenes de un pasado coloquial y vertiginoso, pero también mágico. Él hace de la fábula una artimaña se...

Las letras del nuevo vallenato

Las letras del nuevo vallenato

  “Me gusta andar soltera y esta buena la cosa como Ana del Castillo numeral la voa hace boja   A mí me gusta es beber A...

Los 65 años de Diomedes Díaz

Los 65 años de Diomedes Díaz

  El 26 de mayo se dan cita en el cementerio Jardines del Ecce-Homo de Valledupar, muchas personalidades del ámbito nacional, region...

En la hacienda San Carlos (Tercera parte)

En la hacienda San Carlos (Tercera parte)

  Con mi prima Estela, de piel Canela, cabellos largos, rostro de niña inocente, corríamos por los campos. También estaban mis pri...

Cultura en posconflicto

Cultura en posconflicto

En mis años de secundaria, a algún escritor del que hoy no recuerdo su nombre, y que Google, como cosa rara, se negó a encontrarlo ...

Lo más leído

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados