Opinión

Pensamiento sobre la política en el Cesar

Diógenes Armando Pino Sanjur

06/11/2013 - 10:25

 

Haciendo un recorderis de mi infancia, encuentro que desde muy niño mi diario vivir se vio relacionado con el entorno político, recuerdo mi afán de emular a mi padre en su trasegar político.

Desde pequeño comencé en un viejo baño de la casa de mi abuela Bonifacia Ávila (alma Bendita) a imitar a mi padre y fantasear repitiendo los discursos que éste decía en público, los cuales fueron consolidando mi pasión por la política.

Desde ese tiempo hasta la actualidad, mi vida ha estado ligada a los procesos políticos de mi pueblo natal. Allí incursioné dos veces sin suerte en un campaña con aspiraciones a acceder a un cargo de elección popular, claro está las dos veces fueron desde una órbita secundaria (toda vez que la primera vez era tercer renglón a una lista al concejo y la otra el segundo renglón a una lista a la asamblea departamental).

He participado activamente en diversos procesos electorales del departamento del Cesar, ya que he sido militante activo de varias campañas a la gobernación, cámara de representantes, diputados y alcaldía en unas con la suerte de contar con el fervor popular pudiendo aportar nuestro granito de arena con la elección de nuestros candidatos y en otras con la frustración de no haberla obtenido.

A lo largo de todas mis participaciones en política siempre he tenido claro y he procurado siempre adelantar estos procesos bajo la premisa que la política es el arte de servir, que busca el bien común y satisfacer las necesidades generales para garantizar el bienestar de toda la comunidad.

Pero también he visto con gran preocupación en nuestro departamento la creciente dependencia y la mala interpretación que muchas personas le aplican a la política y es ahí donde comienza la degeneración política en el Cesar, toda vez que encontramos a muchos dirigentes –o que se hacen mal llamar dirigentes– distorsionar el significado de la política y comienzan en la búsqueda del bien personal y satisfacer sus necesidades olvidándose del Bienestar general.

De esta forma comienza la politiquería a afectar todas las estructuras de la sociedad Cesarence y comenzamos a ver cómo nuestro querido departamento sufre la apatía y desidia de sus Gobernantes, con alianzas macabras que le hicieron mucho daño a la política en el Cesar, lo cual nos llevó a una crisis política social y administrativa, que nos generó caos, violencia, falta de oportunidades e inversión generando con esto un Departamento acéfalo en las altas esferas de la democracia del país.

Todo esto me ha puesto a reflexionar sobre el trasegar político de nuestro Cesar del alma. Encuentro que en nuestro Departamento la política se ha convertido en una forma de vida, oficio u profesión, muchos personajes de la vida pública aspiran a cargos de elección popular (Cámara y Senado) sin una preparación, visión y proyección de la problemática que nos aqueja, solo lo hacen para figurar y saciar su ego, olvidándose de antemano que éste es un instrumento que tenemos todos los ciudadanos en una sociedad democrática como la nuestra para la búsqueda del bienestar y el mejoramiento de las condiciones de vida de toda la comunidad en general, más no de un individuo como persona.

Por eso en el día de hoy quiero invitar a todos los cesarenses para que comencemos a cambiar nuestro pensamiento sobre la política, comencemos a tener conciencia que la política es un instrumento, una herramienta, es el medio para la búsqueda de un mejor futuro para nuestra comunidad y para nuestro departamento, por eso todos debemos ser parte activa del proceso de cambio de las costumbres política del Cesar.

Con esto no quiero ni siquiera insinuar ningún apoyo político a ninguna candidatura y mucho menos plantear una propia, toda vez que no tengo ninguna clase de aspiraciones a corto y largo plazo, además soy un respetuoso de la democracia y de la comunidad que en su envestidura como constituyente primario puede elegir al candidato que con propuestas e ideales conquisto su apoyo y en su libre albedrío concluyo cual es el más conveniente.

Lo hago solo con el propósito de crear conciencia entre todos nuestros paisanos y sobre todo entre la nueva generación de cesarenses para que cambiemos la forma de hacer política, no la convirtamos en el eje esencial de nuestra subsistencia sin importar el daño que le hacemos a nuestra gente por nuestra falta de capacidad, vocación y gestión  que muchos de nuestros líderes padecen.

Debemos empezar a avizorar un nuevo proyecto de vida, con un nuevo ideal: el Trabajo como instrumento, herramienta única para brindarnos una mejor calidad de vida y un mejor futuro y bienestar para nuestra familia y el ejercicio democrático y político como el arte de servir, para la búsqueda del bien común y la satisfacción de las necesidades generales de nuestra gente.

Recordemos que SI se puede: El Cesar que quieres depende de ti.

 

Diógenes Armando Pino Sanjur


Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Sanjur

Diógenes Armando Pino Sanjur

Tamalamequeando

Diógenes Armando Pino Sanjur, más conocido como May Francisco, nació el 24 de junio de 1976 en un pueblo mágico lleno de historia, cultura y leyendas situado en la margen derecha del Río Magdalena llamado Tamalameque. Hijo de los docentes Diógenes Armando Pino Ávila y Petrona Sanjur De Pino, tiene 2 hijos, May Francisco y Diógenes Miguel, los cuales son su gran amor, alegría, motor y mayor orgullo. Abogado de Profesión, despertó su interés con la escritura de su padre quien es escritor e historiador, se declara un enamorado de su pueblo, de su cultura (la tambora) y apasionado por la política como arte de servir.

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