Opinión

Volver al Valle

Milagros Oliveros

29/05/2014 - 12:10

 

ValleduparPara el vallenato -a fin de no utilizar la particularización valduparense- viajero y ausente, la nostalgia y el recuerdo del terruño anhelado se acrecientan, gradualmente, a medida que se acercan fechas especiales cercanas a su corazón. Algunos se llenan de melancolía durante las festividades de fin de año, el día de la madre, el cumpleaños de un ser querido o, a propósito de su reciente realización, el Festival de la Leyenda Vallenata.

Casi siempre, esos corazones acongojados se refugian en una canción muy popular entre los que se encuentran lejos y que, por obvias razones, se ha convertido en el himno representativo de los hijos de estas tierras que viven en otras latitudes: 'Ausencia Sentimental' del compositor Rafael Manjarréz.

Sin embargo, en los años que he vivido fuera y durante los que he llegado al 'Valle' por temporadas pasajeras, dos temas han tocado mi alma mucho más que ese clásico nombrado anteriormente, pues para mí poseen un valor más universal.

Indudablemente, al escuchar la composición de Manjarréz, en la voz de Silvio Brito, mi corazón se arrugaba al saber que no viajaría a Valledupar en la época de los cañaguates florecidos y que estaría ausente, una vez más, por ocho años consecutivos, en la fiesta más grande del folclor vallenato.

No obstante, las composiciones a las que hago apología son 'Volver al Valle', creación de Carlos Vives y Egidio Cuadrado, y 'Nació mi poesía', de Fernando Dangond Castro, porque más que la fiesta y las parrandas de nuestro ya famoso Festival Vallenato del que habla ‘Ausencia Sentimental’, regresar al ‘Valle’ es encontrarse con la esencia misma del ser vallenato y es, como alguna vez un amigo me dijo, volver a casa.

El regreso es la emoción y el deseo profundo de toparse con una ciudad en evolución que no olvida sus costumbres ancestrales y que, a pesar de la velocidad progresista de los últimos anos, aún vive por el misticismo de una música híbrida, que refleja la identidad colombiana en el sentido más amplio de la palabra.

Como reza la canción de Vives, volver al 'Valle' significa para mí reunirme con la persona que alguna vez fui, con la matriz fundadora de mi pensamiento, con las cosas en las que embarré el corazón, los sueños de la niñez, la rebeldía de la adolescencia, mis primeras letras y un sinnúmero de experiencias que se convirtieron en mis primeros pasos. Por su parte, 'Nació mi poesía' es la retórica  hecha canción sobre las innumerables tradiciones que van mutando con el tiempo, pero que perduran si continúan estando en el corazón de los vallenatos naturales y aquellos por adopción.

Precisamente, pertenecer al ‘país vallenato’ significa ser parte de un extenso cúmulo de tradiciones musicales, orales, dialécticas, culinarias y de códigos esquemáticos de un lenguaje que sólo entendemos los nacidos en las riberas del río Cesar y sus alrededores, y que es apropiado por los que llegan y se enamoran para siempre de esta tierra mágica.

Así, retornar es reencontrase con esas prácticas y usanzas que se combinan con los paisajes soberbios de una provincia llena de sorpresas musicales. Caminar por las calles del centro que, aunque con casas coloniales casi desmoronadas, siguen siendo patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad; visitar los monumentos y el balneario Hurtado; coincidir con los amigos de antaño, amparados por las notas incansables de un acordeón en una parranda vallenata; disfrutar por las noches de los fríos vientos que bajan de la Sierra Nevada de Santa Marta, que se posa altiva y vigilante sobre la ciudad; todo eso hace parte del regreso sublime al Valle del Cacique Upar.

De cierto modo, volver al valle del río Cesar, que corre hacia el sur, entre la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá, para desembocar en el río Magdalena y Eupari, es como mirar el reflejo de uno mismo en esas aguas cristalinas, reconociendo también que existen cosas por hacer para conservar lo que nos identifica como pueblo. La labor titánica a realizar, juntamente con el entusiasmo del retorno, es luchar por la preservación de las tradiciones que nos definen.

