Opinión

Reelección presidencial y el grillo

Diógenes Armando Pino Ávila

17/10/2014 - 07:10

 

La historia de la reelección presidencial en Colombia es un libro abierto donde se puede leer, sin mayor esfuerzo, que las reelecciones no son cosa buena para nuestra democracia, pues siempre han sido fuente de ambición desmedida, mesianismo y descontento popular. Solo basta hojear nuestra historia en forma desprevenida para ver estos pormenores.

El general Simón Bolívar alternó el poder con el general Santander de la siguiente forma: Bolívar por dos meses en 1819, siendo sucedido por Santander 1819 a 1827, un año después Santander fue desterrado por su supuesta participación en el atentado septembrino en contra de Bolívar. El Libertador ocupó de nuevo la presidencia de 1827 a 1830 convirtiéndose en un dictador. El General Francisco de Paula Santander a su regreso del destierro en 1832 el Congreso lo eligió de nuevo como presidente hasta 1838. Pero mientras volvía del exterior, le correspondió a José Ignacio de Márquez reemplazarlo en el cargo desde el 10 de marzo a octubre 7 de 1832.

José Ignacio de Márquez, el que estuvo en la presidencia por ocho meses mientras Santander se repatriaba, tuvo la oportunidad de ser nombrado presidente del 1 de abril de 1837 ejerciendo esa dignidad hasta el año 1841 siendo así presidente reelecto. Cabe anotar que esta reelección fue patrocinada por los amigos de Bolívar en coalición con los liberales moderados.

El caso del general Tomás Cipriano de Mosquera es digno de mencionar, pues ocupó la presidencia por tres periodos, así: de 1845 a 1849 entregándole el poder a José Hilario López, pero en 1860 promueve la separación del estado del Cauca lo que ocasiona una enorme guerra en estos territorios. Esta guerra deja el camino expedito para que la Convención de Rionegro nombre de nuevo Tomas de Cipriano Mosquera como presidente de Los Estados Unidos de Colombia para el periodo de 1861 a 1864. Volviendo a ocupar esta dignidad de nuevo de 1866 a 1867.

El cartagenero Rafael Núñez Moledo ocupa la presidencia en cuatro oportunidades 1880 a 1882; 1884 a 1886; 1887 a 1888 y luego en 1892. En su segundo mandato los liberales radicales en su oposición iniciaron un movimiento para derrocarle que terminó en guerra.

Alfonso López Pumarejo se hace elegir en 1934 a 1938 y después de cuatro años regresa al poder de 1942 a 1945. En su segundo mandato generó tal descontento en la oposición que hasta se dio el intento de golpe de Estado cuando fue apresado en Pasto por el coronel rebelde Diógenes Gil.

Alberto Lleras Camargo gana las elecciones y es presidente del año 1945 a 1946, regresando a la presidencia en el periodo comprendido de 1958 a 1962.

Alvaro Uribe Vélez fue elegido presidente en el periodo 2002 a 2006, aferrado al poder y utilizando escandalosos medios (Yidis, Teodolindo, notarias) hace reformar la constitución para que se apruebe la reelección inmediata, luego se hace reelegir para el periodo 2006 a 2010; no contento con eso, y en la creencia de que él y solo él puede gobernar en este país, pretende un nuevo periodo de gobierno, pero el valor de los magistrados de la Corte Constitucional ponen freno a sus ambiciones. Su segundo mandato termina sumido en escándalos (Falsos positivos, chuzadas, Tom y Yerri; paramilitarismo, Das, etc.)

Juan Manuel Santos logra la presidencia para el periodo 2010–2014.  Este periodo es criticado por Álvaro Uribe y sus huestes ya que pretendían que Santos fuera una especie de mayordomo recibiendo sus órdenes. Rotas las relaciones, Santos aspira a su reelección ganando las elecciones debido a que la mayoría votó en contra de Uribe por temor a su regreso en cuerpo ajeno.

Todas estas reelecciones han sido muy cuestionadas por sus corruptelas, falta de transparencia, abuso de poder, lo que ha llevado a los colombianos a confrontaciones políticas que han mancillado la patria, por eso en el senado de la república se ha aprobado poner fin a la reelección y además aprobaron un artículo propuesto por la doctora Vivian Morales que quita la facultad al congreso para reformar esa prohibición constitucional. Este debate se da bajo fuerte escaramuza política por parte de los áulicos del senador Uribe que pretendían que su caudillo volviera al poder a cumplir sus sueños mesiánicos, pero no contaban con que la senadora Vivian Morales, propusiera el artículo que cierra la puerta a las tentaciones de que cualquier mayoría en el congreso modifique la constitución y reviva la reelección. Por eso, como en el popular cuento costeño, para Uribe solo quedó este colofón: Hasta aquí cantaste grillo.

 

Diógenes Armando Pino Ávila

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Ávila

Diógenes Armando Pino Ávila

Caletreando

Diógenes Armando Pino Ávila (San Miguel de las Palmas de Tamalameque, Colombia. 1953). Lic. Comercio y contaduría U. Mariana de Pasto convenio con Universidad San Buenaventura de Medellín. Especialista en Administración del Sistema escolar Universidad de Santander orgullosamente egresado de la Normal Piloto de Bolívar de Cartagena. Publicaciones: La Tambora, Universo mágico (folclor), Agua de tinaja (cuentos), Tamalameque Historia y leyenda (Historia, oralidad y tradición).

@Tagoto

2 Comentarios


Álvaro Maestre García. 17-10-2014 02:36 PM

Impresionante la inclinación de tu cabeza ante Santos Diógenes. De verdad, impresionante. No es una reverencia, es casi un sometimiento, una entrega voluntaria ante un tipo que violó todas las reglas para hacerse elegir, con engaños, con alianzas con la guerrilla (que es lo mismo que pactar con el narcotráfico), incluso con los paramilitares, por cuanto estos por la extradición se han vuelto enemigos de Uribe y muy amigos de Santos y de los izquierdistas (tipo Cepeda) y de algo aún peor, la compra voluntaria de votos, directa e indirectamente. La más corrupta de todas las reelecciones es sin duda esta. Basada en mentira (ofreció 600.000 becas y sale con la bobada de 10.000) y se sirve de todos los vicios para decir que está en contra de la reelección después de 4 años en el ejercicio. Si hubieras mantenido en unos 10° menos en la inclinación, podrías haber advertido esto compadre, pero con la vista clavada al suelo, no era posible verlos si no creer que todo lo que se escucha era lo cierto. Se que he sido duro en este comentario amigo, pero me tiene absolutamente sorprendido el grado de .adoración que has desarrollado contra este gobierno que no tendrá grandes logros al final y que nos engañará con el embeleco de la paz, que no se logrará aunque se firme. Un abrazo compadre!

Andres parrales 19-10-2014 12:50 PM

que pesimo articulo

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