Opinión
Adiós a Lolita y pronta recuperación a Jaime
Hay veces que sentimos que se agotan los temas para abordar en esta columna y otras -como hoy- que tenemos varios y, por su importancia y oportunidad, debemos tratarlos quedándonos corto el espacio.
El primero de esos temas que quiero abordar es la triste despedida que el fin de semana pasado nos tocó dar a una mujer de las que dejan huellas indelebles en el corazón y en el alma de los seres que, por alguna razón, nos acercamos a su entorno.
Aquellos que no llegaron a tratarla personalmente tienen que reconocer que personas como ella son de las que uno desearía encontrarse con muchas en la vida, sin duda ya saben ustedes que me refiero a la popular Lolita Acosta.
Se ha escrito mucho ya sobre la mujer aguerrida, altruista, incansable, maestra y defensora acérrima de nuestra cultura y del medio ambiente, como lo fue Lolita Acosta, pero yo quiero resaltar en este espacio a la Lolita que entregó la mayor parte de su vida a nuestra música vallenata, desde la Fundación de la Leyenda Vallenata y desde otros escenarios como la Academia del Turco Gil, su Fundación Amigos del Viejo Valledupar –AVIVA-, el Encuentro Mundial de Músicas de Acordeón y como integrante especial del Clúster de la música y de la cultura vallenata. Paz en la tumba de quien vivirá por siempre en nuestros corazones.
Otro de los temas de hoy es la enfermedad y hospitalización de uno de los personajes más queridos en la región, locutor, director y presentador de radio y de las mejores y más grandes agrupaciones de nuestro folclor Jaime Pérez Parodi, toda una vida al lado de Diomedes Díaz y Maestro de Ceremonias vitalicio del Festival de la Leyenda Vallenata.
Fue casi una odisea conseguir que la EPS Coomeva pudiera trasladar a Jaime hasta la ciudad de Bogotá para la intervención quirúrgica que, gracias a Dios, se le realizó con total éxito en el hospital San Ignacio de esta ciudad. Tenemos que reprochar este trato displicente de aquellos mercaderes de la salud y la vida con los ciudadanos.
También quiero aprovechar para agradecer en nombre de todos los vallenatos al equipo que vela por la salud en Bogotá grupo PAS de la Personería y los Directivos de la Corporación Corazón Caribe, quienes no han escatimado esfuerzos para que “La Biblia del Vallenato” se sienta en Bogotá como en Valledupar.
Colofón: He escuchado con bastante detenimiento el trabajo musical “Sigo Invicto” de Silvestre y Lucas Dangond y les anticipo que me ha gustado bastante. Si Dios lo permite, la próxima entrega la dedicaré a hacerle un análisis juicioso al mismo. Palabra de gallero.
Jorge Nain Ruiz
@JorgeNainRuiz






