Opinión

El vallenato: una mirada a la posteridad

Milagros Oliveros

09/04/2014 - 11:20

 

Al acercarse la fiesta que refleja el vasto patrimonio cultural e histórico de Valledupar y sus alrededores, muchos se preguntan cuál es el futuro de las tradiciones musicales que anualmente congregan a miles de personas, en torno a las notas conjugadas de acordeones, cajas y guacharacas.

El Festival de la Leyenda Vallenata, aunque comercializado, demuestra la fuerza que aún posee la auténtica música vallenata. Por lo tanto, es imperativo que se sigan haciendo esfuerzos en pro de la conservación y promoción de esas costumbres ancestrales, que no tienen que ver solo con la música, sino que expresan el sentir de un pueblo.

El consolidado de inscritos a los concursos enmarcados en la versión número 47 de las festividades que inician el 29 de abril, dan cuenta de la gran acogida musical y el fervor de quienes sueñan con coronarse Rey Vallenato en cada categoría. Llama la atención el alto número de participantes que actuarán en los concursos de acordeón juvenil e infantil, que juntos sobrepasan la cifra de inscritos en las categorías profesional y aficionado. Este hecho demuestra que el género vive en la nueva generación.

Además, es notable la participación de mujeres en los concursos de acordeón profesional, juvenil e infantil y en canción vallenata inédita, lo que señala una evolución en cuanto a los aspectos de inclusión e igualdad en un campo que, anteriormente, estaba reservado solamente para los hombres y en donde ellas servían de inspiración para los mejores cantos y versos.

El elemento femenino, junto a los aires frescos de los nuevos talentos, marcan un camino de integración que mira hacia la posteridad y proyecta un futuro lleno de glorias para uno de los símbolos musicales de Colombia. Dicho provenir debe estar trazado por el reconocimiento de las raíces primeras del género y de aventurarse en la empresa de la preservación y expansión de las mismas a través de una visión fehaciente.

A pesar de las transformaciones del género musical, éste aún despierta la llama en los corazones de muchos que encuentran en él una expresión sincera y costumbrista que habla de los hábitos caribeños y de las cualidades de una región llena de historias dignas para contar y de musas vivas que caminan en las fantásticas tierras del país vallenato.

El mismo Gabriel García Márquez se refirió a su novela Cien años de soledad como un vallenato de 400 páginas, precisamente porque describe, entre lo real y lo fantástico, la historia y tradiciones de un pueblo. El vallenato, en su sentido más simple, es un mecanismo para narrar esos cuentos casi macondianos que surgen en los pueblos del Caribe.

Tal vez ésa sea una descripción romántica, lo cierto es que el vallenato hace parte del patrimonio inmaterial de los colombianos y la mejor forma de preservarlo es luchar, a punta de pasión, para ganar la batalla en contra de los sincretismos y las hibridaciones sociales y culturales que, actualmente, amenazan con la muerte de lo local en un mundo globalizado.

 

Milagros Oliveros

@milakop

Sobre el autor

Milagros Oliveros

Milagros Oliveros

Ágora

Milagros Oliveros Cordoba. Vallenata. Comunicadora Social interesada en la divulgación de la cultura y las artes colombianas, y en la investigación de la compleja relación entre comunicación, cultura y tecnología.

Con el objetivo de ampliar mis conocimientos y descubrirme como comunicadora social y periodista, he trabajado en distintos medios masivos a lo largo de mi carrera, participado en procesos de comunicación para el desarrollo y en proyectos de investigación sobre comunicación y cultura. Este viaje por los diferentes campos de la comunicación me ha servido para confirmar mi pasión por la escritura y la investigación. Veo el periodismo como un género literario y siento que, a través de crónicas, reportajes e historias de vida, muestro el reflejo del mundo a los lectores que, en última instancia, son los que pueden identificarse con mis textos. Eso es lo que me mueve como periodista.

@Milakop

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Editorial: La ley que lo cambia todo

Editorial: La ley que lo cambia todo

De cómo la ley 1257 de 2008 ha pasado desapercibida para una gran parte de la opinión pública en Colombia, es un verdadero motivo de...

La Ley de Financiamiento: crónica de una muerte anunciada para la clase baja y mediana

La Ley de Financiamiento: crónica de una muerte anunciada para la clase baja y mediana

“Nunca hubo una muerte más anunciada”, Gabriel García Márquez El gobierno del presidente Iván Duque Márquez desde que se pos...

Editorial: El Festival Vallenato de las polémicas

Editorial: El Festival Vallenato de las polémicas

De aspirar a ser el evento más impactante de las últimas décadas en Colombia (debido al homenaje a Diomedes Díaz), la 47ª edición...

La embajadora y la alcaldesa

La embajadora y la alcaldesa

Comenzaba a rayar el día primero de este mes de julio, cuando los atronadores altoparlantes de un carro que recorría, las todavía ...

Administrar la escasez: la tarea de alcaldes y gobernadores

Administrar la escasez: la tarea de alcaldes y gobernadores

  Al igual que en economía, desde la hacienda pública se debe lidiar con el problema de la escasez debido a que hay menos recursos ...

Lo más leído

La historia detrás de la canción “La piragua” de José Barros

Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi | Música y folclor

La entrañable amistad entre Rafael Escalona y García Márquez

José Atuesta Mindiola | Música y folclor

Internet: identidad e impacto cultural

Antonio Ureña García | Tecnología

El Vallenato protesta (I)

Luis Carlos Ramírez Lascarro | Música y folclor

El Vallenato de Rafael Escalona

Darío Blanco Arboleda | Música y folclor

La tendencia de la nueva ola en el Vallenato

Nicolás Méndez Galvis | Música y folclor

Mil sustantivos, una locura sabia del Ángel bohemio

Carlos Llanos Diazgranados | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados