Opinión

Editorial: Las escuelas musicales y la difusión del folclor

Redacción

27/10/2014 - 06:50

 

Editorial: Las escuelas musicales y la difusión del folclor

Academia del Turco Gil

Este mes de octubre, el Ministerio de Cultura hacía un énfasis en el esfuerzo desplegado para sostener y desarrollar una red de escuelas musicales en toda Colombia, con el fin de preservar el patrimonio musical de cada departamento.

En este contexto, se hablaba del fortalecimiento de 878 escuelas de música, la  dotación de 905 municipios con instrumentos musicales, y capacitación de más de 1349 líderes comunitarios y profesionalización de más de 540 músicos.

El apoyo del gobierno central es cada vez mayor y perceptible. Un ejemplo: a finales del año 2002 la educación y formación musical se ejercía en 365 municipios con procesos de enseñanza musical, mientras que en la actualidad, 878 municipios tienen creadas legalmente sus escuelas municipales con más del 82 % de ellas funcionando de manera continua.  

Las capitales de departamento sin escuela municipal se han hecho cada vez menos frecuentes y, si todavía queda sin definir el devenir de la escuela municipal de Valledupar, operan a su lado tres escuelas con resultados asombrosos confirmando el dicho que donde no llega la presencia del Estado siempre es bienvenida la iniciativa privada.

La Academia del Turco Gil, la Escuela de Talento Rafael Escalona y la Academia del acordeonero Morre Romero han hecho de la música vallenata y del acordeón un modus vivendi que trasciende incluso los límites de la ciudad de Valledupar y del departamento del Cesar.

Desde muy temprano, jóvenes anhelan encontrarse en una de estas escuelas de prestigio para tocar el ritmo que se cultiva con tanta pasión en estas tierras, y, por qué no, aspirar a ser un músico de gran trascendencia en el universo musical que les rodea.

La presencia de las escuelas no solamente es local. También intervienen a nivel internacional, organizando giras en tiempos vacacionales por América Latina, Europa y otros continentes interesados. Estas giras favorecen el hermanamiento con algunos países pero, sobre todo, multiplican el gusto de los jóvenes músicos por difundir su folclor.

Las escuelas musicales son esenciales para la difusión del folclor, favorecen el desarrollo de semilleros y permiten desde muy temprano formar el oído del niño músico. Sin embargo, a nivel municipal, y en términos de folclor, es importante pensar de manera global fortaleciendo de la misma manera y en paralelo las escuelas de danzas, los museos académicos y los festivales donde pueden exponer su arte al público.

 

PanoramaCultural.com.co 

 

1 Comentarios


Jesus Paternina 26-12-2025 03:02 PM

Tengo una Fundación cultural. Qué hay que hacer para crear una escuela musical. Gracias

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

¿Para qué sirven las marchas en Colombia?

¿Para qué sirven las marchas en Colombia?

Durante el mes de abril, estuve muy pendiente de ver qué iba a pasar con la gran marcha orquestada por el Centro Democrático en con...

Despedida de año: un brindis por la palabra y la memoria

Despedida de año: un brindis por la palabra y la memoria

  El año se retira despacio, como se van las buenas canciones después de una parranda larga: sin alboroto, pero dejando resonancias...

Dedos entumecidos en el SENA

Dedos entumecidos en el SENA

  Imagino que es una práctica nacional, tal vez una política institucional. Sobre ese particular no he encontrado la respuesta; l...

Los eternos problemas de la piqueria

Los eternos problemas de la piqueria

Con la autoridad que me brinda el hecho de haber sido hace más de treinta y cinco años un verseador de elite: grandes finales en el F...

Bajo el contexto de la pandemia

Bajo el contexto de la pandemia

  Cada año se celebra en el mundo para el 31 de diciembre el empalme del año viejo con el año nuevo, para casi todos momentos de a...

Lo más leído

Apuntes sobre “La Generación Piedracielista”

Eddie José Dániels García | Opinión

La música vallenata en Barranquilla

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

Canción vallenata: entre la tradición y los intereses comerciales

Consuelo Posada Giraldo | Música y folclor

Leandro Díaz: el cardón guajiro que floreció en las sombras

Ramiro Elías Álvarez Mercado | Música y folclor

El campo, un personaje vivo en la obra de Calixto Ochoa

Luis Carlos Guerra Ávila | Música y folclor

Nafer Durán: el juglar que hizo pensar al acordeón en modo menor

Ramiro Elías Álvarez Mercado | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados