Opinión

Pobre Caribe

Diógenes Armando Pino Sanjur

16/12/2014 - 05:20

 

La costa Caribe es una región maravillosa, premiada por Dios con una gran variedad de especies animales y vegetales, con un patrimonio cultural invaluable, una belleza natural incalculable y una riqueza mineral extraordinaria.

Pero, a pesar de todas esas cualidades con la que Dios nos premió, esta hermosa región y sus habitantes venimos siendo atropellados y nuestros derechos vulnerados a través de la historia por los gobiernos de turno.

Aquí encontramos que, aun teniendo abundantes yacimientos de carbón, petróleo, níquel, piedra caliza, oro o plata –lo que representa para el país dinero contante y sonante para invertir en obras de infraestructura y le sobra para engordar la corruptela–, desafortunadamente, el gobierno nacional decidió repartir las regalías producidas por estos yacimientos de manera equitativa en toda la nación, sin importar que nuestra gente es la que se ve afectada por el impacto ambiental que generan estas minas.

Contamos con ilustres hombres que se han destacado en los diversos ámbitos de la vida nacional como la política, la docencia o la cultura, así mismo hemos incidido de manera preponderante en los últimos años, en la elección de presidentes de la república, y aun así, nuestra querida región tiene una representación irrisoria en los diferentes ministerios.

La región Caribe cuenta con el peor servicio energético del país, por los constantes abusos que la empresa Electricaribe viene ejerciendo contra sus usuarios, aunque el presidente Santos realizó una promesa de campaña, donde advirtió a dicha empresa: “Si no cambia, los cambiamos”, pero siguen los abusos y atropellos y no se ha logrado el tan anhelado cambio; todo lo contrario nuestra gente vive a diario múltiple desabastecimiento de energía.

Ahora, para colmo de males, la Comisión de Regulación de Energía y Gas “CREG” decidió aumentar las tarifas del gas natural en un 25% solo a los departamentos de la costa atlántica, sin tener en cuenta que en la península de la Guajira existe la mayor reserva que tiene el país de este producto y sin importarle para nada el impacto que esta alza representa en la precaria economía de nuestra gente.

Por todo lo anterior, es necesario aunar nuestras fuerzas. Los gremios, los políticos, demás fuerzas vivas y las personas del común, para levantar la voz de protesta reclamando nuestros derechos y así retomar importancia histórica, presencia ciudadana y dejar de ser relegados por un gobierno insolente, para el cual fuimos de vital importancia en su reelección para tratarnos  ahora como unos convidados de piedra en este momento.

De no hacerlo ahora, seguirán saqueando nuestras riquezas naturales y seguirán usufructuando nuestro potencial electoral en beneficio de castas que nos menosprecian y solo seguiremos siendo el lugar predilecto de los que ostentan el poder, para rumbear en las Fiestas del mar, en el Reinado nacional de belleza, el Carnaval o el Festival de la leyenda vallenata.

 

Diógenes Armando Pino Sanjur 

 

Sobre el autor

Diógenes Armando Pino Sanjur

Diógenes Armando Pino Sanjur

Tamalamequeando

Diógenes Armando Pino Sanjur, más conocido como May Francisco, nació el 24 de junio de 1976 en un pueblo mágico lleno de historia, cultura y leyendas situado en la margen derecha del Río Magdalena llamado Tamalameque. Hijo de los docentes Diógenes Armando Pino Ávila y Petrona Sanjur De Pino, tiene 2 hijos, May Francisco y Diógenes Miguel, los cuales son su gran amor, alegría, motor y mayor orgullo. Abogado de Profesión, despertó su interés con la escritura de su padre quien es escritor e historiador, se declara un enamorado de su pueblo, de su cultura (la tambora) y apasionado por la política como arte de servir.

1 Comentarios


Álvaro Maestre García 16-12-2014 06:56 PM

Absolutamente cierto compadre.

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