En ese sentido, la apropiación y revitalización del patrimonio cultural e histórico de nuestra región es fundamental para que, al irnos, podamos volver a un ‘Valle’ tocado por la globalización y el progreso, pero que conserve el carácter sencillo de sus orígenes; que llame a bailar al ritmo de la cadenciosa danza del Pilón, que expone la estrecha relación del vallenato de antaño con el trabajo y el consumo del maíz; que invite a sentarse debajo de un palo ‘e mango en las tardes ardientes de la Ciudad de los Santos Reyes, las cuales se vuelven más apacibles gracias a la cultura popular de sembrar árboles en los frentes de las viviendas casi como una obligación implícita; y que deslumbre por la belleza de los cañaguates que florecen imponentes y amarillos, acogiendo a nuestro mítico valle de leyendas como actual y futuro epicentro folclórico del país.

Fragmento de ‘Volver al Valle’ de Carlos Vives

"Camino por las noches, me despiertan los anhelos,

las aguas tan bonitas que tiene el Guatapurí

y paso por la casa donde yo una vez viví,

llegando hasta la plaza me desbordan los recuerdos.

 

Una mujer que mece una cuna.

Un hombre que le canta a su pueblo.

Un valle que ilumina la luna

y una montaña que besa el cielo.

(…)

 

Qué lindo es volver al Valle.

Ver sus campos florecidos.

De amores inolvidables

y de entrañables amigos."

 

Milagros Oliveros

@Milakop

Sobre el autor

Milagros Oliveros

Milagros Oliveros

Ágora

Milagros Oliveros Cordoba. Vallenata. Comunicadora Social interesada en la divulgación de la cultura y las artes colombianas, y en la investigación de la compleja relación entre comunicación, cultura y tecnología.

Con el objetivo de ampliar mis conocimientos y descubrirme como comunicadora social y periodista, he trabajado en distintos medios masivos a lo largo de mi carrera, participado en procesos de comunicación para el desarrollo y en proyectos de investigación sobre comunicación y cultura. Este viaje por los diferentes campos de la comunicación me ha servido para confirmar mi pasión por la escritura y la investigación. Veo el periodismo como un género literario y siento que, a través de crónicas, reportajes e historias de vida, muestro el reflejo del mundo a los lectores que, en última instancia, son los que pueden identificarse con mis textos. Eso es lo que me mueve como periodista.

@Milakop

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

Colombia debe crecer verde

Colombia debe crecer verde

El presidente Santos en su primer periodo de gobierno nos prometió poner a andar cinco locomotoras a saber: La agricultura, la miner...

El Cesar necesita más que paz

El Cesar necesita más que paz

Ante la avalancha de noticias y opiniones sobre el acuerdo de paz, el plebiscito y el premio nobel otorgado al presidente Santos, el ...

El nigeriano

El nigeriano

Hace unos días fui a desayunar con un amigo. El restaurante estaba lleno a reventar tocaba hacer cola para entrar, es una belleza ital...

Los gobiernos ya no gobiernan

Los gobiernos ya no gobiernan

Nuestro país bien se puede comparar con aquellos países donde no hay gobierno y donde el terrorismo y el hampa son los únicos meca...

Un ciudadano sumiso y acobardado

Un ciudadano sumiso y acobardado

  ¿Por qué la gente no se manifiesta multitudinariamente contra la violencia? ¿Por qué la gran mayoría de colombianos guardamo...

Lo más leído

Semana Santa y oralidad

Diógenes Armando Pino Ávila | Patrimonio

El Palo de Cañaguate

Aníbal Martínez Zuleta | Medio ambiente

Obras son amores: la plaza Alfonso López

Alberto Muñoz Peñaloza | Patrimonio

La noche que Gabo cantó vallenatos en Valledupar

Juan Rincón Vanegas | Música y folclor

La mecedora: remedio infalible

Henry Vergara Sagbini | Ocio y sociedad

Síguenos

facebook twitter youtube