Opinión

El Vallenato ahora en Afganistán

Jorge Nain Ruiz

02/09/2013 - 12:09

 

El embajador norteamericano Michael McKinley con los Niños del Vallenato del Turco GilEl miércoles pasado la cadena radial Caracol entrevistó al embajador de Estados Unidos en Colombia Michael McKinley y este señor, quien ha sido nombrado recientemente como embajador en Afganistán, y prácticamente se está despidiendo de nuestro país, sorprendió a muchos al afirmar que lo que más le gustó de Colombia en su estadía como Embajador  fue su música, pero especialmente la vallenata, de la cual afirma se llevará una buena provisión para Afganistán porque él y su esposa Fátima a donde vayan escucharán el vallenato.

Cuando el periodista Darío Arismendi le preguntó porque se habían enamorado del Vallenato, el embajador afirmó que su visita a Valledupar durante el pasado Festival de la Leyenda Vallenata lo había convencido de que esta música le llegaba al alma, especialmente sus letras.

El Embajador no ahorró elogios para nuestra música y dijo también que uno de los aspectos que más le gustaba del vallenato era su alegría, que no era una música triste y que valoraba el sentimiento y la entrega que sus creadores le ponían a cada canción.

Para nosotros los amantes y defensores de este género musical, eso que le ocurrió al embajador  McKinley y su señora no es nada nuevo, es lo que le ocurre a diario a todos aquellos colombianos o extranjeros que conocen un poco más el fondo de nuestra música, sus creadores, sus escenarios, su contexto en general  no es otra cosa que un elixir para todo aquel que tiene algo de sensibilidad artística.

Señor embajador nuestro País Vallenato le agradece por llevar nuestra música a Afganistán, pero lo más grato para nosotros es que usted y su señora esposa lleven nuestro folclor en el  alma, como usted mismo se lo ha hecho conocer al país por un medio de comunicación masivo.

Colofón: La separación de Silvestre Dangond y Rolando Ochoa es la crónica de una separación anunciada. Era un secreto a voces, se veía venir, estaba cantada, mejor dicho era algo inminente e inevitable.  En esa unión no había lo que hoy llaman química, los temperamentos  de ellos dos son muy parecidos, ambos son explosivos, son ambiciosos, son protagonistas, son líderes y especialmente son artistas.

A mi juicio le debe ir bien a ambos con cualquier compañero, porque lo más importante es que los dos tienen calidad artística de sobra, especialmente la creatividad y el profesionalismo de Rolando de un lado, y del otro el carisma arrollador de Silvestre.

 

Jorge Nain Ruiz

@JorgeNainRuiz

Sobre el autor

Jorge Nain Ruiz

Jorge Nain Ruiz

Vallenateando

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

@jorgenainruiz

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

Conversando con mi hija

Conversando con mi hija

Como muchos de ustedes, me siento bendecido por Dios, cada vez que observo lo que me ha permitido hacer en la vida, lo que he podido...

Editorial: Mujer y Cultura

Editorial: Mujer y Cultura

Es cierto que las cosas han cambiado mucho desde que se concedió oficialmente el voto a la mujer en Colombia, en diciembre de 1957. En...

Juventud y política

Juventud y política

En el desarrollo de la carrera presidencial a mí, al igual que a muchos ciudadanos, me ha dado mucho gusto ver la participación activa...

Estamos cambiando

Estamos cambiando

A veces pienso que Valledupar se enseria. En una semana realiza foros energéticos de alto interés, abre las puertas a la gastronomía...

La revolución de la nada

La revolución de la nada

Después de dar un paseo matutino entre los stands de la biblioteca, buscando qué me trae la mañana y en qué mundo me adentraré, a...