Opinión

Un pueblo sin dolientes

Diógenes Armando Pino Sanjur

08/10/2014 - 03:20

 

En dialogo con mi progenitor habíamos tomado la decisión de acabar los escritos de estilo político -o que relacionarán cualquier nombre o circunstancias concreta que vinculara a cualquier persona-. Mi mentor me sugirió con la experiencia y sapiencia que dan los años, que me ubicara en el ámbito de los escritos del derecho y explotara mi profesión.

Pero hoy me veo en la obligación de hacer caso omiso a ese consejo y sugerencia, impulsado por el dolor de Tamalamequero, quien ve cómo su pueblo se sume cada día en el abandono, atraso y olvido estatal, lo que nos impulsa más lejos del camino del progreso, desarrollo y mejoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes.

El pasado 29 de Septiembre, Tamalameque, municipio ubicado en la margen derecha del río Magdalena cumplió 470 años, por el cual inicié una campaña por diferentes medios (redes sociales, correos o celular) para que los honorables congresistas del Cesar se apersonaran de la radicación de un proyecto de ley donde la nación se vinculará a la conmemoración de los 470 Años de fundación de este pueblo lleno de historia, leyenda y cultura.

Pero, muy a pesar de mi insistencia e inclusive el compromiso de algunos de ellos, esta iniciativa fue infructuosa, puesto que la idea no hizo eco en ninguno de los honorables congresistas y ninguno tuvo a bien radicar el proyecto o cualquier otro que beneficiara nuestro querido terruño en esta fecha especial.

Me sentí impotente y frustrado ante semejante situación, por ello inicié una investigación en silencio para encontrar alguna excusa que exonerara a nuestros distinguidos representantes y senador, pero qué sorpresa: al ingresar a la página de la Honorable Cámara de Representantes me encuentro con proyectos similares al planteado para el municipio de Tamalameque.

El H. R. Hernán Penagos radica proyecto de Ley para que Nación y Congreso se asocien a los 190 años del Municipio de Salamina – Caldas, el H. R. Julián Bedoya radica uno para asociarse al bicentenario de Belmira Antioquia y recientemente el H. R. Carlos Edward Osorio radicó uno similar para que la nación y congreso se asocien y rindan homenaje a San Antonio Tolima en la conmemoración de sus 100 años de fundación.

Ante este hallazgo me asaltan varias dudas: ¿será que los 470 años de Tamalameque son de menos importancia para la nación que la conmemoración de los otros municipios?, ¿los congresistas de otras regiones si tienen compromiso con su gente y sus pueblos?, ¿Tamalameque no cuenta con congresistas que velen por sus intereses y necesidades?  O peor aún ¿los 1.186 y los 2.510 votos depositados por los Tamalamequeros al senador y representantes elegidos por el Cesar no cuentan o no tienen ningún valor?

Consternado con esta bofetada a mi terruño me siento impotente y culpable, ya que en anteriores columnas sugerí: “Como Cesarences votemos Cesarences, apoyemos y volvamos a creer en nuestra dirigencia; para que de esta manera podamos escoger los mejores Candidatos, que por sus argumentos, planteamientos e ideas puedan sacar al Cesar del Letargo donde se encuentra sumido.

Por eso, hoy pido disculpas públicas a mi gente, a mi pueblo, por ser culpable de una u otra forma que hayamos vuelto a creer en la nueva dirigencia política del departamento, persuadirlos que estos congresistas trabajarían incansablemente por el progreso, desarrollo y bienestar de nuestro terruño.

Que Dios se apiade de Tamalameque porque los congresistas que ayudamos a elegir nos demostraron su apatía a nuestras necesidades y penurias.

 

Diógenes Armando Pino Sanjur

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Sanjur

Diógenes Armando Pino Sanjur

Tamalamequeando

Diógenes Armando Pino Sanjur, más conocido como May Francisco, nació el 24 de junio de 1976 en un pueblo mágico lleno de historia, cultura y leyendas situado en la margen derecha del Río Magdalena llamado Tamalameque. Hijo de los docentes Diógenes Armando Pino Ávila y Petrona Sanjur De Pino, tiene 2 hijos, May Francisco y Diógenes Miguel, los cuales son su gran amor, alegría, motor y mayor orgullo. Abogado de Profesión, despertó su interés con la escritura de su padre quien es escritor e historiador, se declara un enamorado de su pueblo, de su cultura (la tambora) y apasionado por la política como arte de servir.

1 Comentarios


jairo tapia 12-10-2014 04:52 PM

*Hombres de poca fe; Dios no tendrá piedad de aquellos ingenuos que crean en promesas de cumbiamberas, perdón de politiquerías, si antes no ven garantizada su mordida al erario en uno de esos beneméritos homenajes al terruño; por ello, os conminamos, ¡¡ de una vez por todas!! ... ¡a No Seguir Botando Su Voto...!! --- ¡Bon Sort!!

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