Opinión

Editorial: La ley que lo cambia todo

Redacción

22/07/2013 - 12:50

 

De cómo la ley 1257 de 2008 ha pasado desapercibida para una gran parte de la opinión pública en Colombia, es un verdadero motivo de reflexión. Y de cómo puede cambiarlo todo en los próximos años, éste es otro interrogante del que usted, lector, tiene gran parte de la respuesta.

La visita de la sub-editora del periódico El Tiempo, Jineth Bedoya, la semana pasada a Valledupar en el marco de una campaña llamada “No es hora de callar”, destapó ciertas realidades que, pese al trabajo continuo y extenuante de voceras y activistas, tardamos en admitir y reconocer.

Primero de todo, ya existe en Colombia una ley completa y casi-perfecta para evitar y prevenir la violencia que asola a la mujer. Es una ley que implica a todos, hombres y mujeres, autoridades y jueces, y que nace como herramienta contra el silencio, la indiferencia o la victimización.

Con ella se pretende impedir y visibilizar los cinco tipos de violencia del que padece la mujer en su vida cotidiana: la física, psicológica, sexual, matrimonial y económica. Cinco tipos de violencia que no solamente se encierran en la privacidad de los hogares sino que también recorren libremente las calles de nuestro territorio, se incrustan en locales donde se explotan a mujeres, e invaden a menudo las líneas de periódicos sensacionalistas y otros más serios (que repiten ciertas expresiones por automatismo o falta de sensibilidad).

La conferencia de Jineth Bedoya expuso claras evidencias de lo permisivos que somos frente a la violencia de género y lo habitual que se convierte en ciertos contextos sociales. Cada día 245 colombianas son víctimas de algún tipo de violencia.

Pero aquí no queda el asunto: las encuestas demuestran que el “75% de los hombres considera que es mejor no provocarlos cuando están bravos”. Uno de cada dos hombres encuestados admite haber insultado o haber hecho sentir mal a su esposa o pareja.

En total más de 400.000 mujeres fueron víctimas de abuso sexual en la última década y esto supone para cada una de ellas un sufrimiento, unas heridas y un miedo que muy pocos somos dados a entender. Según Jineth Bedoya, la violencia sexual que ha conocido Colombia es equiparable a la de países africanos como Ruanda o Congo en sus peores años de violencia.

Así pues, la ley 1257 de 2008 viene a cambiarlo todo y romper con el paradigma de un país donde las autoridades se desentienden de la realidad social. “Con esta ley la autoridad está obligada a investigar un incidente o una muerte –explicó Jineth Bedoya–. Ya no sólo se puede considerar como un problema de violencia doméstica”.

¿Pero qué implica esto para todos los demás? ¿Los que trabajan en los medios de comunicación o en la mediación social? ¿Los vecinos o familiares de las mujeres que padecen la violencia a diario?

La respuesta es una mayor solidaridad y la obligación moral de informarse sobre las soluciones o las alternativas que incluye esta ley para condenar un acto, o bien para defender a una mujer expuesta a la violencia.

Dicho en otras palabras, la ley 1257 de 2008 nos empodera y ayuda a combatir la violencia de género. Callarse o ignorar los elementos que incluye es colaborar a la perpetuación de la violencia.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

La Piedra en el Zapato

La Piedra en el Zapato

En Valledupar existe un grupo de investigación adscrito a la Universidad Popular del Cesar que viene marcando la diferencia y que...

Buscando el valor de la paz

Buscando el valor de la paz

Colombia es un país que lleva más de cinco décadas de conflicto armado, y como consecuencia de este dolor continuado no existe un...

En Colombia, el cambio lo hacemos todos

En Colombia, el cambio lo hacemos todos

Culminada la jornada electoral en la que los colombianos decidieron quien regirá los destinos del país durante el próximo cuatrienio,...

Hablemos del mes “rosa”. ¿Es rosa?

Hablemos del mes “rosa”. ¿Es rosa?

En este mes se conmemora la lucha contra el cáncer de mama. En realidad, se le llama el Mes Rosa. Sin embargo, considero que será el...

Lo que está pasando en los festivales

Lo que está pasando en los festivales

Durante el año 2023 me dediqué a visitar festivales vallenatos en buena parte de la costa Caribe colombiana y, en el primer semestre...