Opinión

Editorial: El hermoso diálogo de las danzas

Redacción

28/07/2014 - 12:20

 

Editorial: El hermoso diálogo de las danzas

El Ballet Vallenato durante el Festival de Danzas TradicionalesEl baile como vitrina de miles de años de mezclas y aprendizajes, como muestra de una forma de pensar y sentir. El reflejo de una sabiduría y el deseo de entablar un diálogo universal en el que las palabras ceden el espacio al lenguaje del cuerpo.

Así vivimos el Festival Internacional de las Danzas en Valledupar. Un evento que, desde el principio, tuvo como principal lema construir un espacio donde todas las danzas del continente discurrieran libre y abiertamente, sin otros impedimentos que la curiosidad de conocer.

Primero se presentó el grupo Folclor Nabusimake con la danza de la siembra: un majestuoso espectáculo bailado que recreaba las escenas del campo. Hombres y mujeres concentrados en su labor diaria y en busca de la motivación para seguir con esta ardua actividad.

Después de esta enérgica y alentadora imagen colectiva, se sobrepuso el encanto y el juego de seducción de una pareja. El tango y la milonga argentina se esbozaron como la manera más poderosa de acercar un hombre y una mujer. Los gestos sensuales, contoneos, y miradas de los bailarines se hilvanaron pausadamente sobre la métrica de una música voluptuosa cautivando así al público que respondió con una ovación.

El Ballet El Trébol en ValleduparY siguió la riqueza de la cultura indígena expresada maravillosamente por el Ballet Vallenato que dirige Carlos Calderón. A través de una coreografía que ensalza las costumbres indígenas, el conjunto de la costa Caribe mostró la hondura y esencia de la Sierra Nevada.

La agrupación de Bolivia –Compañía de Bailes Tradicionales de Charito Carazas– nos hizo viajar por las danzas afro-bolivianas y conocer la cara oculta de una sociedad multicultural. El movimiento era aquí más suelto, más libre, creando así un contraste enriquecedor con la agrupación anterior.

La Corporación Chingalé que encabeza el bailarín Olger Baena expuso la cara más alegre y explosiva del Valle de Upar con una danza que ilustraba la caza de aves. Los colores y el ritmo frenético de las percusiones se unieron en una creación inusual y esplendorosa.

Finalmente, el color y sabor del Grupo Folclórico Frutos de la Tierra se impusieron para recordarnos a través de coreografías animadas y juegos de parejas que Brasil es samba y mucho más…

De este gran espectáculo nos quedó el discurso pacífico y enriquecedor de culturas unidas por la danza, pero también el trabajo de dos grandes personalidades que han contribuido netamente a la danza del departamento del Cesar (Colombia): la periodista Lolita Acosta por su compromiso y la organización de un Festival único en el departamento, y Carlos Calderón, director del Ballet Vallenato, por su trabajo incansable en pro de las danzas locales y su esfuerzo de investigación sobre los ritmos de la región.

 

PanoramaCultural.com.co

 

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

En defensa de Silvestre

En defensa de Silvestre

No necesito la extensión que empleó en su columna de Soho el señor Alberto Salcedo Ramos para agraviar, ofender, calumniar, juzgar,...

Fiesta a la palabra

Fiesta a la palabra

Somos una metáfora del lenguaje, porque estamos hechos esencialmente de palabras. La palabra siempre es algo compartido. Vivimos en un...

Yolima y yo

Yolima y yo

No preciso las noches que han pasado desde aquel momento que, como gatas de tejado, maullábamos felices creyéndonos el cuento y...

La Guajira vuelve al senado

La Guajira vuelve al senado

El pasado 13 de marzo, las elecciones al senado y cámara de representante arrojaron como resultado dos senadores: el señor Alfredo...

¿Para usted cuál sería la canción del año?

¿Para usted cuál sería la canción del año?

Se está acabando el penúltimo mes del año y me puse a hacer un ejercicio tratando de encontrar cual fue la canción vallenata que más...