Opinión

La puesta en vilo de un inquisidor

Diógenes Armando Pino Sanjur

16/07/2014 - 12:20

 

Alejandro Ordoñez MaldonadoAlejandro Ordóñez Maldonado. Nació en Bucaramanga en 1955, es abogado de profesión, jurista de ascendencia conservadora, fundamentalista religioso, hombre controvertido por sus duras y radicales  posiciones en temas morales, pero en 2008, a pesar de ser duramente criticado logró ser elegido Procurador General de Colombia con votos de su partido Conservador, más los de las coalición Uribista y los del Polo y el Partido Liberal.

Desde su posesión, prometió dos banderas de trabajo para su periodo constitucional como Procurador General: una el combate contra la corrupción, la cual aseguró sería un combate sin cuartel porque se debía devolver el tono moral al país y la credibilidad institucional, en segundo lugar desarrollar actividades preactivas, preventivas y disciplinarias que permitiesen la formación de los funcionarios públicos que evitasen que estos cayeran en faltas disciplinarias.

En sus funciones como Procurador, el Doctor Ordoñez por primera vez utiliza la función sancionatoria para destituir, suspender o inhabilitar aproximadamente a 12 senadores, 10 representantes, 59 gobernadores, 18 diputados, 981 alcaldes, 709 concejales, altos funcionarios del gobierno y ministros.

Estas actuaciones causaron una gran polarización en el país, siendo aplaudidas por unos y rechazadas por otros; a lo que el doctor Ordoñez respondía afirmando “No le teman a la Procuraduría, quienes no le deben temer, los corruptos sí témanle todo lo que quieran, porque los estoy correteando como ratones alrededor del queso.[

En 2012, a pesar de la polarización desbordante que vivía el país en torno a su gestión como procurador, el Doctor Ordoñez postula su nombre ante la Corte Suprema de Justicia, la cual lo elige por mayoría simple, causando posiciones divergentes en el país a favor y en contra de esta nominación, pero muy a pesar de esto y de los múltiples impedimentos  que recaían sobre algunos congresistas para la elección del Procurador el Doctor Ordoñez logra ser reelegido Procurador General de la Nación con 80 votos de 93 posibles para el período 2013-2017.

A pesar de ser reelegido y ser ungido por el Congreso Colombiano como el hombre más poderoso del país, gracias a su influencia en los empleados públicos, su poder inquisidor y desbordante para intimidar, suspender, inhabilitar y destituir funcionarios, alcaldes, concejales, diputados, gobernadores y hasta los mismos senadores y representantes que, con su voto, ayudaron a su reelección pero se atrevieron a criticarlo y desafiarlo por sus controvertidas decisiones y posiciones.

A lo largo de su periodo, hemos visto al Procurador irse lanza en ristre contra la comunidad homosexual en repetidas oportunidades mostrarse en desacuerdo con sentencias que le han reconocido derechos a las parejas homosexuales. En otros días, ataca furioso a las defensoras del aborto y mediante circulares internas y con información incorrecta frenaron importantes medidas para que se cumpliera la sentencia que despenalizó el aborto, como también ataco a los que defendían la dosis mínima de alucinógenos.

Pero el Doctor Ordoñez, muy a pesar de toda la controversia, contradictores y que su popularidad se ha venido a pique por sus posiciones y decisiones, no se contiene y al contrario sigue tomando decisiones controvertidas que sumergen su gestión en la polarización como las destituciones de Piedad Córdoba por reuniones ilegales con las FARC, Alonso Salazar por participación en política, Guillermo Asprilla por violación del régimen de inhabilidades, pero la más mediática y controversial fue la destitución e inhabilidad a Gustavo Petro por faltas gravísimas en el cambio del modelo de basura de Bogotá.

El Procurador Ordoñez se mostraba implacable e infalible contra sus opositores y contradictores de sus posiciones y pensamiento político-religioso hasta el punto de imponer durante su gestión un record de Inhabilidades y Destituciones, pero a su vez actuaba de manera benévola, indulgente y compasiva con sus aliados por eso pidió la absolución de ex senadores ceracenses, de Mario Uribe, Fuad Rapag, Oscar Josué Reyes, Humberto de Jesús Builes, Mario Nader, todos acusados de parapolítica. Al exsenador Iván Díaz Mateus por la Yidispolitica, al coronel Plazas Vega, por la retoma del Palacio de Justicia y, pese a que no hayan sido condenados, ya solicitó la libertad inmediata del exsenador Alfredo Ramos y el parlamentario andino Oscar Arboleda acusados de parapolítica.

Todo esto demuestra que nuestro ilustre procurador, muchas veces se ha extralimitado en sus actuaciones, ha sido subjetivo, en otras no ha sido vertical y no ha medido con el mismo racero sus decisiones y fallos, pero como dice la sabiduría popular no hay mal que dure cien años y cuerpo que lo resista, o la ley tarda pero llega.

Al hombre fuerte, inquisidor e, incluso, quien llegó a sonar como presidenciable, la Constitución y las Leyes lo tienen contra la pared, arrinconado y callado, gracias a dos demandas que estudia el Consejo de Estado y ponen en peligro su continuidad como Procurador General de la Nación.

La primera está relacionada con los posibles vicios en el trámite de su elección toda vez que tanto la corte suprema que lo postuló como los senadores que lo eligieron tenían familiares en altos cargos en la Procuraduría lo que generaría un conflicto de intereses que viciaría tanto su postulación como su elección, y la segunda y más aguda, la que plantea que el Doctor Ordoñez no podía ser reelecto toda vez que la Constitución y las Leyes no lo enuncian y al no estar expresamente aprobada por estas no puede existir en el mundo jurídico reelección del Procurador General en Colombia.

En este contexto es el Consejo de Estado quien en su sabio saber jurídico y constitucional quien debe decidir si el Doctor Ordoñez sigue en su trono, con decisiones controversiales o por lo contrario abandona de una vez por todas la procuraduría poniendo así fin a sus arbitrariedades y extralimitaciones de poder.

 

Diógenes Armando Pino Sanjur

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Sanjur

Diógenes Armando Pino Sanjur

Tamalamequeando

Diógenes Armando Pino Sanjur, más conocido como May Francisco, nació el 24 de junio de 1976 en un pueblo mágico lleno de historia, cultura y leyendas situado en la margen derecha del Río Magdalena llamado Tamalameque. Hijo de los docentes Diógenes Armando Pino Ávila y Petrona Sanjur De Pino, tiene 2 hijos, May Francisco y Diógenes Miguel, los cuales son su gran amor, alegría, motor y mayor orgullo. Abogado de Profesión, despertó su interés con la escritura de su padre quien es escritor e historiador, se declara un enamorado de su pueblo, de su cultura (la tambora) y apasionado por la política como arte de servir.

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